"Las Farc deben hacer un gesto audaz de paz": Marck Chernick

Abril 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Arcadio González Ardila | Colprensa.

Marck Chernick, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Georgetown, dice que el Presidente no ha sabido transmitir el mensaje del proceso.

Marck Chernick, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Georgetown, dice que el Presidente no ha sabido transmitir el mensaje del proceso.

Marc Chernick es de los pocos académicos extranjeros que conocen a fondo la historia y los orígenes del conflicto armado colombiano. Ha escrito decenas de artículos y ensayos y varios libros sobre resolución de conflictos en Colombia y América Latina.  Chernick fue uno de los invitados especiales por la Universidad Santo Tomas, en Bogotá, que organizó esta semana el foro Komunik ‘La responsabilidad de la comunicación en los procesos de transición, posconflicto y paz’.  Estadounidense de nacimiento, este experto ha sido consultor internacional de varios organismos y ha trabajado en resolución de conflictos en procesos de paz en América Latina y África. Habló con Colprensa sobre el actual proceso de paz con las Farc.  ¿Cómo ha visto el proceso? La verdad, cuando se compara lo que está ocurriendo en La Habana con procesos anteriores, se notan unos avances sin precedentes: hay seriedad de lado y lado, se han firmado tres acuerdos y hasta el momento, en esta crisis, no hay interés de levantarse de la mesa. Eso muestra una gran madurez, un gran compromiso de negociar la paz. En los procesos de La Uribe, Caracas, Tlaxcala y el Caguán, cada vez que se presentó un acontecimiento como este del Cauca, se rompió la mesa y terminó la negociación. Esta vez, a pesar de la gravedad de la situación y el grave daño que ha causado en la opinión pública, hay el compromiso de seguir negociando, eso muestra gran madurez de lado y lado.  ¿Lo ocurrido en el Cauca debería llevar a suspender el proceso sin levantar la mesa, como propone el expresidente Álvaro Uribe? Espero que no. Obviamente cuando sucede algo así todos los opositores, enemigos y saboteadores de la paz van a salir a aprovechar el momento, pero creo que no es aconsejable suspender las conversaciones. Todo lo contrario,  hay que seguir, hay que mantener el compromiso de no pararse de la mesa. Pero mientras esté esa regla de juego de negociar en medio del conflicto van a suceder este tipo de eventos.  ¿Serviría un cese del fuego bilateral? Eso sería lo óptimo, pero como el Gobierno no lo acepta todavía, entonces hay que volver a la política de desescalamiento del conflicto, que cada uno, sin haberse declarado un cese bilateral del fuego, detenga sus operaciones ofensivas mientras avanza la mesa de negociaciones. Es la única manera, si no vamos a seguir con hechos como el del Cauca.  ¿Cómo ve la posibilidad de concentrar a las Farc en un solo sitio con verificación internacional? No es realista, eso no va a suceder. Esto realmente es para desviar la mesa o sabotear el proceso. Lo que hay que hacer es avanzar en la agenda y firmar un acuerdo lo más pronto posible, y mientras tanto bajar la intensidad del conflicto para que situaciones como la del Cauca no saboteen el proceso.  ¿De qué manera la opinión pública podría recuperar la confianza en este proceso? Es difícil, porque siempre ha existido un gran escepticismo frente a lo que está sucediendo en La Habana, hay una gran brecha entre la mesa de negociación y la opinión pública en el país. El presidente Santos está manejando más o menos bien lo que sucede en La Habana, pero no ha manejado bien el mensaje al país sobre la importancia de la paz. A mi juicio, Santos inició correctamente esta negociación, pero nunca ha explicado bien al país por qué y para qué el proceso de paz. Tiene que hacer una pedagogía de la paz, para que el país sepa que se va a beneficiar enormemente con un proceso de paz exitoso.  ¿En qué ha fallado el Presidente, por qué no ha sabido transmitir el mensaje de la paz? El Presidente comenzó el proceso de paz sin explicarlo bien, pero cuando sucede lo que está ocurriendo, habla de terrorismo, de desconfianza, eso son señales confusas. Y sobre todo el Ministro de Defensa siempre está hablando de guerra, no de paz, entonces uno como ciudadano no sabe a qué atenerse.  