¿Es la Comisión de la Verdad la vía para contribuir a la paz?

¿Es la Comisión de la Verdad la vía para contribuir a la paz?

Junio 07, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Olga Lucía Criollo, reportera de El País

Expertos analizan aciertos e interrogantes sobre la nueva figura anunciada esta semana por el Gobierno y las Farc.

Una figura de nombre tan extenso como su propósito fue el ‘salvavidas’ que el pasado jueves sacó al proceso de paz de la sala de cuidados intensivos en la que estaba  por cuenta del recrudecimiento de la guerra en distintas regiones del país.

Porque aunque no son pocos los reparos a lo que sería la Comisión para el Esclarecimiento de la  Verdad, la Convivencia y la No Repetición, que Gobierno y Farc crearían una vez se firmen los acuerdos finales, sí hay consenso en que es un paso en el desempantamiento de los diálogos, tras un año de no lograrse avances concretos con respecto al punto de las Víctimas.

“El balance es positivo: se destraba una discusión y ahora no hay excusas para no apretar el acelerador del proceso de paz”, escribió ese mismo día en su cuenta de Twitter Javier Ciurlizza, director para América Latina y el Caribe de International Crisis Group, ONG comprometida con la prevención y la resolución de conflictos graves.

A su vez, el presidente Juan Manuel Santos aprovechó la misma vía para dar línea a su equipo negociador: “Celebramos acuerdo en La Habana sobre creación Comisión de la Verdad. Importante paso. Necesitamos continuar avanzando en los otros puntos”.

Pero con respecto al contenido del comunicado de las partes, los expertos destacan la preponderancia que le dan a quienes más han padecido los rigores de la guerra en Colombia.

La Comisión tendrá una duración de 3 años, incluyendo la elaboración del informe final, que será publicado el mes siguiente a la conclusión del trabajo de esta.

“Los esfuerzos de la Comisión estarán centrados en garantizar la participación de las víctimas del conflicto, asegurar su dignificación y contribuir a la satisfacción de su derecho a la verdad en particular, y en general de sus derechos a la justicia, la reparación integral y las garantías de no repetición, siempre teniendo en cuenta el pluralismo y la equidad”, dice al mencionar los criterios que deberán orientar a la misma.

Y ellas, las víctimas, quieren creer y ayudar, pero tienen sus condiciones: “Sería interesante, desde que esa Comisión de la Verdad sea muy similar a la que realizó la Ruta Pacífica de las Mujeres, que han trabajado en el esclarecimiento de la desde sus territorios y no desde un escritorio”, planteó Claudia Patricia Palacios, coordinadora de la regional Chocó de la Ruta.

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Precisamente Juan Diego Duque, investigador de la Fundación Ideas para la Paz, destaca ese elemento de la territorialidad como uno de los puntos positivos de la Comisión, ya que, como dice el comunicado, contribuirá a dar garantías de no repetición en las regiones del país más afectadas por la violencia.

Sin embargo, en su opinión el papel más importante que cumpliría el nuevo ente es que sería un mecanismo de búsqueda de la verdad con respecto a las masivas violaciones de Derechos Humanos que se han cometido en el país, más allá de si fue en los últimos 60 años o en 190, como dice la guerrilla. 

“Como está planteado, no será solo un relato de casos sino un amplio proceso de reflexión, con audiencias públicas que permitirán una catarsis colectiva a partir del reconocimiento de verdades”, sostiene Duque.

Según recientes declaraciones del alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, la Fiscalía tiene 13 mil casos de evidencias de vínculos de empresarios con ‘paras’.

De otro lado, el comunicado de Gobierno y Farc es claro en definir que la Comisión “hará parte del sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición que se ha de acordar en la Mesa para satisfacer los derechos de las víctimas, terminar el conflicto y alcanzar la paz”.

Y para algunos allí hay una  falencia, porque es evidente que las partes aún no han logrado ponerse sobre dos de esos puntos,  la justicia y la reparación.

“Quienes piensan que lo único importante o lo más importante es determinar cómo van a pagar sus crímenes los responsables de haberlos cometido tienen razones suficientes para sentirse frustrados por la falta de respuestas” en el comunicado”, dice  Jorge Hernández, docente de la Universidad del Valle.

Según él, “la verdad a la que aspira esta Comisión no es una verdad jurídica ni histórica..., aunque inevitablemente tendrá que establecer responsabilidades por las atrocidades cometidas y seguramente encontrará que los responsables fueron varios, como en efecto ha sucedido”.

