"Esperamos que el Gobierno asuma nuestras propuestas como propias": Marta Lucía Ramírez

Noviembre 07, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

Marta Lucía Ramírez fue una de las que se pronució sobre el tema durante una reunión Juan Fernando Cristo para socializar el acto legislativo para la paz.

La exministra Marta Lucía Ramírez dice que todas sus 17 iniciativas de cambio del acuerdo de paz “son razonables”.

Me parece que el presidente Santos, como un estadista y ahora que es un Premio Nobel, debería hacer mucho más para contribuir a la concordia de este país, que está dividido como nunca, porque lo dividió su gobierno”, dice la exministra Marta Lucía Ramírez sobre  la actitud que, según ella, debe asumir el Gobierno Nacional de cara a la renegociación del acuerdo con las Farc. En diálogo con Colprensa, asegura que, como líder del No, presentó 46 propuestas de cambio del acuerdo final y que para contribuir al consenso se “bajó” a 17.  Se habla de más de 400 propuestas de todos los líderes del No...Cada uno de los sectores del No hizo varias propuestas, pero varias eran  coincidentes. No creo que haya tanto como 400, pero sin duda hay una cantidad significativa y muchas coincidencias. Me pareció curioso que el pasado jueves estaban separados los cristianos y las víctimas. Es innecesaria esa división. ¿En qué tema estaban separados? Enfoque de género. Yo, por ejemplo, propuse una fórmula que reconoce la importancia  de mantener un respeto por encima de todo a la familia; pero, por otro lado, reconoce que el enfoque de género se refiere solo a la prioridad que se le debe dar a la mujer en todas las políticas públicas y en la reparación derivada del conflicto, porque evidentemente ha sido la principal víctima. Creo que recogía muchas preocupaciones, pero curiosamente nos hemos abierto.  ¿Y sigue la división? En el caso de las víctimas, como hay tantas organizaciones, hay un documento mucho más detallado de propuestas que lo presentaron dos o tres fundaciones, y entonces buena parte de esas propuestas -que son muy válidas-, deben ir como parte de la política pública que tiene que desarrollar el Gobierno y no necesariamente estar en el acuerdo. ¿En la revisión se dejaron  intactas algunas partes del acuerdo? Aunque tenemos muchas preocupaciones, queremos aportar constructivamente para que el acuerdo salga adelante. Todos pasamos por encima de muchas de ellas y nos concentramos solo en las fundamentales. Entonces, hay muchas páginas que quedaron intactas. Este es un acuerdo mal redactado, farragoso, repetitivo, con una lectura pesada, que se hubiera podido hacer muchísimo mejor desde el punto de vista formal, pero si hubiéramos entrado a tocar punto por punto, pues eso sí lo hacía interminable y por eso todos resolvimos ceder en dejar buena parte. ¿Qué sigue ahora que las propuestas ya están en La Habana? Lo más valioso del ejercicio de estos días es que los negociadores han reconocido la validez de las propuestas, la pertinencia de la mayoría de ellas y obviamente tienen dudas de la viabilidad de algunas, pero por eso lo fundamental era el ejercicio de que ellos, una vez convencidos, tomen esto como el texto del Gobierno, por una razón: el Gobierno no puede representarse a sí mismo.  Es decir, que no puede ser un simple mensajero... Esperamos que haya mucha convicción del Gobierno en asumirlas como propias, en defenderlas con entusiasmo y, sobre todo, en persuadir y convencer a las Farc que son cambios indispensables para que este acuerdo tenga vida y  vea la luz. Pero, como en toda negociación, ustedes tendrán que ceder... Esperamos ver cuál es la respuesta de las Farc y el éxito de los negociadores. Nosotros pensamos que si demoraron cinco años negociando con las Farc ese primer texto, es difícil convencerlos a la entrada de este y seguiremos insistiendo en nuestros planteamientos, porque todos los sectores del No hemos llegado a nuestro mínimo razonable de propuestas. ¿Sí es  el mínimo? En mi caso, tenía 46 propuestas y para contribuir me bajé a 17. Nosotros no estamos haciendo un pulso o un forcejeo, estamos insistiendo en lo que es fundamental. Si a mí me preguntan de las 17 cuántas podría ceder, diría, de pronto una, pero no más. Pero creo que todas son tan razonables que esperamos que el Gobierno las saque adelante.  El expresidente Pastrana propuso un pausa después de que el presidente Santos dijera que hubo una campaña de mentiras... Comparto con el expresidente Pastrana su preocupación por las declaraciones del presidente Santos, a todos nos desconcierta y  las rechazamos.  El Presidente no puede desmontarse de la validez de nuestros acuerdos yendo al exterior a decir que eran mentiras. Resulta que muchos de esos argumentos los han reconocido aquí los negociadores del Gobierno como razonables, justificados, válidos. Me parece que el presidente Santos, como un estadista y ahora que es un Premio Nobel, debería hacer mucho más para contribuir a la concordia de este país, que está dividido como nunca, porque lo dividió su gobierno.  ¿Pero la pausa no debería hacerse?  Cuando se produjo la declaración, hicimos un comunicado diciendo que consideramos que si esa es la opinión del presidente Santos deberíamos parar y suspender esto. Entiendo que después hubo algunas aclaraciones y todo.   Tras otra declaración del Mandatario se habla de la implementación de los acuerdos vía Congreso... Sí me gustó esa declaración, porque he sido muy crítica del acto legislativo; esas facultades eran una de las cosas que más me disgustaba del acuerdo anterior. La implementación –que es una cosa distinta a la refrendación, porque es el conjunto de reformas constitucionales y legales derivadas del acuerdo-, hay que hacerla vía Congreso.  ¿Y la refrendación?  Así todos los que estamos sentados en representación del No apoyemos el nuevo acuerdo, creo que necesita ratificarse por el pueblo colombiano, porque a ninguno de nosotros seis millones de colombianos nos dieron un mandato para que los representemos en esta mesa de negociación, y  creo que la ratificación debe hacerse  vía referendo o  plebiscito y he propuesto que se haga el día de la elección del próximo Congreso. ¿Pero no sería muy lejos? No importa. Si mañana se firma el nuevo acuerdo y nosotros 6 o 7 damos fe que la mayoría de las cosas que hemos pedido están recogidas, el Gobierno tendría el consenso necesario para arrancar en un acuerdo político y vía Congreso sacar las reformas legales y constitucionales. Pero después, que el pueblo lo ratifique, pero no gastándose otra vez 400 mil millones. El Presidente ha insistido en que podríamos estar comiendo natilla y buñuelos con el acuerdo listo... Creo que es posible, siempre y cuando el Gobierno tenga un ritmo de trabajo más rápido, porque el de octubre fue deficiente. Los sectores del No entregamos las propuestas el día 13 o 14, y hasta el 29 el Gobierno nunca apareció.

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