Ausencia de los padres aumenta riesgo de abuso y maltrato contra menores

Mayo 03, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País - Cartago
Ausencia de los padres aumenta riesgo de abuso y maltrato contra menores

Las autoridades de Cartago están alarmadas por el aumento de casos de maltrato infantil, violencia intrafamiliar y abuso sexual a menores de edad de la localidad.

Las autoridades de Cartago han identificado que la raíz del maltrato infantil y el abuso sexual contra los menores está en la ausencia de los padres.

Un niño de 10 años de edad que amenaza a sus padres con irse de la casa ya es algo complicado. Pero que el menor saque un cuchillo y le diga a su mamá que la va a matar es impensable. Sin embargo es un caso real que investiga la Policía de Infancia y Adolescencia de la Villa de Robledo y que tiene a las autoridades con las alarmas encendidas.A él se suma otro en el que, al parecer, un muchacho accedió carnalmente a su hermano menor y que está en manos de la Comisaría de Familia.Aunque a simple vista nada tienen qué ver el uno con el otro, las entidades que atienden a la niñez cartagüeña coinciden en afirmar que su raíz es la misma: padres de familia ausentes.Gloria Estella Erazo, comisaria de Familia en el municipio del norte del Valle del Cauca, lo resume así: “Los niños hacen lo que quieren, los papás no se enteran, delegan esa función al colegio y esto hace que ellos se levanten sin límites, sin valores, sin fundamentos y sin reglas. Este es su principal enemigo”. Agrega que lo anterior deriva en problemas de violencia intrafamiliar y riñas al interior de las casas y en el colegio.Y para la Policía de Infancia y Adolescencia, se traduce en conductas adictivas hacia los narcóticos, en influencias de líderes negativos sobre ellos y en la mala utilización de su tiempo libre.La secretaria de Educación Municipal, Lyda Piedrahíta, señala, a su vez, que la falta de apoyo de ambos papás se ve en problemas de seguridad y en la deserción escolar, que este año alcanza los 480 casos. Padres agresores Hasta el pasado martes 23 de abril, la Comisaría de Familia de Cartago había recibido denuncias por supuestos 17 casos de maltrato infantil, 66 de violencia intrafamiliar y 3 de violencia sexual contra menores, en comparación con los 28 de violencia intrafamiliar que se registraron en el mismo periodo del año pasado y a los 15 de maltrato infantil.Para Gloria Estella Erazo esto no es más que el reflejo de la falta de tiempo de los padres: “Tenemos muchas madres que trabajan en la prostitución, por ejemplo, y los niños quedan en manos de vecinas y abuelos y el papá en el campo o en la construcción o no le interesa la crianza de los niños”. Esta situación, añade, se presenta con hijos de todas las edades y estrato socioeconómico “por eso hay muchos adolescentes agresores y mucho maltrato infantil”. No obstante, la mayoría de los casos reportados en la Villa de Robledo los aportan las comunas 1 y 7. De hecho, en la actualidad se estudian denuncias de riñas entre jóvenes que se citan por redes sociales y hacen apuestas, como ha sucedido en otras ciudades del país. “Muchas veces hay un adolescente agresor porque tiene una mamá agresora”, sentenció. Reto a la muertePero no solo se trata de violencia al interior de los hogares. El subintendente Ómar Narváez, coordinador de la Policía de Infancia y Adolescencia en la Villa de Robledo, describe que el enemigo número uno de la niñez es la figura de padre ausente. “Se dedican solo al trabajo y no hay tiempo para sus hijos, no los guían y se han limitado a que los críe el colegio y la calle”, precisa.Según ella, en Cartago se registra una conducta a través de la cual los menores retan a la muerte colgándose de las tractomulas en la doble calzada que conduce a Cali: “Lo hacen para mostrar quién es más valiente”.Pero el problema también se ve reflejado en que los menores de la Villa de Robledo se están iniciando en el consumo de sustancias sicoactivas a los 12 años de edad y en que en varios colegios de la ciudad hay reportes de niñas de 14 años embarazadas. “El consumo es el primero de los derivados de esta situación de los padres ausentes, además de la mala utilización del tiempo libre, porque sin quién los controle, andan en la calle y, al no tener en qué desfogar esas energías, va a encontrar líderes negativos que los guían”, comenta.Hace tres años, la organización no gubernamental, ONG, Nuestra Niñez, Tarea Sin fin, inició un trabajo de prevención en Cartago y desde entonces ha identificado que el principal problema de los menores de la localidad es crecer en hogares disfuncionales.Javier Albarracín, coordinador de la entidad, califica la situación como crítica, toda vez que es muy común encontrar chicos que viven con las tías, las abuelas o en un hogar de los míos, los tuyos y los nuestros.De acuerdo con los hallazgos de la ONG en el centro de la Villa de Robledo, un 60 % de los niños viven en esta condición, mientras que en la Comuna 7 la cifra alcanza el 90 %.Esto, dice Albarracín, deriva en problemas económicos, nutricionales y emocionales como rechazo o baja autoestima, que a su vez se reflejan en embarazos adolescentes y en “una gran falta de valores y principios”.El funcionario considera que sin educación no hay cómo salir adelante y por ello, a través del programa Aprendiendo a Vivir, capacita a chicos y padres.De otra parte, para Sandra Pabuena, directora zonal del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en la Villa de Robledo, los papás y las mamás son los protectores de los derechos de los menores y que en la localidad “son más los protectores que los que no son garantes de los derechos”.Por ello, desde su punto de vista las mayores amenazas de los chicos cartagüeños son la violencia, el maltrato y el abuso sexual.Datos de la Policía Nacional indican que en 2012, cinco niños murieron de forma violenta en Cartago y que uno resultó herido. Entre tanto, en lo que va corrido del 2013, son tres los menores que han quedado heridos y dos fueron asesinados.La secretaria de Educación Municipal, Lyda Piedrahíta, también cree que la violencia es una amenaza para los chicos, pero representada en la inseguridad que los rodea cuando llegan solos a los colegios porque no tienen papás o mamás que los cuiden.De igual manera, destaca que la deserción escolar es otra amenaza si va unida al trabajo infantil. “En la galería se han encontrado muchos niños laborando, por eso se iniciará un trabajo de campo con estudiantes del grado once y universitarios para evaluar la situación y averiguar quién está detrás de ello”, señala la funcionaria.Lo cierto es que, para quienes velan por el bienestar de los menores de edad en la Villa de Robledo, los padres de familia deben entender que la responsabilidad no es solo de los docentes o de las autoridades.“Debe haber corresponsabilidad de la familia, la sociedad y el Estado en la crianza de los niños”, concluyó el subintendente Narváez.

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