De hecho, Ciurlizza mencionó, también en Twitter, como aspecto negativo del acuerdo que el “mecanismo de selección de comisionados se somete demasiado a las partes”, pues la integrarán once personas, que a su vez serán seleccionadas por otras nueve, de las cuales la Mesa elegirá seis. Y añadió que entes similares que “solo han respondido a los intereses de negociadores o al gobierno de turno han fracasado rotundamente en su pretensión de legitimidad”.

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Duque tampoco encuentra necesarios “vasos comunicantes” entre la Comisión y los juicios a los mayores responsables de la violencia, ya que quienes comparezcan ante ella no podrán ser objeto de  imputación penal, y llama la atención sobre el hecho de que, a diferencia del proceso que se  aplicó con los ‘paras’, la presentación  ante este nuevo ‘tribunal’ será voluntaria, lo que abre la puerta para que otros actores, como empresarios y miembros de las FF. AA., reconozcan su participación en el conflicto.

Pero eso solo se podría ver dentro de cuatro años, si la firma de la paz se diera este año, no solo porque los analistas hallan varios puntos ciegos en lo acordado, sino porque el texto conjunto es claro al advertir que lo referente a la Comisión de la Verdad “no puede entenderse ni definitivamente cerrado, ni aislado del sistema que estamos comprometidos a construir y que aún no se ha concluido”.

Comisión de la Verdad y Reconciliación, CVR, en Perú: 

Encargada de elaborar un informe sobre la violencia armada interna ocurrida entre 1980 y 2000. Fue creada en junio de 2001 por el presidente provisional Valentín Paniagua, convocando a diferentes miembros de la sociedad civil. 

El proyecto intentó profundizar la dura represión militar contra Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (Mrta) y permitió que se conformara el movimiento ciudadano ‘Para que no se repita’, para realizar un seguimiento al desarrollo y aplicación de las recomendaciones de la CVR.

Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas en Argentina

La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, Conadep, fue creada por el presidente Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983, con el objetivo de investigar las violaciones a los derechos humanos durante el período del terrorismo de Estado entre 1976 y 1983, llevadas a cabo por la dictadura militar.

Como es característico en esta figura, la Codanep no fue instituida para juzgar, sino para indagar sobre lo sucedido con los desaparecidos, por lo que recibió miles de declaraciones y testimonios acerca de los casos particulares.

El proceso dejó como resultado 8961 desaparecidos y 380 centros clandestinos de detención, en tanto que el informe final permitió probar el plan sistemático perpetrado desde el Gobierno.

Comisión Nacional de la Verdad en Brasil 

Investiga las violaciones a los derechos humanos ocurridas en Brasil entre  1946 y 1988. El informe final deberá dar cuenta de los abusos a los derechos humanos cometidos durante el régimen militar, que se inició con el golpe de Estado en 1964 y que duró hasta 1985. 

El trabajo deberá terminar con un listado de los detenidos desaparecidos o personas ejecutadas en esa época.

Comisión para el Esclarecimiento Histórico en Guatemala

Su creación fue acordada el 23 de junio de 1993, con el objetivo de elaborar un informe que contuviera los resultados de las investigaciones realizadas y ofreciera elementos de juicio sobre lo acontecido durante este período, abarcando a todos los factores, internos y externos.

La Comisión permitió esclarecer los hechos que ocurrieron en la guerra, pero no era de carácter procesal, por lo que no tenía la facultad para identificar con nombres a los responsables individuales de los hechos objeto de esclarecimiento.

“El esclarecimiento de la verdad es una pieza fundamental de un sistema más amplio que incluirá también medidas judiciales. Cosa distinta es que, como ha insistido el Presidente de la República, cualquier tratamiento penal especial deberá estar condicionado a la contribución  al esclarecimiento de la verdad”, Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno.

 

“Hemos alcanzado un acuerdo para que se ponga en marcha, una vez firmado el Acuerdo Final, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición, que será un mecanismo independiente e imparcial de carácter extrajudicial”, texto del comunicado conjunto dado a conocer el pasado jueves en la habana.

“No hemos venido a La Habana a negociar impunidades con nadie. Por eso hemos propuesto analizar doctrinas jurídicas aceptadas por la Comunidad Internacional que nos ayuden a los colombianos a convenir fórmulas que saquen este proceso al otro lado”, ‘Iván Márquez’,  jefe del equipo negociador de las Farc.

 

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