Casos de ablación en Sevilla, Valle, pone en alerta a la comunidad Embera

Mayo 10, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Cartago
Casos de ablación en Sevilla, Valle, pone en alerta a la comunidad Embera

En el resguardo indígena Dachi Drua Monde de la cultura Embera Chamí ubicado en la vereda El Diamante de Ansermanuevo, los líderes dicen que en la actualidad no se permite practicar la ablación y aseguran que ya no permiten que se vulneren los derechos de las niñas.

La comunidad indígena Embera ahora se debate entre la tradición de esta cuestionable práctica y la salud de sus mujeres.

La ablación genital es una práctica ancestral que Colombia está en mora de erradicar, pero en la comunidad indígena Embera  dicha ‘curación’ es una tradición difícil de terminar y los testimonios de tres de sus mujeres lo dejan claro. 

María*, una embera, se dio cuenta de que había sido objeto de la ‘curación’ (como le llaman a esta práctica) solo hasta cuando cumplió 16 años. 

“Yo conocí ‘curación’ de 'quebede' (clítoris en embera) cuando me iba a casar, mi mamá dijo cómo se hace y ella decía que era porque las mujeres cuando ya eran adolescentes se alborotaban y el clítoriscrece mucho y por eso se debe quitar” relata.

“Las que más saben de ‘curación’ son las parteras porque llevan muchos años ayudando a tener bebés y son las que cuando nacen o después de días cortan esa piel con cuchillo caliente. Yo no estoy de acuerdo con eso, a mí me hicieron, pero a mis dos hijas no permití porque duele”, dijo Carmenza*, otra embera que aceptó hablar sobre el tema, aunque con mucha pena.

En otro de los casos, una mujer embera dijo que tuvo tres hijos, los dos primeros fueron niños y la tercera una niña. “Cuando mi hija nace mi mamá dijo ‘tienen que operar la niña’. Yo no sabía qué era eso y tampoco me dejaron ver eso y mi mamá dijo que así la niña quedaba bien y sanita”. Lea también: "Mutilación genital femenina persiste en indígenas de Colombia": ONU

En varios de los resguardos como el de Ansermanuevo, Argelia y de Garrapatas en Bolívar, líderes embera aseguran que no se ha vuelto a realizar la mutilación genital.

Fredy Yagari, líder del resguardo de Garrapatas, donde hay alrededor de 7 mil indígenas, cuenta que en los últimos años no hay reportes de que en esta comunidad se practique la mutilación genital a la mujer.

“Ahora”, dice Fredy, “cuando una niña nace sabemos que es sagrada y por eso estamos atentos para que no suceda nada y que la partera no realice ningún procedimiento, solo recibir la niña”.

Lo mismo ocurre en Ansermanuevo, donde según líderes del resguardo indígena Dachi Drua Monde, el último caso registrado de ablación ocurrió el 27 de abril de 2012, cuando una bebé de 15 días de nacida, murió desangrada por la realización de esta práctica.

En esa ocasión, la madre de la bebé, una adolescente de 16 años, le entregó la pequeña a una vecina para que le realizara este procedimiento de manera rudimentaria.

Hermógenes González, quien para la época era gobernador del resguardo, cuenta  que esa “fue la primera vez que supimos de eso, no teníamos conocimiento que se hacía esa práctica porque las mujeres tenían eso escondido”.

El ahora consejero mayor, Luis González Dreigamá, explicó que después de lo sucedido con la bebé hace cuatro años, “la guardia indígena cuando nace una niña está ahí para que no vuelva a hacerse la 'curación'”. González también dijo que la mujer que hacía esa práctica “ya no está, se fue del resguardo”.

Ahora bien, parece ser que no hay unificación en cuanto a leyes o criterios porque en cada resguardo hay diferencias, esto porque los dos más recientes casos de mutilación genital registrados en el norte del Valle, se dieron en Sevilla a finales de febrero de este año.

La negación de líderes en Argelia, Ansermanuevo y Bolívar son contradictorias con lo sucedido en Sevilla, donde dos niñas de 10 y 20 días de nacidas por poco mueren por infecciones producidas tras la extirpación del clítoris.

El consejero mayor del resguardo embera de Sevilla, Reinaldo González, defiende esta práctica y pide no cuestionar a su comunidad por esta práctica ancestral; además asegura que el caso de las dos niñas son de madres que llegaron de visita del Chocó. “Como a veces las muchachas cuando ya están grandes se vuelven locas, nosotros lo que hacemos con eso es para que vivan con un solo marido, es una tradición”, explica el líder indígena.

Los primeros casos de ablación conocidos en Colombia se dieron en Pueblo Rico, Risaralda, tras la muerte de dos niñas por esta práctica en 2007. 

Herney Patiño, geólogo, magíster en Educación y profesor de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad Tecnológica de Pereira, ha trabajado en esta zona con la comunidad Embera y ha aprendido a concerlos un poco, por eso cuenta que para ellos ese tema no se toca, “es más bien un tabú y no hablan mucho de eso”.

Patiño también escuchó de primera mano el mito Embera, que habla del ordenador del mundo que es Karagabí o Karaví, una especie de divinidad en el mundo Embera. 

“Ese mito lo explica muy bien el escritor e historiador pereirano Víctor Zuluaga, quien dice que Karagabí sostiene el mundo en tres dedos. El mundo Embera es como un huevo y Karagabí es el que mantiene el equilibrio del mundo. Este mundo tiene nueve discos que se asimilan a los planetas y el mundo embera está en la mitad”, cuenta el también miembro de la Escuela de Pensamiento Ambiental en Cartago.

Continuando con su relato, Patiño dice que “el mundo es pesado y cualquier movimiento origina temblores, por eso Karagabí debe mantener el equilibrio. Es por ello que los Embera son callados y para evitar que la mujer se mueva en el coito, se hace la ablación, esa es la justificación desde el mundo embera a partir de ese mito”.

 *Nombres cambiados

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