Cartago tiene frenado su crecimiento urbanístico por su ubicación geográfica

Marzo 19, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Mónica Arias| Reportera de CartagoHoy
Cartago tiene frenado su crecimiento urbanístico por su ubicación geográfica

Así luce en la actualidad la Comuna 7, debido a las nuevas construcciones habitacionales y comerciales que se desarrollan en la zona.

Por estar construida entre dos ríos, tener redes de servicios públicos obsoletas y acoger una sentencia Cartago tiene frenado su crecimiento urbanístico.

Cartago quiere crecer. Así se deduce de los recientes anuncios del alcalde Álvaro Carrillo sobre la llegada de varias empresas que serían el ancla de su desarrollo comercial e industrial.No obstante, su ubicación geográfica entre dos ríos, una sentencia de la Corte Constitucional que limita la expansión de las construcciones y las obsoletas redes de servicios públicos hacen que el crecimiento de la Villa de Robledo sea restringido.En el año 2000, cuando la normatividad nacional planteó la necesidad de realizar Planes de Ordenamiento Territorial, POT, en Cartago se visionó una ciudad con vocación turística, según recuerda el entonces alcalde Gerardo Toro. Sin embargo, las revisiones posteriores al documento modificaron dicha visión y en el 2005 se habilitaron varios predios para vivienda, por lo que “se quedó corta y paralizada”.Según el ex alcalde, esto se ve en que no hay un plan de movilidad ni planes parciales que permitan el desarrollo de nuevos proyectos. Opción sieteCon un POT planteado hace trece años y la visión de convertir a Cartago en una ciudad de servicios e industrial, la Comuna 7 (localizada en el sector de Santa Ana) se ha convertido en casi la única zona de expansión para la localidad.El ingeniero Carlos Eduardo Llano, líder del programa de Ordenamiento Territorial de la Dirección de Planeación Municipal, señaló que se está modificando la estructura del POT para ampliar los perímetros urbanos, las zonas de expansión y los corredores suburbanos, según la dinámica de la ciudad.Dicha dinámica, explicó, indica que el crecimiento va hacia la Comuna 7, dado que la sentencia de la Corte Constitucional no permite expedir licencias en la margen izquierda del río La Vieja y otras zonas, lo que frenó el crecimiento hacia Clínica Comfandi, Villa Juliana, Portal de Álamos, Prado Norte y Entre Ríos.En cambio, al otro lado de la Villa de Robledo llegará este año un centro comercial que ocupará un área de 55.000 metros cuadrados entre el barrio Pinares y la antigua sede del Colegio La Catedral, a la altura de la Carrera 4, en la vía al Aeropuerto Santa Ana.También está en trámite la licencia de construcción de un supermercado de 1.200 metros cuadrados. “Son dos proyectos de gran envergadura que de una u otra forma van a ser el polo de desarrollo en esa zona”, agregó el ingeniero Llano.No obstante, la expansión tiene límites y en el caso de la Comuna 7 son el río Cauca y el terminal áereo. Henry Trujillo Avilés, director de la Dirección Norte de la Corporación Autónoma del Valle, CVC, señaló que desde el punto de vista ambiental se debe evaluar la planificación, especialmente tras las recientes inundaciones.Recordó que el área occidental del aeropuerto fue afectada por el desbordamiento del Cauca durante el pasado invierno, por lo que indicó que “cualquier desarrollo está asociado a que esté definido claramente el análisis de mitigación del riesgo”.Añadió que esas áreas “deben definirse con base en la seguridad que pueda brindar la mitigación que se adopte para proteger cualquier infraestructura o núcleo humano que se desarrolle”.En esa zona igualmente se proyecta el plan parcial ‘El Topacio’, un centro logístico contiguo al Santa Ana que ocupará 36 hectáreas en las que se construirán bodegas para manejar grandes volúmenes de mercancía que aprovechen la transferencia multimodal que ofrece el municipio con el aeródromo, el Cauca y la cercanía de la vía al mar.Agua y energíaOtro aspecto que debe tenerse en cuenta, según Trujillo y Llano, es la disponibilidad de servicios públicos. Teresa Gallo, subgerente técnica de las Empresas Municipales de Cartago, Emcartago, señaló que si bien se tiene disponibilidad en acueducto y energía, hay dificultades respecto a la presión que llega a la Comuna 7, por el aumento del 9% en las pérdidas registradas en los últimos tres meses.Según la funcionaria, lo anterior quiere decir que se pierde agua que alcanzaría para surtir a 100.000 cartagüeños, al parecer porque muchas redes son demasiado viejas.Añadió que se trabaja en un plan de choque para ubicar los puntos de fuga, pero que aun así se tiene disponibilidad del vital líquido para las nuevas empresas que se asienten en la Villa de Robledo.En cuanto al alcantarillado, señaló que se cuenta con sistemas alternativos independientes, por lo que no es necesario que las redes lleguen exactamente hasta donde se hará la construcción.“En agua tenemos cobertura hasta El Guanábano. Por Zaragoza tenemos redes de energía hasta Cruces cerca a Obando y en acueducto llegamos hasta Potrero Chico”, precisó antes de puntualizar que el objetivo es controlar las pérdidas “porque es la oferta hídrica para los nuevos desarrollos de la ciudad”. RestringidosLa Corte Constitucional, en una sentencia de 2009, restringió la expedición de licencias de construcción en 50 barrios de Cartago hasta tanto se realicen las obras de mitigación en la margen izquierda de La Vieja y varias quebradas de la localidad.Dichas obras, según el Director de la Dar Norte de la CVC, costarían alrededor de $100.000 millones.Agregó que se adelantan estudios para hacer intervenciones cerca a la Parroquia La Sagrada Familia y Guayacanes, mediante la inversión de $563 millones, con las que se mitigará el impacto de la presión del agua.No obstante, la sentencia reclama trabajos definitivos, para lo cual se requiere gestionar recursos ante el Gobierno Nacional.Sin embargo, líderes comunales de la veintena de barrios aledaños indicaron que en muchos casos la comunidad construye sin licencia, dado que requieren ampliar sus viviendas o construir sus casas en los lotes que han comprado con todos sus ahorros, pero funcionarios de Planeación Municipal reconocen que en la zona se han frenado varios proyectos habitacionales. Tal es el caso del plan parcial La Linda, ubicado cerca al barrio Guayacanes, que según el concejal e ingeniero civil Benjamín Agrado, es uno de los proyectos habitacionales afectados con la sentencia que pesa sobre Cartago. Lo grave del asunto, para Alfonso Gómez Obonaga, uno de los accionantes de la tutela que suscitó la decisión de la Corte Constitucional, es que la sentencia no ha sido ejecutada.En materia de vivienda, la Comuna 7 también es la zona más apetecida de la ciudad, de acuerdo con Agrado, porque allí están ubicadas la áreas urbanizables vacantes y porque no tiene problemas de inundación, agregó el urbanizador Ruber Marín.Así las cosas, la Villa de Robledo tiene ahora el reto de que en su nuevo Plan de Ordenamiento Territorial se defina claramente su Norte y las condiciones en las que las administraciones futuras lo deben proyectar.

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