“La transición a la paz requiere la participación de la sociedad civil”: ganador Nobel de Paz

“La transición a la paz requiere la participación de la sociedad civil”: ganador Nobel de Paz

Mayo 07, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Alfonso Ospina y Nicolás Amado, Colprensa
“La transición a la paz requiere la participación de la sociedad civil”: ganador Nobel de Paz

Ali Zeddini, miembro de la mesa para el Diálogo de Túnez, ganador del Premio Nobel de Paz.

Ali Zeddini, de la mesa para el Diálogo de Túnez, ganador del Premio Nobel de Paz 2015, habló sobre el papel de la comunidad para lograr la ‘Paz Sostenible’.

Ali Zeddini, vicepresidente de la Liga Tunecina por los Derechos Humanos, una de las organizaciones del Cuarteto para el Diálogo Nacional en Túnez, que recibió el Premio Nobel de Paz en 2015, visitó Colombia hace unos días para participar en la Semana Internacional de la Sociedad Civil.

El Nobel habló  sobre las características que debe tener la sociedad civil para aportar a la construcción de ‘paz sostenible’, la educación para el posconflicto, la participación en los acuerdos y la transición de economías ilegales a planes de desarrollo para los menos favorecidos.

Usted utiliza el concepto  ‘paz sostenible’ ¿Cómo se logra?

A nivel lingüístico es una paz que dura en el tiempo. El concepto a nivel de la sociedad civil considera una paz que no solo perdure si no que puedan disfrutar las generaciones venideras.  Avanzar en una sociedad que tenga como base la tolerancia a la diversidad y que haya superado sus odios, con el fin de que nuestros hijos y nietos convivan en una sociedad que no solo tenga la cultura de la paz, si no que condene los hechos violentos.

¿Cómo es la vinculación de las organizaciones de la sociedad civil al diálogo y al proceso de paz?

Tiene un rol muy importante. La verdadera sociedad civil es independiente y sirve a los intereses de la gente. Las ONG no pueden tener tendencias o ser relacionadas con partidos políticos, ya que si una sociedad civil es independiente va a tener la credibilidad y legitimidad para influir en la negociación, y jugar un papel importante en el proceso de establecer la paz.

Primero, la  sociedad civil tiene que tener distancia con todos los partidos políticos beligerantes, las partes en una mesa de diálogo y los actores del conflicto, marcando una neutralidad, no en el sentido de pasividad pero sí en  la objetividad.

Segundo, la sociedad civil con estas características puede y tiene las capacidades de hacer que las partes lleguen a un consenso, haciendo un acompañamiento legítimo, ya que en eso se basan los diálogos, en que la gente cambie su opinión para lograr  un consenso y un equilibrio.

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¿Cómo es el rol de la sociedad civil en la pedagogía de la paz, los consensos y la educación?

La sociedad civil tiene el rol de educar a las personas que no están de acuerdo o que no están involucradas en los diálogos. A esta le corresponde hacer llegar de la forma más simple y entendible todos los temas, objetivos y desafíos del diálogo de paz. Con la pedagogía la sociedad civil debe educar, hacer llegar a consensos o cambiar el radicalismo de las personas que de una forma u otra creen que con el diálogo se marca la impunidad o la injusticia. Con eso llegar a consensos y equilibrios en los que  toda la población tolere los acuerdos de paz.

La sociedad civil debe usar todos los medios de educación, ya que esta no genera solo una política de los grandes acuerdos, sino la cultura de paz y la tolerancia, por esto no solo se deben usar los grandes medios, si no recuperar los debates voz a voz, con voceros como los cuatro que tuvimos en Túnez que escuchen en la calle las opiniones del pueblo frente a la paz.

En Colombia la gente es muy apática. ¿Cómo hacer para que se motiven hacia la participación?

No creo que haya apatía concreta a la paz, lo que pasa es que la gente no cree ya en los partidos políticos. La sociedad civil debe demostrar que no está involucrada en estos juegos de la política tradicional para generar una credibilidad alta e involucrar a las personas en la participación política.

¿Qué tan alta fue la participación en Túnez?

Había cuatro organizaciones que vigilaban el proceso de paz, cada una tenía una importante base popular. Por ejemplo, yo era portavoz en el diálogo, había consejos del diálogo, como las reuniones en  La Habana, cuando los integrantes de las mesas de negociación salían toda la prensa tunecina los esperaba. Todos estaban muy involucrados en el cuarteto de las organizaciones, incluso en el voz a voz en la calle las personas opinaban frente a los líderes de las organizaciones. Así fue como la veeduría de la población y de la prensa fue tal que cuando alguna de las partes no quería entrar en diálogo sobre algún punto se le advertía con llamar a una  rueda de prensa, y la presión social era tal que obligaba a las partes más radicales a llegar a consensos.

