2.625 casas afectadas por la ola invernal deben ser reubicadas en el Valle

Enero 11, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Primer estimativo de traslados que tendrían que hacerse en la región, de viviendas construidas en zonas vulnerables a inundaciones. Cálculos post-tragedia.

Con el agua bajando, la profundidad de los estragos causados por el invierno es cada vez más visible. Ahora que la inundación empieza a despejar las zonas afectadas en los 35 municipios perjudicados en el Valle, hay cálculos que ya son posibles. Uno de ellos tiene que ver con la reubicación; cuando el proceso de recuperación arranque en firme, por lo menos 2.625 casas tendrán que ser construidas en sitios diferentes a donde inicialmente fueron edificadas. El dato se desprende de los primeros estimativos de la Secretaría de Vivienda del departamento. Durante lo corrido del año, ese despacho ha recepcionado información enviada por los Alcaldes que consigna el nivel de afectación de las construcciones y sus posibilidades de rehabilitación. En el caso de ese número de viviendas, no hay otra opción mejor que la reubicación. Las casas tienen ser trasladadas por encontrarse en zonas vulnerables a futuras inundaciones. Con el agua abajo los cálculos cada vez son más concluyentes: las viviendas que deben construirse son tantas, como las que se necesitarían para albergar a la población completa de un corregimiento del tamaño de Montebello, al oeste de Cali.Rezago en los registros de dañosY la cifra puede seguir creciendo con el paso de los días. John Jairo Bohórquez, secretario de Vivienda del Valle, señaló que la información aún es prematura porque las Administraciones Municipales están rezagadas en la precisión de los registros. “Fue diseñado un formato para que esa información sea lo más exacta posible y ese es un proceso riguroso. Se necesitan conceptos técnicos, de ingeniería, y no todas las Alcaldías cuentan con los medios. Es un trabajo en el que, casi, hay que recorrer casa por casa”. Aunque hacer especulaciones económicas es complejo en el momento, Bohórquez habló de un presupuesto base para la reubicación: “Sin contar con el precio de los lotes y contemplando la colaboración del Gobierno Nacional, en caso de que para cada edificación se necesitaran $12 milllones, construir 2.625 casas costaría $31.000 millones. Eso, claro, promediando por lo bajo”.De acuerdo con Juan Carlos Rengifo, director de Gestión Ambiental de la CVC, por ahora es claro que hay que hacer reubicaciones en Bolívar (corregimiento de Guare), Palmira (invasión de Piles), Rodanillo (asentamientos del jarillón), Versalles (vereda Puerto Nuevo), La Victoria ( sectores del barrio La Cruz), Obando (zonas de ladera), Buga (La Palomera), Cartago y El Cairo. “Pero la zona más urgente es Cali, el jarillón del río Cauca”.En Cali estudian expropiacionesLa mayor urgencia es, también, la mayor dificultad. No sólo porque el Municipio no ha concertado el desalojo del dique, sino porque la Administración no cuenta con predios para la reubicación de las familias allí asentadas.Así lo reconoció el secretario de Vivienda de Cali, Marcos Zambrano, quien le dijo a este diario que, en la actualidad, no habría cómo realizar ese proceso: “En Potrero Grande, a donde en su momento trasladamos a mil familias, hay lotes listos para urbanizar pero no contamos con el presupuesto para ello. Estamos pendientes de 750 subsidios del Gobierno Nacional que sumarían cerca de $8.300 millones para completar obras, pero se necesita mucho más que ese presupuesto para llevar a cabo las reubicaciones necesarias”. Sin embargo, según Zambrano, la Secretaría de Gobierno ya comenzó trabajos de concertación con la comunidad del jarillón; en especial con las 500 familias que viven en el sector conocido como Brisas del Nuevo Amanecer. En medio de ese proceso, el Secretario recordó que han sido detectadas varias personas que a pesar de tener casa en Potrero Grande permanecen en el asentamiento subnormal. Por esta razón, reveló, el Municipio se encuentra estudiando la manera de emprender acciones judiciales a través de las cuales esos falsos invasores serían expropiados de sus viviendas.Planes aproximadosPero en medio de las dificultades hay otras zonas de la región donde ya empiezan a avisorarse posibles soluciones. En La Victoria, al norte del Valle, por ejemplo, es donde quizás está más adelantada la identificación de los cambios que se experimentarían cuando inicie la reconstrucción. Allí, donde las crecientes del Cauca afectaron 1.278 personas y 348 casas, la Administración local ya tiene definido que una parte del barrio Santa Teresa se convertiría en un parque longitudinal con senderos ecológicos y terrenos cultivables. Por lo menos 25 casas de esa zona, recostada sobre una de las márgenes del Cauca, tendrán que ser removidas. Tras precisar que el 30% del pueblo llegó a estar inundado, el secretario de Gobierno de la localidad, Carlos Humberto Posso, indicó que un sector del barrio La Cruz y 32 casas del corregimiento de San Pedro también tendrían que ser reubicadas por encontrarse en zonas que están por debajo de la cota de crecimiento del río. “Aun no nos han dicho nada, pero uno no se puede oponer al cambio. A mi ya se me ha entrado el agua tres veces en doce años”, dijo Mercedes Jaramillo, habitante de Santa Teresa.El Municipio ya tiene un predio estimado para construir las viviendas que deberían ser trasladadas: un alto en el suroriente que un particular aceptaría negociar para construir allí un plan habitacional. “Son 30.000 metros cuadrados. Por ahora el plan es que el Municipio compra 10.000, la Corporación Diocesana otros 10.000 y el dueño donaría una porción igual de terreno. En ese lote cabrían 150 nuevas viviendas”.En la otra localidad donde ya hay planes aproximados es en Buga. La Administración adquirió un lote por $3.000 millones en La Esneda para reubicar a cerca de 500 familias. El proyecto incluye a habitantes de El Porvenir, Puerto Bertín y La Palomera, asentados en inmediaciones del río Cauca y la Laguna de Sonso. Asimismo a las 52 familias del barrio El Carmelo, en zona urbana, que están en alto riesgo ante los embates del río Guadalajara. Aunque ese traslado aún no está definido. De acuerdo con el alcalde de Buga, Freddy Libreros, la reubicación de estas familias tendría un costo aproximado de $20.000 millones que serían aportados por la Nación. Así que allí, como en el resto del Valle, ahora todo depende de las decisiones que tome el alto Gobierno con respecto a la distribución de recursos y la gerencia de esos dineros.

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