Alegría y respeto desfilaron por las calles de Cartago

Julio 20, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Paula Andrea Sagoval | Cartago Hoy
Alegría y respeto desfilaron por las calles de Cartago

El desfile por las calles de la Villa de Robledo contó con la presencia de homosexuales, lesbianas, transformistas y y bisexuales procedentes de distintos sitios del Valle del Cauca.

Delegaciones de Toro, Yumbo y la Villa de Robledo participaron del primer desfile oficial del orgullo gay que se realizó el pasado sábado en la ciudad.

Delegaciones de Toro, Yumbo y la Villa de Robledo participaron del primer desfile oficial del orgullo gay que se realizó el pasado sábado en la ciudad.En medio del cegador sol, las calles despiertan de repente de la apatía de las 3:00 de la tarde, por cuenta de chicos que le dan vida a la banda marcial, detrás de la cual voluptuosas princesas de pestañas largas saludan desde sus carrozas, abriendo el primer desfile oficial de orgullo gay que se hace en Cartago.Las primeras sonrisas se dibujan en los rostros que se asoman por puertas y balcones para ver gatas, ángeles caídos y diablas medio desnudas que dan frenéticas vueltas alrededor de un hombre que ondea feliz la bandera arco iris, símbolo de la diversidad sexual.“¡Já!, mirá esos disfraces, no demoran en hacer un desfile de homosexuales”, le asegura una anciana a su amiga, quien la corrige: “Es que es un desfile de homosexuales y de lesbianas”.Se lee en una pancarta venida desde Buga: ‘Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas”. Entonces el sol obedece y da tregua por unos instantes, lo que entusiasma a las delegaciones de Buenaventura, Toro, la Villa de Robledo y otros rincones del Valle, que empiezan a gritar: “¡Se vive, se siente, Yumbo está presente! “¡Cartago, Cartago, Cartago!”.Los andenes se abarrotan de más curiosos y miembros de la comunidad Lgtb encubierta y una funcionaria de la Alcaldía aprovecha para repartir manillas amarillas que dicen ‘Yo respeto la diversidad’. Y aunque hay miradas incrédulas en algunos mayores, terminan por divertirse con el pintoresco show que ofrece una ciudad donde hace sólo diez años mataban al que se atreviera a mostrar sus ‘gustos’ en público.“Muy bueno el desfile, deberían hacerlo cada año para que les reconozcan sus derechos como personas. Si mi hijo sale así, hay que apoyarlo; esa es la realidad de la vida y es normal”, sostiene Martha Bermúdez, de 40 años.Mientras tanto, un anciano de 80 años se asoma en su silla de ruedas a la puerta y pregunta “¿qué es eso tan bonito?”. -“Un desfile de gay y lesbianas”, le explican, a lo que él repone: “Pues muy bonito, primera vez que ocurre aquí; mucha variedad y orden. Lástima lo cortico”. Y a pesar de que no faltaron los piropos morbosos de uno que otro hombre ubicado en la plaza de mercado, el desfile llegó sin contratiempos al Parque La Isleta, donde algunos aprovecharon para tomarse fotos con la diabla de enormes cuernos de ‘macho cabrío’ o con la esbelta reina de 1,90 centímetros de estatura.“Nos fue súper, mucha gente. No pensábamos que el desfile tendría tanta acogida ni que habría tanto respeto”, manifestó una integrante de la delegación local. “No nos sentimos rechazados. Chévere, me gustó”, anotó el ‘ángel caído’ de Toro.Y cuando se pensaba que no les podía ir mejor a estos seres acostumbrados al rechazo, la noche los sorprendió con la asistencia de 500 personas al Santiago Plaza. Allí, el público aplaudió sin reparos el desfile de modas con modelos transexuales y ovacionó el show musical de la drag queen Tyra Foxx y del grupo Andrógenes, de Cali.Y así como llamó la atención el respeto por los derechos individuales que mostraron los cartagüeños, tampoco pasó desapercibido que las fotos gigantes de la Virgen de Guadalupe, La Catedral, la Alcaldía y la Gobernación estuvieran en el escenario envueltas, todas, por el póster del emblemático arcoiris. ¿Estará cambiando la sociedad?.

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