¿Por qué se ha demorado tanto la adecuación de las zonas veredales?, responde gerente
PROCESO DE PAZ
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    ¿Por qué se ha demorado tanto la adecuación de las zonas veredales?, responde gerente

    Enero 24, 2017 - 12:00 a.m. Por:
    Katherine Vega - Colprensa
    ¿Por qué se ha demorado tanto la adecuación de las zonas veredales?, responde gerente

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    Las zonas veredales transitorias de normalización, Zvtn, siguen adecuándose para que las Farc ingresen en ellas a más tardar el 31 de enero y se empiece todo el proceso de dejación de armas.

    Esa tarea compleja está siendo coordinada por Carlos Córdoba, quien sostiene que las dificultades de  acceso a los predios escogidos y el no saber con exactitud cuántos guerrilleros arribarán finalmente, impiden planear bien las acciones a emprender y el presupuesto requerido. 

    Sin embargo, el gerente de las Zvtn asegura que ya hay 22 zonas con avances en las áreas comunes y que en la última reunión con el Secretariado de las Farc se acordó que los subversivos trabajarán  en sus propios alojamientos, independientemente de si el Gobierno ha terminado sus obras o no.

    El 31 de enero todos los integrantes de las Farc deben estar en las zonas veredales, ¿cómo avanza la adecuación de estas?

    Tenemos obras de zonas comunes avanzando en 22 de las zonas. Estamos haciendo construcciones para que vivan de 150 a 700 personas, con servicios públicos básicos: energía, agua potable, alcantarillado, pozos sépticos, campos de filtración, etc. Varias de ellas ya están en 90 % de la adecuación, pero  en otras estamos en 10 %, dadas las dificultades.

    ¿Cuáles dificultades?

    La primera es que estas construcciones demoran meses, pero estamos realmente contra el reloj. La segunda es que el 80 % de los terrenos tienen una distancia muy grande a centros poblados con carreteras muy complejas para llegar o con vías fluviales. Adicional, varios terrenos tienen relieve que nos obliga a hacer terrazas, no todos son como Mesetas o el Yarí, que son planicies, sino que la gran mayoría son, como las zonas donde estaban las Farc: montañas. Las demoras también tienen que ver con el arrendamiento en los predios.

    ¿En qué zonas solo se ha avanzado un 10 %?

    Por ejemplo, en Vistahermosa, en la Cooperativa; en el Yarí, en La Fila; en Icononzo, en el Oso; en Filipinas; esos contratos de arrendamiento se firmaron el miércoles de la semana pasada, los ingenieros entraron a hacer topografía jueves o viernes, y la maquinaria entró el fin de semana. Además debemos generar la menor afectación posible a la población vecina. Concertar, por ejemplo, dónde ponemos el pozo séptico. El acuerdo es que las Farc, independientemente del avance de zonas comunes, se trasladan para ayudar a construir los alojamientos.

    [[nid:612216;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2017/01/carlos_cordoba.jpg;left;{Carlos Córdoba, gerente de las zonas veredales donde las Farc harán la dejación de armas.Archivo Colprensa}]]

    ¿Es decir que ya no esperarán a la terminación de las zonas comunes, como se había acordado?

    Hay unas cosas básicas que debemos garantizar, pero las Farc pueden pasar a hacer sus alojamientos así no hayamos construido la bodega de materiales, la biblioteca, la cancha de deportes. No se podrían pasar si no hay baños, pero hay cosas en las cuales pueden comenzar a trabajar de manera paralela.

    Lea también: Así avanza adecuación de zonas veredales para las Farc

    Eso garantizaría la terminación completa de las zonas...

    Es lo que estamos viendo ahora: ellos entran a construir los alojamientos y son los que van a decir cuándo están listos; pueden decir que en tres meses. Es también pasar  el balón a la cancha de las Farc.

    ¿Específicamente, cuáles son las zonas más avanzadas?

    En Antioquia: El Carmen; La Plancha, en Anorí; Carrisal, en Remedios, y Vidri, en Vigía del Fuerte. En Arauca: Filipinas en Arauquita. En Cauca: Los Monos, en Caldono; La Elvira, en Buenos Aires y Monte Redondo, en Miranda. En Cesar: San José de Oriente, en La Paz. En Chocó: Brisas, en Riosucio. En Guaviare: Charras, en San José del Guaviare. En La Guajira: Ondores, en Fonseca. En Meta: Yarí, en La Macarena y La Guajira, en Mesetas. En Nariño: Betania, en Policarpa y La Playa en Tumaco; En Tolima: El Oso, en Planadas y La Fila, en Icononzo.

    ¿A esas zonas ya se están desplazando guerrilleros?

