Plazo del presidente Santos al proceso de paz, ¿una estrategia electoral?

Plazo del presidente Santos al proceso de paz, ¿una estrategia electoral?

Julio 14, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Plazo del presidente Santos al proceso de paz, ¿una estrategia electoral?

Victoria Sandino Palmera, comandante y miembro de la delegación de paz de las Farc.

Unos afirman que no es una amenaza y otros que no pasará nada en 4 meses. Sigue debate por el plazo anunciado por el Presidente.

¿Se le debe poner un plazo al proceso de paz? es la pregunta que muchos sectores se están haciendo, después de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara que en 4 meses, dependiendo de si las Farc cumplen, “tomaré la decisión de si seguimos con el proceso o no”. Lea también:  Sin embargo, mientras  algunos consideran que esa frase no debe tomarse como un ultimátum, otros creen lo contrario y   le ven visos electorales.   El senador del Centro Democrático Alfredo Rangel afirma que lo dicho por el Mandatario es  más que un anuncio que “seguramente también será incumplido, como ya lo han hecho antes tanto la guerrilla como el Gobierno”. Lea también: "Desescalar el conflicto no significa un cese al fuego bilateral": De la Calle Rangel sostiene que “las Farc ya han incumplido cinco treguas y  el Gobierno también ha dado varias fechas de firma del acuerdo y al final no pasa nada”. Agrega que lo único que haría cambiar la situación en cuatro meses es que la guerrilla “suspenda el narcotráfico, el rearme, el reclutamiento de menores, lo cual no es de esperarse porque no lo han hecho en las otras treguas”. A su vez, el fiscal General, Eduardo Montealegre, indicó ayer que lo planteado por el Mandatario apunta a poner “unos límites” para decisiones fundamentales para el proceso de paz, “que implica estándares penales mínimos y si en estos cuatro meses se logra un acuerdo se salva el proceso, pero si no se llega a un acuerdo en estos cuatro meses, el proceso no tiene futuro”. Lea también: Papa Francisco pide que no se detengan las negociaciones de paz con las Farc. Sin embargo, el senador por el Polo Democrático Iván Cepeda conceptuó que no se debe mirar lo dicho por Santos como un “ultimátum” o como una “amenaza”, sino como un margen de espera “para analizar  hasta dónde se ponen en práctica las medidas dadas a conocer ayer por las partes, “porque el Presidente no ha dicho que el 11 de noviembre ya no vaya a haber proceso”. Según él, lo trascendental es que en La Habana se está logrando “una condición para que el proceso se haga irreversible y que se pueda hablar ya de un desenlace exitoso de las conversaciones” y que es allí donde se deben enfocar todos los esfuerzos, ya que se trata de la primera vez que “se da un anuncio bilateral de desescalamiento y de búsqueda del cese bilateral y definitivo de las hostilidades”. Lea: Uruguay designa a exministro de Defensa en proceso de paz con las Farc. Por su parte, el senador liberal Juan Manuel Galán  señaló que la guerrilla tendrá este tiempo para demostrar su voluntad de paz y no echar atrás el proceso. “Cuatro meses le quedan a las Farc para producir hechos de paz que el país espera dice @JuanManSantos NO al cese bilateral sin acuerdo definitivo”. ¿Estrategia electoral?Para algunos analistas, detrás del discurso pronunciado por el presidente Juan Manuel Santos y de los tiempos que anunció para la revisión del cumplimiento de los acuerdos  también hay una estrategia electoral. Uno de ellos es Jairo Libreros, experto en seguridad, quien anota que “no es coincidencia que el plazo cierto para definir la viabilidad del proceso de paz coincida con el período de elecciones territoriales” y que los partidos, los candidatos y la sociedad civil “están invitados a expresar sus preferencias por el futuro del proceso de paz”. “En Colombia ¿es confiable un movimiento político o un candidato que no incorpore en su discurso una posición clara sobre el proceso de paz?”, añadió.  En el mismo sentido se pronunció el senador Rangel, para quien el propósito del Jefe de Estado es “crear una falsa expectativa a partir de su preocupación por la caída del apoyo público al proceso y recobrar el apoyo de la gente de cara a las elecciones”. Carlos Lozano, director del periódico Voz, afirma que lo dicho por el Jefe de Estado “se trata de un ultimátum con tintes electorales”, ya que el Gobierno pretende tener resultados qué mostrar en las elecciones territoriales de octubre. “Asociar el proceso de paz con la campaña electoral no es un buen mensaje para la opinión pública, no funciona”. Por su parte, John Marulanda, también experto en seguridad, sostiene que en el pasado el propio Juan Manuel Santos  ha incumplido los plazos qué él mismo se ha fijado. “Este plazo de cuatro meses es un término agónico buscando que este proceso se salve. Lo que uno ve es que es el Presidente de la República quien está preso del proceso de paz y no las Farc. El Gobierno y sus negociadores se han dado cuenta de que este proceso no es creíble, por eso están cambiando el discurso”, dijo. Mientras, el analista Pedro Medellín concluye que ni el cambio de metodología ni los plazos son buenas decisiones mientras no se defina el tema de la justicia transicional. “Este es el punto más importante, el proceso lleva más de un año sin mostrar avances porque los negociadores están estancados en el tipo de justicia que se les debe aplicar a las Farc. Mientras no se supere este tema, las cosas seguirán igual” más allá de los plazos que se pongan. 

Nueva metodología, ¿salvavidas?John Marulanda  cree que “la esperanza es que las palabras del Presidente se conviertan en realidades”, pues  “la tozudez de la guerrilla es tal que aún cree que se podrá tomar el poder por las armas, cuando no es así”, pero reconoce que “si estos acuerdos se convierten en realidad, es probable que se le esté dando un salvavidas a este proceso”.    A su vez, Pedro  Medellín advierte que el cambio de metodología “no trae nada de nuevo” sino que “es una reacción a la presión externa que tiene un proceso de paz sin credibilidad”

 

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