El Presidente quiere fijarles límites a las negociaciones. ¿Cuál debe ser ese límite? No hablaría de límites máximos, pero sí hay necesidad de llegar a un acuerdo lo más rápido posible. Es cierto, el país no va a aguantar mucho tiempo más, entonces las dos partes deben ser conscientes de negociar los dos puntos que faltan de aquí a final de este año. Esa debe ser la meta.  ¿Cuál podría ser un hecho de parte de las Farc que les devuelva a los ciudadanos la confianza en este proceso? No sé, pero sí diría que deben hacer un gesto audaz de paz. El papa Francisco anunció que visitará Cuba, si de pronto pasa por la mesa de negociación y ante él las Farc hacen un compromiso, se me ocurre algo así, sería un gran golpe de opinión.  Las Farc anunciaron el retiro de los menores de la guerra, hablan de cese unilateral, de desminado. ¿Les ve verdadera voluntad de paz? Sí, creo que desde el comienzo las Farc han mostrado una gran voluntad de paz, comparando este proceso con los anteriores. Incluso, a pesar de la muerte de ‘Alfonso Cano’ en las prenegociaciones. Si las Farc hubieran querido salir de ese proceso. lo hubieran hecho en ese momento. No creo que estén jugando.  Uno de los puntos más difíciles en este proceso es el de la justicia transicional. ¿Cómo zanjar las diferencias? Es cierto que hay una gran tensión entre la búsqueda de la paz y la justicia. Las Farc no pueden recibir amnistía o indulto y tampoco puede haber impunidad total, la Corte Penal Internacional está exigiendo una dosis mínima de justicia punitiva. No sé cómo se va a solucionar este punto, pero sí creo que Colombia va a ser pionero en encontrar un balance entre justicia y paz.  ¿La Corte Penal Internacional ( CPI) puede convertirse en una espada de Damocles para este proceso? No creo que tanto, creo que le está es recordando al país es que hay unos estándares internacionales de justicia, pero cuando uno mira bien sus herramientas son muy limitadas: Colombia firmó el Tratado de Roma en 2002 y pidió una excepción para los crímenes de guerra hasta 2009, entonces apenas ese año comienza su jurisdicción en Colombia. Y desde ese año para acá no he visto hechos tan graves como de ahí hacia atrás. Además, tiene la limitante de la complementariedad de lo que se haga en Colombia.  ¿Es conveniente que el Presidente tenga facultades especiales para tomar decisiones que faciliten la firma del acuerdo de paz? Es una discusión que en algunos casos podría ser ventajosa para expedir, por ejemplo, decretos para casos específicos. De todas maneras sigue la gran brecha entre los avances en La Habana y el escepticismo en el país, sobre todo en las regiones.  ¿Cualquier acuerdo de La Habana debe pasar por la refrendación popular? Ese es el último punto de negociación. El Gobierno dice refrendación popular, las Farc dicen asamblea constituyente y puede haber otros mecanismos. Pero le digo una cosa: hay que apoyar la socialización de los acuerdos, no estoy diciendo que hay que darles facultades especiales al Presidente, no afanar un referendo, sino apoyar la socialización de los acuerdos.  ¿Cómo entiende usted cuando el Presidente dice que no se va a firmar un acuerdo de paz “a cualquier precio”? No sé, lo cierto es que hay una agenda de cinco puntos más el de refrendación. Ya hay acuerdos en tres puntos, son reformas que necesita el país. Hasta ahora no he visto que las Farc estén proponiendo algo a un costo altísimo, todo lo contrario: lo que sí me parece un costo muy alto es no aprovechar este momento del proceso de paz para sacar esos acuerdos adelante.  ¿Cuál debe ser la actitud de las Farc frente a las víctimas? Lo que veo es que ha habido una evolución en ellas. El hecho de llevar cinco grupos de víctimas a La Habana era inimaginable, que ‘Iván Márquez’ haya pedido perdón a la familia Turbay Cote era impensable. Creo que la experiencia ha cambiado a las Farc, hoy entienden que le han hecho mucho daño al país, lo están reconociendo. Por eso es tan importante proteger este proceso de paz, porque si se rompe creo que nunca va a haber otra oportunidad. Este cuarto intento es la última oportunidad para encontrar una salida política al conflicto armado interno.  

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