Conversaciones con el ELN serán difíciles, dicen analistas

Conversaciones con el ELN serán difíciles, dicen analistas

Abril 02, 2016 - 12:00 a.m. Por:
AFP.
Conversaciones con el ELN serán difíciles, dicen analistas

Los negociadores de paz del ELN y el Gobierno siguen en reuniones para ultimar detalles de la fase de discusiones, cuya fecha está por definir.

Expertos creen que idea de un “diálogo social”, como lo pide esta guerrilla, traerá a la mesa complicaciones.

Con el inicio de las negociaciones con  el ELN y cerca de sellar la paz con las Farc, Colombia vislumbra un futuro sin guerrillas, pero el camino para acabar con medio siglo de conflicto armado se prevé difícil. Así lo sostienen varios analistas que calificaron de “paso positivo” el arranque de las conversaciones entre el Ejército de Liberación Nacional y el gobierno de Juan Manuel Santos.

“Que este grupo quedara afuera (de la negociación) dejaba la paz coja. No se podía decir ‘Colombia terminó su conflicto armado’ sin incluir al ELN”, dijo Angélika Rettberg, directora de la maestría en Construcción de Paz de la Universidad de los Andes.

La especialista agregó que esto comienza con un ambiente caldeado en la opinión pública, con gente escéptica sobre la voluntad de paz de los grupos armados y encuestas que muestran una baja de apoyo al gobierno.

Precisamente el último sondeo reveló que un 66 % de los colombianos es pesimista frente al proceso de paz con las Farc, una de las cifras más altas desde el inicio del proceso.

Rettberg destacó la “complejidad” adicional que supone la exigencia del ELN de un proceso con participación popular porque  “puede generar expectativas que no se puedan cumplir”.

Por su parte, Jorge Restrepo, director del centro de análisis del conflicto Cerac, sostiene que “abrir una mesa de negociación con una guerrilla que sigue secuestrando rompe con un consenso de que esa es una forma inaceptable”.

El proceso con el ELN, al igual que las Farc, es “histórico” para los negociadores tras varios intentos fallidos. Pero los obstáculos no son pocos en diálogos ensombrecidos por el secuestro, una práctica que Santos ha exigido a las guerrillas abandonar antes de sentarse a conversar, aunque ni el gobierno ni el ELN dijeron saber cuántos rehenes hay aún en poder del grupo.

Además, también inquieta que esta es “una guerrilla con grados altos de descentralización y autonomía de sus estructuras”, por lo que Ariel Ávila, coordinador  de la Fundación Paz y Reconciliación, aseguró que este proceso  “no va a ser fácil” y se podría extender más allá de dos años.

Participación ciudadana

Según el politólogo Víctor De Currea, “lograr una participación efectiva de la sociedad” es uno de los principales desafíos, así como “resolver la amenaza del paramilitarismo”.

Los paramilitares o milicias irregulares de derecha, surgidas en los años 1980 para combatir a las guerrillas y cuya desmovilización promovió el gobierno de Álvaro Uribe entre 2003 y 2006, siguen  invocadas por el ELN y las Farc como un riesgo de seguridad que compromete su propio desarme.

Las bandas criminales o ‘bacrim’, surgidas de disidentes del paramilitarismo, “son la amenaza más grande del posconflicto”, recordó Rettberg.

El tema de la violencia es crucial cuando en Cuba se debaten los términos de la desmovilización y la dejación de armas de las Farc.

“La negociación con el ELN debería comenzar por donde termina la de las Farc, es decir, negociando un cese al fuego bilateral y que el mecanismo de verificación internacional sirva para el ELN también”, señaló Ávila.

Las conversaciones con las Farc transcurren sin una tregua en el terreno, aunque la guerrilla declaró un alto al fuego unilateral, que el Gobierno respondió suspendiendo los bombardeos.

Para Restrepo, “lo ideal sería que el ELN se sumara a un proceso de desescalamiento del conflicto, de manera que la violencia que ha ejercido de manera creciente desde 2013 no ponga en riesgo la negociación”.

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