    Nosotros hemos ofrecido toda la disposición para acompañar los movimientos de ingreso a esas zonas. Tenemos nueve definidos para esta semana y la otra, que estaban un poco paralizados por los acuerdos a los que se llegaron en el Yarí, pero ya se reactivan.

    ¿Cuáles son entonces las zonas que están más atrasadas?

    Tenemos Santa Lucía, en Ituango y Miravalle, en San Vicente del Caguán, que ya tienen los contratos de arrendamiento; tenemos el caso de La Montañita, que lo paramos para revisar el tema de agua, y Caño Indio, en Tibú, ya que el campamento no puede tener cultivos ilícitos a cierta distancia de la zona y si los hay se deben hacer dos cosas: erradicación forzosa, que hicimos en el Cauca, y/o sustitución.

    “Hay unas organizaciones muy fuertes que están exigiendo cosas que el Gobierno no puede cumplir, porque si se cede, le toca ceder para todo el país”, Carlos Córdoba, coordinador de las zonas veredales transitorias de normalización.

    ¿Qué intervenciones específicas que hace el Gobierno en cada zona?

    Lo primero es la adecuación de servicios, es algo que no se ve, pero de gran importancia. Luego, las zonas comunes están compuestas por comedores,  cocinas, cancha,  oficinas, aulas móviles. Hoy estamos con carpas, bodegas para alimentos, víveres frescos y secos. Vamos a construir una biblioteca.

    ¿Cómo coordinan el tema de la alimentación? 

    Por ahora lo estamos haciendo con la Agencia Logística del Ejército, porque debe hacerse un proceso público. Se han hecho dos intentos, pero no se ha podido. El primero por el plebiscito y en el segundo se presentaron dos proponentes y ninguno cumplió las condiciones, entonces se declaró desierto. Para las compras, el acuerdo  es que vamos a abrir unos procesos regionales. El cien por ciento de los víveres frescos y un porcentaje de los secos se compran en el pueblo, la cabecera o en la región cercana, pues es muy complejo garantizar una cadena de frío.

    ¿Qué presupuesto se está invirtiendo en este proceso? 

    Las zonas comunes están teniendo un costo, pero los materiales para los alojamientos es otro, por eso esperamos tener un poquito más de avance para tener todo el material comprado y puesto en cada zona. Así tendríamos una cifra más redonda. Ahora: esto es costoso. No van a ser mil o dos mil millones de pesos, esto va a ser mucho dinero, respetando todos los costos que se manejan en la Unidad de Gestión de Riesgo, pero sabiendo que mover toda una tonelada de materiales de Quibdó a Vidrí vale de seis a diez millones de pesos, y una tonelada de material no alcanza para mucho.

    ¿Las zonas veredales tendrán centros médicos?

    Todavía no hay un centro médico, por eso es importante distinguir entre lo que es el aseguramiento y lo que va a ser la atención en el sitio. Qué pasa: se enfermaba un guerrillero y tocaba llevarlo al médico, pero no lo atendían porque no estaba afiliado ni identificados, entonces se les dijo (a las Farc): deme una lista de los que están en los Puntos de Preagrupamiento, yo hago una filiación de emergencia, cosa que si se llegan a enfermar, los pueden atender... Muchos son alias, no tienen cédula y lo hemos aceptado para estar abiertos a la atención, pero esta no es la lista oficial de las Farc.

    El Ministro de Salud habla de 6200 personas, ¿no serían todos los que están en los puntos?

    Yo tengo una lista de 7500 que están en los Puntos de Preagrupamiento. Hay unos temas por precisar: por ejemplo, para la entrega de alimentos tenemos solo un cálculo, en parte porque el compromiso es entregarlos cuando lleguen a las zonas y también por la desconfianza. O sea, nos dieron un dato por campamento, pero cuando uno llega allá, se le dice al contratista: ‘acá son 400’ y ellos dicen: ‘no, aquí son 450’ y terminan siendo 460. En todos tenemos cifras distintas, es otra dificultad de esta primera fase, en cuanto a los costos. En zonas comunes tenemos precios unitarios, pero una cosa es construir para 100 o 150 personas, y otra para 300, hay cosas que nos ha tocado ir resolviendo día a día para irnos acomodando. Ellos están muy reacios a entregar la información y eso que en el día 8, después del Día D, debían entregarla completa.

    ¿El cambio de cronograma para la dejación de armas se hace por los atrasos en las zonas?

    Es un sistema. El tema de ir a buscar caletas de material inestable no se puede hacer cuando las Farc están todavía regadas. Se hará cuando estén concentradas. Así, si hay algún ilegal allá, se puede enfrentar, pero ahora no podemos correr el riesgo de que tengan una caleta cerca a un punto de preagrupamiento y vaya el Ejército a revisar. Es muy delicado esto cuando todavía hay armas.

     

     

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