Usted habla de cambios constitucionales para una sociedad civil en territorios de paz ¿Qué se debe reformar?

El objeto de todas las reformas  debe ser el ciudadano de a pie, ya que los movimientos sociales y políticos tienen que promover la tolerancia y la confianza en la sociedad civil, que es la que hará la auditoría en los escenarios de paz. Por eso en las reformas constitucionales deben tener en cuenta a la sociedad civil y todos los tratados internacionales de derechos humanos para que estos sean garantes de que lo que sea constitucionalmente aprobado, no viole la integridad de los ciudadanos. 

En Túnez logramos esto y el Parlamento de nuestro país debe rendir cuentas de lo firmado en la paz a la justicia internacional. Un ejemplo,  la religión para mi país o la política radical para Colombia deben llegar a consensos con base al humano y a la intervención de la sociedad civil, con esto logramos que los musulmanes más radicales aceptaran como iguales a las mujeres y hombres en la Constitución sin discriminación. Con esta base, en Colombia pueden generar cambios mucho mayores.

¿Cuál es su opinión frente al esquema de tres partes de la negociación con el ELN, donde se involucró a la guerrilla, al Gobierno y a la sociedad civil?

 Es un muy buen esquema, siempre y cuando la sociedad civil haga la veeduría como si fuera un árbitro en la negociación. Esta debe entender los intereses del pueblo y saber manejar los que tengan cada una de las partes, para poder llegar a un consenso entre todos los sectores, y atraer a todas las partes de la sociedad, no solo la civil, sino otras organiza ciones, corporaciones y demás. Sin embargo esto se hace en un periodo de transición, en el cual hay que ser pragmático, paciente y hábil.

En el proceso de paz en Colombia existe una preocupación por la necesidad de intervenir en las regiones  más apartadas y que  han sufrido el conflicto. ¿Cómo  se les pueden restablecer los derechos a esta base primera de la sociedad?

En el periodo de transición cada grupo poblacional en las regiones debe ser atendido respecto a sus intereses. Pero se debe entender que hay unos que ganan más que otros y que este proceso de integración de la base más mínima de la sociedad, tiene que ver, pero aparte de la Justicia Transicional en la que se tiene en cuenta a  las víctimas y principios como los de verdad, reparación y reconciliación.

Para que las regiones más apartadas y afectadas se involucren se deben hacer planes y proyectos innovadores durante la transición a la paz. Luego que la paz se logra, el Estado debe asegurarse de tener planes y programas de desarrollo para todas la sociedad y que  todos los recursos utilizados en  la  guerra sean usados para luchar contra la desigualdad.

Estas regiones apartadas  han estado marcadas por economías ilegales como cultivos ilícitos y  minería ilegal en el marco de la guerra. ¿Qué se debe hacer como sociedad para superar esos problemas en territorios de paz?

Un muy buen ejemplo que tenemos en Túnez es que hay gente desfavorecida que logra subsistir con el contrabando desde Libia y Argelia. Sin embargo, como creo que pasa con el narcotráfico, los que realmente ganan son los grandes traficantes, que generan economías paralelas ilegales e informales. Además, se sabe la alianza que hay entre los traficantes y el terrorismo.

Hay que diferenciar entre los traficantes grandes que se lucran de la ilegalidad y las personas pobres que trafican como única opción de sustento, para intentar que en el periodo de transición se pueda empezar a ofrecer opciones de formalidad a estas personas, con las que aporten a la sociedad, en mi país se empezó este proceso ofreciendo opciones de impuesto y programas de desarrollo que no criminalicen si no que ofrezcan planes de desarrollo alternos a las economías informales.

Siguiendo con el ejemplo, se redujeron penas a los traficantes para que estos entraran a economías formales pagando impuestos, sin generar una crisis económica y de persecución. En vez de mirar al pasado, hay que ver al futuro y ofrecer alternativas a la violencia y la ilegalidad.

Ali Zeddini es un activista tunecino que se ha dedicado  a defender los  derechos humanos.  Actualmente es el vicepresidente de la Liga Tunecina por los Derechos Humanos, uno de los cuatro organismos que conforman el Cuarteto de Diálogo Nacional de Túnez.

Esa organización fue la ganadora del Premio Nobel de Paz  en el año 2015 por la  contribución decisiva en la construcción de una democracia plural en Túnez, tras  la llamada Revolución de los Jazmines, ocurrida en el año 2011.

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