A media máquina avanza la Asamblea del Valle, resultados no han sido los esperados

A media máquina avanza la Asamblea del Valle, resultados no han sido los esperados

Febrero 18, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
A media máquina avanza la Asamblea del Valle, resultados no han sido los esperados

Asamblea del Valle, durante una de las sesiones que ha cumplido la duma.

A menos de dos semanas de cerrar sesiones, se le critica los pocos resultados que ha mostrado la Asamblea del Valle. Sigue el debate.

El rendimiento de la Asamblea del Valle del Cauca durante su primer período de sesiones parece estar a media máquina, pues a la poca actividad que ha tenido esa corporación pública, especialmente en el mes de enero, se suma el problema financiero que afronta.Ese es el panorama que se extrae de la Duma vallecaucana, que asumió el pasado 2 de enero, y que a menos de diez días de cerrar su primer período de sesiones ordinarias aún no ha mostrado los resultados que se esperan.Sobre todo porque, tal como lo reconocen distintos sectores del Valle, la Asamblea terminó por convertirse en una corporación cuestionada y casi “inexistente” a los ojos de los vallecaucanos, que mucho tendrá que hacer para no sustraer la confianza de quienes dieron su voto en las elecciones del pasado 30 de octubre.En el primer período de sesiones del 2008 -cuando arrancó la pasada administración- se lograron radicar 19 proyectos de ordenanzas, 12 de los cuales finalmente fueron considerados para estudio. De esos 12, tres se convirtieron en ordenanzas (dos de autoría de los diputados y otra de diputados y del Gobierno Departamental).Pero a la fecha, en esta nueva administración, sólo cuatro proyectos han sido presentados, de los cuales uno ya avanza para segundo debate. Ninguno de estos ha sido de autoría del Gobierno Departamental. Los diputados indicaron que esos proyectos empiezan a llegar para su estudio el segundo mes, mientras que en el primer mes (enero) el tiempo se invierte en la instalación de las comisiones y demás asuntos de la agenda de la Corporación y de su situación financiera.Las críticas a la Asamblea del Valle no quedan allí. A ese “paso lento” al que avanza se le agrega lo costoso de su funcionamiento, que para este año tiene un presupuesto de $5.608 millones, pero sus gastos suman $6.192 millones, lo que, de acuerdo con analistas, explica parte de su “inoperancia”. ¿Qué dicen los diputados? El presidente de la Asamblea, el diputado Antonio Ospina Carballo niega que esa corporación esté siendo inoperante en su gestión: “Una cosa es que sea inoperante y otra cosa es que tenga dificultades. Inoperante es cuando no está haciendo lo que debe hacer y nosotros no hemos descuidado el control político”.Ospina también señaló que quienes apoyan la tesis de que se eliminen estas corporaciones públicas, parten de un “análisis que se sale del contexto democrático”, al tiempo que defiende la gestión que hace la Duma, especialmente en su labor de ejercer el control político.Por su parte, el diputado conservador Mario Germán Fernández de Soto, calificó de “buena” la gestión que ha tenido la Asamblea y sostuvo que “más que el número de sesiones lo importante es lo productivo que hayan sido, cuántos debates de control político se han hecho, qué estudios de qué ordenanzas y en qué trámite se encuentran”. A su turno, la diputada de Cambio Radical, Adriana Gómez, indicó que la corporación ha “empezado muy bien”, pero reconoció que en lo que tiene que ver con la administración Departamental el trabajo ha sido “lento, por el mismo hecho que está recibiendo cuentas y cerrando presupuesto”.Por esa razón, explica, “los insumos que hemos logrado tener han llegado casi que en el mes de febrero, o sea que prácticamente enero fue una actividad protocolaria. Las últimas semanas fueron de un trabajo arduo todo el día”.No obstante, Gómez aseguró que la Asamblea “tiene que mostrarse mucho más” y que “el reto de los diputados, después de mucho esfuerzo por sacar a la gente de la apatía para que votaran por nosotros, es mostrarle que sí podemos hacer algo” por el Departamento. ¿Deben o no desaparecer? El debate no está del todo cerrado. Para distintos sectores del país, se debe examinar las funciones que cumplen las Asambleas Departamentales y pensar en una reforma que justifique el costo que le representa al Estado, aunque creen que eliminarla no sería la salida. El diputado de Cundinamarca, Juan Carlos Coy, quien actualmente es el presidente encargado de la Federación Nacional de Asambleas Departamentales, reconoció que éstas han quedado “a la zaga”, porque en algún instante “se han vuelto apéndice de las mismas gobernaciones, de los gobernadores”. “Pero -resaltó- una democracia sin Asambleas Departamentales no podría funcionar”, pues han sido el “el motor del desarrollo democrático y constitucional del país”. Para la veedora ciudadana Luz Betty Jiménez de Borrero, “la poca actividad de la Asamblea del Valle obedece en buena parte a que el Gobierno no ha presentado iniciativas para ser consideradas por la Corporación, empezando por el Plan de Desarrollo que debiera estarse discutiendo”.No obstante, agregó que esa “pasividad” de la entidad “no constituye en este caso argumento para promover una reforma constitucional que acabe con las asambleas departamentales toda vez que en este lugar se desarrolla la democracia representativa como una de las formas de expresión de la soberanía popular”.Quien tampoco es partidario de que se eliminen las Asambleas Departamentales es el politólogo Óscar Duque, indicando que pese a que estas corporaciones públicas son entidades “absolutamente inoperantes, sin funciones, que gastan más de lo que producen”, lo que se debe hacer es “fortalecer a los departamentos”.

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