20 familias del Cauca llevan dos décadas solicitando reubicación

Marzo 10, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I Redacción Cartago
20 familias del Cauca llevan dos décadas solicitando reubicación

En el momento, el invierno amenaza con desbordar el agua del zanjón y producir una epidemia entre los moradores por las aguas negras que corren por el sector.

Una vez construido el dique, no es seguro que las familias campesinas puedan reubicarse otra vez en el corregimiento, ya que habría que hacer estudios técnicos.

Las familias campesinas ubicadas en el zanjón del corregimiento El Cauca están viviendo una encrucijada. Conviven con aguas negras y son las primeras que se inundan cuando el río del mismo nombre se desborda, pero la única posibilidad de reubicarlas es en el casco urbano de Cartago, lejos de lo único que les da sustento, la tierra.“Hace 20 años esta gente se asentó en la zona de protección del Cauca. Les pusieron energía eléctrica y el agua la recibieron de la planta de tratamiento que tenemos allí. Pero no poseen alcantarillas y todos sus desechos van a dar al zanjón que tienen al lado y que se rebosa en cada invierno. No pueden quedarse allí, pero tampoco irse, porque el Clopad dice que no hay dónde meterlas aquí en El Cauca”, explicó Alonso Casierra, presidente de la JAC. Según él, ha habido problemas para encontrar nuevas tierras dentro del corregimiento, pero ya empezaron a venderse algunas y el Municipio debería hacer una oferta.No obstante, según el coordinador del Clopad, Carlos Arturo Gómez, por largo tiempo se ha intentado comprar tierras en el Cauca y nadie ha vendido. Fuera de esto, la gran mayoría del corregimiento está sobre zona de alto riesgo de inundación y sería ilegal reasentar a los campesinos allí.“Hay una gran amenaza sobre casi todo El Cauca y toca construir un dique desde La Victoria hasta Cartago, de unos 30 kilómetros, para arreglar ese problema. El proyecto cuesta $33.000 millones y protegería toda esta comunidad y gran parte del Norte, pero para esto falta que el Gobierno Nacional nos ayude, lo cual ya está en gestión”, explicó.Una vez construido el dique, no es seguro que las familias campesinas puedan reubicarse otra vez en el corregimiento, ya que habría que hacer estudios técnicos.Así, la única opción que le quedaría a estos hogares sería aceptar ser trasladados al casco urbano de la Villa e irse a vivir a los albergues durante el invierno que ya empezó.Condiciones extremasAunque pagan impuesto predial por haber escriturado la invasión como una mejora de vivienda, estas personas no pueden acceder a otros proyectos por su ubicación.De igual forma, las condiciones higiénicas amenazan la salud de estos moradores, ya que no hay piso ni techos; el agua se recibe en bañeras y la botan de las baterías sanitarias directo al zanjón que tienen al lado.“Vivir acá no es bonito y menos con estos aguaceros, que tienen el nivel del agua del zanjón a sólo un metro de salirse. Pero si nos vamos, ¿de qué comemos? Lo único que sabemos hacer es cultivar y cosechar. En la ciudad, sin amigos ni trabajo, estaríamos perdidos y tendríamos que vender la casa que nos den para poder alimentarnos”, aseguró una habitante del sector.

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