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Descubra los beneficios de tener mascotas en la vejez

Junio 03, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Zorayda Lenis Rengifo l Especial para El País
Descubra los beneficios de tener mascotas en la vejez

Los animales son aliados de la salud mental de los adultos mayores. Aumentan la autoestima, combaten la soledad y ayudan a superar los duelos. Ventajas de tener una mascota.

Los animales son aliados de la salud mental de los adultos mayores. Aumentan la autoestima, combaten la soledad y ayudan a superar los duelos. Ventajas de tener una mascota.

Las mascotas son como un miembro más de las familias. De hecho, está comprobado que son una influencia positiva para el ser humano, más aún para los adultos mayores, quienes afrontan una etapa de soledad, abandono de parte de los hijos, pérdida del rol laboral y conflictos emocionales, que afectan su calidad de vida.

Por eso, las mascotas, bien sea perros, gatos, pájaros o peces, entre otros, se perciben hoy no solo como animales de compañía, sino como herramientas terapeúticas que pueden contribuir a mejorar la salud mental de quienes ya superan la barrera de los 60 años.

Y como todo apunta a que la sociedad del futuro tendrá una población más vieja, dado el aumento de la expectativa de vida, el control de la natalidad y los avances de la medicina, cualquier acción destinada a mejorar sus condiciones de vida despierta gran interés en el gremio médico.

De ahí que la Federación Internacional de la Vejez y Bayer HealthCare hayan unido sus esfuerzos para indagar sobre el impacto de las mascotas en la salud de los adultos mayores, haciendo una compilación de los estudios publicados a nivel mundial desde 1980 hasta 2013, obteniendo los resultados que presentamos aquí a continuación.Mejoran el estado de ánimo.

Promueven los pensamientos positivos y la sensación de satisfacción con la vida, generando bienestar general.Combaten la soledad. Como el adulto mayor entra en una etapa en la que se ha porciado o sus hijos se han independizado, las mascotas cumplen un papel de acompañamiento y llenan vacíos emocionales.

Ayudan a centrarse en otro ser. Al tener mascota, el adulto mayor deja de pensar tanto en sí mismo, en su condición física o sus problemas, con respecto a los cuales se siente impotente, para empezar a dedicarle gran parte de su tiempo y sus preocupaciones a la mascota.

Establecen lazos afectivos. Así como el adulto mayor tiene un gran apego por su mascota, también se siente querido de su parte, conformando un lazo afectivo muy fuerte.

Como los animales se adaptan al carácter del cuidador y siempre están disponibles y a su merced, esto les genera mucha estabilidad. Además, es una relación en la que pueden expresar sus sentimientos, en la que no son criticados ni juzgados y en la que se sienten escuchados.

Les permiten sentirse útiles. Como deben cuidar de los animales, dándoles la comida, llevándolos al veterinario y sacándolos a pasear, entre otras tareas, los adultos mayores desarrollan un gran sentido de responsabilidad porque tienen claro que son totalmente dependientes. En este sentido, al hacer algo valioso por otro ser mejoran su autoestima.

Mejoran sus relaciones interpersonales. Más de la mitad de los propietarios de perros confirman que gracias a que tienen mascotas conocen a más personas en su vecindario y tienen una red de apoyo más amplia en tiempos de crisis.

Participan además en actividades sociales, son más propensos a intercambiar favores con los vecinos y a involucrarse en asuntos de la comunidad y adquieren un mayor sentido de pertenencia a su barrio.

Ayudan a superar los duelos. Las mascotas son un consuelo ante la muerte de un ser querido. Un estudio con personas mayores cuyos cónyuges habían fallecido mostró que el apego que tenían hacia sus mascotas les ayudó a mitigar la depresión.

En condiciones emocionales y mentales patológicas las mascotas también sirven de terapia para el adulto mayor, en casos como:

En el Hospital Tornú, de Buenos Aires, Argentina, especializado en cuidados paliativos para pacientes terminales tienen un día a la semana en el que llevan perros entrenados a visitarlos. En Manizalez también se llevan animales a las salas de quimioterapia para hacer más llevadero el tratamiento.

Se ha comprobado que las mascotas aumentan su sentido de responsabilidad, lo que lleva a que cumplan con los programas de rehabilitación.

La terapia asistida con mascotas también se ha aplicado en pacientes con demencias como el Alzheimer, depresión, ansiedad, esquizofrenia, fobias y síndrome de estrés postraumático, entre otros trastornos psiquiátricos.

Un estudio australiano informó que los adultos mayores dueños de perros tienen más probabilidades de alcanzar el nivel recomendado de actividad física para su grupo de edad que las personas que no las tienen. De hecho, se calcula que aumentan su caminata de 21 a 32 minutos.

Los dueños de mascotas tienen significativamente niveles de colesterol y de presión arterial más bajos que los que no las tienen.

En algunos países se han utilizado mascotas entrenadas para ayudar a detectar la disminución en los niveles de azúcar en los pacientes diabéticos o para avisarles cuándo es la hora de aplicarse la insulina.

En adultos mayores con dificultades de visión o limitaciones físicas que los obligan a usar silla de ruedas los animales sirven de guías o lazarillos.

Pacientes mayores que se encuentran hospitalizados también se han beneficiado de las mascotas. Estudios han encontrado que al poner acuarios en los comedores, las personas mayores comen mejor, disminuyendo el riesgo de desnutrición tan común en esta etapa de la vida.

En comparación con los no propietarios de animales de compañía, los residentes que sí eran dueños de una mascota calificaron su propia salud como muy buena o excelente.

El objetivo es que la mascota le reporte beneficios al adulto mayor y no que le cause algún daño. Por eso, es importante que el animal de compañía tenga las vacunas y la desparasitación al día.

De hecho, hay enfermedades parasitarias como la giardia y otras como la rabia y la sarna que se pueden transmitir entre los animales y los humanos.

Por otro lado, hay que elegir una mascota que sea del agrado del adulto mayor, pero también que sea acorde a sus necesidades, es decir, que sea un animal cuya fuerza y energía se pueda mantener bajo control para que no le vaya a producir caídas o accidentes a la persona mayor durante los juegos o los paseos.

En colegios de Bélgica se han utilizado mascotas en los niños con hiperactividad, con el fin que permanezcan calmados y atentos en clase.

Los menores que padecen cáncer también se han beneficiado, pues en las unidades oncológicas se han utilizado las pupas de las mariposas para que los niños centren su atención en todo ese proceso de transformación y asuman de una manera más positiva la vida y la muerte.

Se calcula que cerca de dos billones de personas de más de 60 años vivirán en el planeta en 2050.

Fuentes: Mercedes Franco, psicóloga y directora de la Fundación de Cuidados Paliativos del Centro Médico Imbanaco. Johanna Forero, veterinaria de Bayer. Jane Barrett, de la Federación Internacional de la Vejez. Michael Devoy, director médico de Bayer HealthCare.

 

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