Santos dice que Farc y ELN serán aliados para la erradicación de cultivos ilícitos

Abril 21, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

Durante la reunión especial de la ONU sobre las nuevas formas de lucha contra el narcotráfico, el presidente Juan Manuel Santos reiteró la necesidad de replantear las políticas sobre drogas.

[[nid:467339;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/09/santos_onu.jpg;full;{Presidente de la República, Juan Manuel Santos. Foto: Elpaís.com.co l AFP Archivo}]]

En la reunión especial de la ONU que analizó las nuevas formas de lucha contra el narcotráfico este jueves, el presidente Juan Manuel Santos volvió a hacer un llamado para replantear las políticas sobre drogas. 

Su planteamiento estuvo enfocado en el tema del respeto a los derechos humanos y a ratificar que Colombia más allá de lograr la paz con las guerrillas abogará por la legalización de las drogas. 

"Ahora mismo trabajamos para firmar la paz con grupos guerrilleros que han participado en la cadena del narcotráfico, y para convertirlos en aliados para la erradicación de cultivos ilícitos y la promoción de proyectos productivos alternativos. Si lo logramos, este será un giro histórico y favorable no solo para Colombia sino para el mundo entero", aseveró en su discurso Santos. 

Sin embargo, y para no dejar dudas que Colombia está combatiendo de lleno a toda la cadena del narcotráfico, el mandatario nacional sostuvo que por el contrario es un asunto de seguridad de Estado. 

"Colombia NO aboga por la legalización de las drogas ilícitas. Colombia –que no quepa duda– seguirá atacando el crimen organizado, sustituyendo los cultivos ilícitos por lícitos, e interceptando barcos y aeronaves del narcotráfico. Porque para Colombia la lucha contra las drogas no es solo un imperativo moral: es un asunto de seguridad nacional", planteó el Presidente.Pidió a los países que esta lucha contra las mafias del narcotráfico se enfoque en el respeto a los derechos humanos, pero que además "no pueden estar en segundo plano frente a las convenciones de drogas". En el mismo sentido y desde la perspectiva de derechos humanos, Santos explicó que "falta definir que el consumo de drogas es un problema de salud pública y, como tal, no amerita un tratamiento criminal". 

Para Santos la cumbre especial de la ONU se quedó aun corta en temas como "reconocer que las medidas represivas han recaído de manera desequilibrada sobre los eslabones más débiles de la cadena del narcotráfico. Los pequeños cultivadores, las llamadas “mulas” y los consumidores llenan las prisiones alrededor del mundo". 

"No tiene sentido. Tenemos que enfocar nuestra lucha contra los eslabones más fuertes de la cadena: los grandes narcotraficantes, los proveedores de insumos químicos, las organizaciones que facilitan el lavado de activos. A las mafias hay que golpearlas donde más les duele", declaró. 

"¿Cómo le explico yo a un humilde campesino colombiano que va a ir a la cárcel por cultivar marihuana, cuando cualquiera en los estados de Colorado o de Washington, en Estados Unidos, puede producirla, venderla y consumirla libremente?", dijo el mandatario.

Santos habló en nombre del "país que más sacrificio y más costos ha pagado" por la guerra lanzada por Estados Unidos en la década de 1970 para terminar con el narcotráfico. 

"Después de tantas vidas cegadas, después de tanta corrupción, después de tanta violencia, ¿podemos decir que ganamos esta guerra? ¿Podemos decir por lo menos que la vamos ganando? La repuesta infortunadamente es que no. No la hemos ganado ni la estamos ganando", dijo en Nueva York.

Afirmó que hay que "repensar y dejar atrás la receta basada en la represión. Es hora de replantear el tratamiento", aseguró, señalando que el documento aprobado por Naciones Unidas es un "paso en la dirección correcta que se acerca a una visión más global, aunque no es suficiente, queda muchísimo camino por recorrer".

La reunión de la Asamblea General de la ONU comenzó con la aprobación de un documento que pretende darle otro enfoque al tema.

Respecto a la pena de muerte, el presidente sostuvo que "muchos Estados del mundo –incluido Colombia– NO contemplan la pena de muerte en ningún caso, y debe llegarse, por lo menos, a una moratoria en su aplicación a delitos relacionados con drogas, mientras se alcanza un consenso para su eliminación". 

Pese a los avances, muchos estados miembro, como Brasil o Costa Rica, manifestaron su decepción por la ausencia de una moratoria a la pena de muerte, y otros como Uruguay y Jamaica criticaron que no se haya incluido algún tipo de mención para la despenalización de la tenencia de ciertas sustancias. 

 

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