"Mientras haya tanta corrupción, Colombia no alcanzará la paz": Contralor de Cali

"Mientras haya tanta corrupción, Colombia no alcanzará la paz": Contralor de Cali

Octubre 20, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Ricardo Rivera habló del papel que deben cumplir estos entes para la consolidación de un mejor país.

El contralor de Cali, Ricardo Rivera, es un convencido del papel que deben desempeñar estos entes de control en la nueva realidad que quiere vivir el país luego de lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto. Entiende que la confrontación armada aporta un porcentaje mínimo a la violencia en Colombia y que es imposible hablar de paz mientras una gran parte de los recursos públicos se siga perdiendo en el entramado de la corrupción. Por eso hizo fuertes críticas al papel que han desempeñado las contralorías y planteó las reformas que se necesitan para que los entes de control le aporten a la paz. ¿Ve viable la paz en Colombia con niveles tan altos de corrupción? Ninguna sociedad con estos niveles de corrupción puede lograr una paz estable y duradera. Porque la corrupción no solo deslegitima los gobiernos sino que genera desconfianza en los gobernantes y esa desconfianza contribuye a elevar los niveles de violencia. Un ciudadano que viva en un Estado corrupto, y eso  está más que estudiado, es un ciudadano que no siente respeto por sus autoridades. Por eso la lucha por buscar la paz debe ser simultánea  a la lucha contra la corrupción.  ¿Deben asumir los ciudadanos la lucha contra la corrupción? La lucha contra la corrupción debe  ser frontal y por parte de todos.  Uno muchas veces encuentra que los líderes de barrio se dejan contaminar fácilmente  de esas prácticas. Y si los pequeños líderes, que son la esperanza y el futuro, se dejan contaminar, pues nace  la desesperanza. Por eso hay que hacer una gran cruzada; en este país salen decretos contra la corrupción cada mes y cada nada se cambian las normas de contratación como si el problema fuera de normatividad; esto no es un problema de normas sino de falta de principios y de valores.  ¿A qué nivel ha llegado la corrupción en Colombia? Hay distintas clases y niveles de corrupción, pero en general lo que vemos es que la corrupción no es sino privilegiar con los recursos que tiene el Estado, no solo los económicos sino con todos los recursos materiales y ambientales, a unos más que otros. Casos como Bugalagrande y Andalucía, donde la comunidad tiene que luchar contra la autoridad ambiental porque supuestamente está privilegiando la construcción de un embalse que beneficia los cultivos, pero que afecta al ser humano. En se sentido, se tiene que hacer  un gran esfuerzo en el país si queremos lograr la paz.  ¿Cuál sería la contribución de las contralorías a la paz en Colombia? Si las contralorías cambian el enfoque y no solo se limitan a revisar el aspecto formal de  si el contrato tenía o no tenía pólizas, sino que empieza a medir el impacto de la ejecución de los recursos públicos, podemos hacer  una gran tarea en la lucha contra la corrupción y el logro de la paz en Colombia. Además, es necesario cambiar la forma de elegir a los contralores; que se haga por meritocracia y que entre  gente técnica y no por componendas políticas o por un acuerdo en el que quien gana las elecciones, llámese gobernador o alcalde, logra las mayorías en las corporaciones y esas  mayorías eligen un contralor comodín.  ¿Sería volver entonces a que las contralorías hagan control previo? Volver al control previo sería nefasto porque antes las contralorías no solo coadministraban, sino que cobraban peajes y cohonestaban con la corrupción. El constituyente del 91 quiso acabar con ese modelo en ese entendido, pero nos fuimos al otro extremo, aunque se ha tratado de ajustar con el Artículo 65 de la Ley 80 y el Estatuto Anticorrupción, donde señala  que una vez firmado el contrato nosotros podemos revisar todo lo anterior, tan pronto se realizan los pagos y una vez liquidado el contrato, pero el control posterior solo no es suficiente para atacar la corrupción. Es importante  rescatar el control