Un caleño, el único colombiano presente en el anuncio del Nobel de Paz en Oslo

Octubre 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Un caleño, el único colombiano presente en el anuncio del Nobel de Paz en Oslo

Enrique Salinas cubre las noticias sobre Colombia y Latinoamérica en Noruega, pero como buen caleño también es un gran melómano amante de la Salsa.

El periodista Enrique Salinas dice que cuando dijeron el nombre de Juan Manuel Santos sintió como si se hubiera ganado el Baloto. "La mente se me puso en blanco y se me trabó la lengua", dice. Así narró ese momento.

El colombiano más famoso el viernes en Oslo, Noruega, después del presidente Juan Manuel Santos, es un caleño. 

Enrique Salinas, periodista independiente, blogger y uno de los hombres más activos de la colonia colombiana residente en ese país, era el único connacional presente en el momento en que se anunció el otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a Santos.

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Y él, que siempre anda listo para cubrir las noticias referentes a Colombia y Latinoamérica en ese país, de repente quedó convertido, literalmente, en el centro de la noticia.

La gran nube de colegas que se había congregado en la sede del Instituto Nobel Noruego, en Oslo, le cayó encima una vez concluyó la rueda de prensa del anuncio. 

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Todos querían saber qué pensaba el único colombiano presente allí en un día histórico para nuestro país. En los primeros diálogos apenas si pudo organizar sus ideas para contestar con cabeza fría, porque “la noticia casi me causa un infarto”.

Salinas había asistido el pasado martes a una  charla pública que sostuvieron varios intelectuales noruegos para analizar las candidaturas al Premio Nobel de la Paz.

El Premio Nobel de la Paz consiste en una medalla de oro, un diploma y un cheque por ocho millones de coronas suecas (cerca de  950.00 dólares).

En esa reunión, el director del Instituto para la investigación sobre la paz de Oslo (Prio), Kristian Berg Harpviken, había descartado de plano la posibilidad de que el presidente Santos y el líder de las Farc, Rodrigo Londoño, quien también figuraba entre los opcionados, ganaran.

¿La razón? El sorpresivo triunfo del No en el plebiscito. “En este nuevo contexto el tratado de paz colombiano, o cualquiera que pudiera estar asociado a él, simplemente ya no es un candidato para el Premio Nobel de la paz este año”, había dicho Harpviken.

Este año el instituto Nobel  había recibido no menos de 376 candidaturas para el premio de Paz, un centenar más que el récord anterior (278).

Por eso, para el cubrimiento del anuncio oficial, Enrique llegó dos horas antes de que iniciara la ceremonia para instalar su cámara de video y no tenía mayor expectativa. 

“Pero cuando dijeron el nombre de Juan Manuel Santos sentí como si me hubiera ganado el Baloto. La mente se me puso en blanco, un frío me recorrió de pies a cabeza y se me trabó la lengua. Por un momento me quedé totalmente bloqueado. Lo único que atiné a hacer fue seguir grabando. Si yo sufriera del corazón, a esta hora todavía estaría allá, tirado en el piso”, aseguró horas después en su canal de Youtube.

En las siguientes dos horas, cual si fuera un alto representante de la diplomacia, concedió entrevistas a medios de Inglaterra, Suecia, Alemania, Noruega, Dinamarca y  China.

Para él, que hace cuatro años cubrió para Elpais.com.co la instalación de los diálogos de paz con las Farc, no pudo haber una mejor forma de concluir el ciclo de este proceso noticioso.

“Estoy muy feliz. Realmente entiendo a qué se refiere el Presidente cuando dice que este premio es para todos los colombianos. Lo viví en carne propia de la forma más inesperada”, afirmó.

Y concluyó con una reflexión: “Este galardón es para que todos los colombianos, especialmente los que están fuera del país, sientan que hay esperanza; que hay una  luz al final del túnel y  que todavía se alcanza a leer la palabra Paz”.

Triunfo sorpresa

Enrique Salinas dice que hasta el último minuto “nadie en Oslo daba cinco centavos por  Santos”.También dice que entre los periodistas causó un poco de desconcierto que el premio no fuera otorgado también al líder de las Farc.Los expertos  en Oslo decían que el Nobel   estaría entre la Defensa Civil de Siria (los cascos blancos) y la activista rusa de derechos humanos Svetlana Ganushkina.También estaban nominados los  negociadores del acuerdo sobre el programa nuclear iraní,  los habitantes de las islas griegas que acogen a los migrantes y el estadounidense que reveló el escándalo de la  vigilancia electrónica por parte de Washington,  Edward Snowden. Ayer mismo, dice, inició la preparación de la ceremonia de premiación, que será el 10 de diciembre.

 

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