preventivo, que fue declarado inexequible por la Corte Constitucional en el 2012, y hacer uso del control simultáneo, que permite la ley en ciertos eventos. ¿De qué sirven entonces las interventorías que cada vez fallan más y su responsabilidad es menos? Con el Estatuto Anticorrupción, las interventorías tienen toda la responsabilidad; otra cosa es que los órganos de control y la Fiscalía no los han vinculado. Por eso hoy los interventores y supervisores son felices  y han hecho lo que les da la gana. Pero el Estatuto dice que quien contribuya al daño sin ser funcionario público también puede tener procesos de responsabilidad fiscal y penal, y no solo quien ejecuta el presupuesto; porque un interventor que entrega una  certificación de que la obra se hizo sin que eso corresponda a la verdad, no solo es corrupto, sino que incurre en una  falsedad o un fraude procesal al producir una  decisión que genera un pago cuando no se tenía ese  derecho porque se entregó incompleta una obra, con materiales que no correspondían o fuera de tiempo. ¿Improvisación y omisión pueden considerarse como corrupción? Claro. Si vemos la corrupción como la ineficiencia de funcionarios que van a ejecutar presupuesto y  se acuerdan ya finalizando el año que tienen esa obra y que ameritaba sacar unos estudios de usos de suelos y unas licencias ambientales, que requerían de tramitar el permiso con la curaduría, la licencia de construcción, entonces terminan  haciendo las obra sin esas licencias y se salen del marco legal. Esa es una manera de hacer corrupción porque no es lo mismo una obra realizada con todos los permisos y las exigencias técnicas, que una obra sin ningún requerimento. ¿Cuál es el principal problema de la contratación en Cali? La principal falencia tiene que ver con el tema de la planeación. Lo que se planea para ejecutar en un año no se está cumpliendo y algunas secretarías ejecutan más y otras menos y cuando terminamos de auditar la administración anterior vimos que la ejecución por año fue del 75 %. Eso tiene unas consecuencias.   En Emcali, por ejemplo, es más grave porque en los últimos años la ejecución no ha llegado siquiera al 70 %. Y pese a que muchas veces tienen los recursos para acueducto, alcantarillado y mejoramiento de redes, los trasladan a otros proyectos y luego resolver esos problemas es más costoso.  Si cuando uno tiene una gastritis no acude al médico oportunamente,  cuando va  ya tiene una úlcera. Ese ha sido en Cali el gran problema en los últimos años;  y cuando lo que teníamos planeado para ejecutar en siete meses, por los afanes, se reducen a los últimos tres meses y las obras resultan mal hechas o se termina presionando a los interventores  o supervisores para que certifiquen que el contrato sí se pagó y que no quede por pagar para el año siguiente por las  sanciones que tienen de orden presupuestal y disciplinario.  ¿Por qué unas entidades se auditan mucho y otras no? Eso también es falta de planeación en las contralorías. Hoy la Auditoría General de la República, que es  como la contraloría de las contralorías,  nos supervisa y uno de los  criterios que tiene es revisar precisamente ese. Mirar hace cuánto tiempo algunas entidades no se están auditando y por qué. Eso puede obedecer a falta de planeación o a criterios de corrupción. Uno escucha en reuniones a colegas contralores departamentales que muchos alcaldes pagaban para que no los auditen. Un tema sensible en Cali es el MÍO, ¿les preocupa los hallazgos? Nosotros llevamos 20 audiencias públicas en distintas comunas y corregimientos y las quejas son frecuentes. Las grandes inversiones que han hecho el Gobierno Nacional y el Municipal en estos últimos años no han llevado a que el sistema mejore. Se han detectado incumplimientos de algunos operadores y Metrocali no ha impuesto las sanciones debidas y para eso existe la normativa en temas de multas  y, por qué no, la caducidad que se puede aplicar en este tipo de contrato. Han sido tolerantes y permisivos  con la manera deficiente cómo vienen prestando el servicio los operadores.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad