¿Cómo se refrendará el nuevo acuerdo de paz?, esto dice Roy Barreras

Noviembre 15, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Katherine Vega | Colprensa
¿Cómo se refrendará el nuevo acuerdo de paz?, esto dice Roy Barreras

El senador y miembro de la mesa de diálogos en La Habana, Roy Barreras.

El senador, quien participó de la negociación del nuevo acuerdo, dice que este nuevo documento recoge las dudas de los miembros del No y entrega más detalles de los ajustes.

Con el nuevo acuerdo terminado, el senador Roy Barreras, quien llegó el domingo a Bogotá con un notorio cansancio tras largas jornadas de trabajo en La Habana, afirma que la tarea está hecha luego de incorporar 56 de los 57 temas que se propusieron desde los sectores del ‘No’.

El acuerdo, afirma el congresista en diálogo con Colprensa, es mejor y reunirá el mayor consenso nacional para empezar con la difícil tarea de la implementación.  Un camino que tendrá que ir de la mano con la decisión de la refrendación sobre la cual plantea que el mejor mecanismo es el Congreso.

Pero, aún falta escuchar a los voceros del ‘No’,  en especial sobre la elegibilidad política de los miembros de las Farc, que fue el punto que no se pudo modificar. Al respecto manifiesta que se logrará sacar adelante este nuevo acuerdo, pues no se dejará el futuro del país en las manos de quienes radicalmente le sigan apostando al ‘No’.

Lea aquí el nuevo acuerdo de paz con las Farc

¿Este es el acuerdo final y definitivo?

Este es un nuevo y mejor acuerdo final y definitivo que permitirá poner fin a esta guerra que tanto dolor ha causado, pero sobre todo, será el acuerdo para todos los colombianos, incluyendo los compatriotas del ‘No’, que nos dieron la orden el 2 de octubre de mejorar el acuerdo. Lo hicimos con lealtad, lo hicimos con respeto y hoy podemos decir que hay un acuerdo para todos los colombianos.

Líderes del ‘No’ piden que se haga una revisión del acuerdo por parte de las víctimas y de ellos antes de que éste se declare como un acuerdo definitivo. ¿Se podría decir entonces que ahorita les harán solo la pedagogía, pero que con esto terminan las modificaciones?

Estoy seguro de que una vez los colombianos que votaron por el ‘No’ revisen el nuevo acuerdo encontrarán reflejadas tanto sus propuestas como despejadas todas sus inquietudes. Yo sé que es un ejercicio agotador, para nosotros lo fue durante estos 40 días, pero yo sí pediría a los colombianos que lean el acuerdo, que no se informen a través de políticos interesados en el 2018 para que vean por ejemplo que los temas de familia, de libertad religiosa, de respeto a la propiedad privada, entre otros fueron todos mejorados. Este es un acuerdo más seguro, y si se toman el tiempo de leerlo van a estar muy satisfechos.

Si no es un nuevo plebiscito, ¿qué camino se va a tomar para la refrendación?

Yo no descarto ningún mecanismo. Lo importante ahora es que los colombianos conozcan el nuevo y mejor acuerdo que hemos logrado. La refrendación ojalá sea la más ágil y las más incluyente posible. Si los dirigentes políticos del No, que son a su vez candidatos presidenciales –casi todos ellos-, pudieran privilegiar su compromiso real con la paz  sobre la disputa electoral, tengo la esperanza de que reconozcan que este es un buen acuerdo  y en ese ambiente de consenso cualquier refrendación será más fácil.

Sin embargo,  si es necesario acudir a los 34 millones de colombianos aptos para votar, pues habría que hacer otro plebiscito, lo que es más costoso, divide y, sobre todo, prolonga la incertidumbre en estas zonas de preagrupamiento y ese frágil  cese el fuego militar.

Pero entonces, ¿uno podría decir que conseguir o no ese consenso nacional influye en la elección del mecanismo de refrendación?

No hay que equivocarse en esto: somos 50 millones de colombianos, 6 millones y medio nos acompañaron en el Sí a la paz, otros 6 millones y medio votaron ‘No’  y ganaron, 20 millones no votaron. La paz de Colombia no puede estar en manos de 4 o 5 personas tercas. De manera que el mecanismo de refrendación no depende de los más radicales del ‘No’ a los que seguramente no les va a servir ningún acuerdo de paz porque la paz misma no les sirve. Son la minoría, la inmensa mayoría de los que votaron ‘No’ quieren la paz.

¿Pero cuál cree que será el mejor mecanismo?

La decisión de la refrendación la tomará el presidente de la República  y yo espero que sea la decisión más rápida posible. En mi opinión lo más rápido y lo más seguro para evitar una ruptura de este frágil equilibrio militar es la refrendación por el Congreso, que sería la más expedita. Pero la decisión es del presidente.

Muy cerca de eso está el tema de la implementación, y viendo que sea el Congreso la vía para ésta, ¿no sería riesgoso sin el acto legislativo que creaba el Fast Track?

El acto legislativo existe hoy, simplemente no ha entrado en vigencia por el artículo 5 que lo condiciona a la refrendación. La representante (María Fernanda) Cabal y el senador (Iván) Duque, del Centro Democrático, cuando decían que el plebiscito no servía  demandaron ese artículo. Ahora estamos esperando la decisión de la Corte, si les da la razón o no.  Si les da la razón pues el acto legislativo entra en vigor inmediatamente.

Pero independientemente de eso,  este un nuevo acuerdo puede necesitar o no refrendación, pero seguramente por su terquedad democrática el presidente va a insistir en alguna forma de refrendación y está acordado con las Farc. De manera que la nueva refrendación, cualquiera que sea, también activa el acto legislativo y el Fast Track.

Entrando a las modificaciones del acuerdo. ¿Qué se hizo sobre el bloque de constitucionalidad?

Muchos colombianos del ‘No’ se preocuparon con razón porque las 297 páginas entraran a la constitución como un bloque, eso se sacó. Las ahora 310 páginas no entrarán, porque ese ingreso generó muchas inquietudes  y muchas interpretaciones, no solo por el asunto  de la ideología de género, sino también interpretaciones de juristas, académicos sobre que todo el sistema jurídico colombiano podría quedar sujeto a esa referencia. Lo único que queda, que ya existe en la constitución desde que Colombia suscribió los Convenios de Ginebra, es todo lo que tiene que ver con el Derecho Internacional Humanitario.

En el tema de justicia…

Fue donde se hicieron más de 67 cambios para poner límite de tiempo al tribunal, sacar los magistrados extranjeros; articular la justicia transicional con la justicia ordinaria, preservar  la Corte Constitucional como la Corte que revisa las tutelas; garantizar que haya una revisión disciplinaria de los magistrados.

El enfoque de género también de los más modificados…

Cerca de 70 menciones innecesarias al enfoque de género fueron eliminadas porque generaron esa  interpretación de la llamada ideología de género. Pero además se incluyeron por petición de los pastores cristianos y padres de familia elementos claros  de preservación de los conceptos de familia y de libertad religiosa. Desde el preámbulo se aclara que el enfoque de género al que hemos hecho referencia es para reparar prioritariamente a las mujeres victimizadas  en el conflicto.

Sin embargo, sí queda la preocupación de la población LGTBI, porque querían el enfoque diferencial en el tratamiento como víctimas…

En los 8  millones de víctimas que el acuerdo reconoce está la necesidad de reparar y reconocer diferencialmente a las víctimas que lo han sido por su condición religiosa –que las ha habido-, por ser miembros de la comunidad LGTBI, y también por su condición de mujer. Hay un reconocimiento al dolor de los colombianos y colombianas que han sido víctimas por su condición sexual, religiosa, étnica, o simplemente por su condición de desplazados. Este punto no se sacrificó, y además seguiremos defendiendo sin ninguna duda una sociedad más incluyente.

En el narcotráfico…

El nuevo acuerdo tiene dos precisiones muy importantes: la primera se reitera, pero con precisión, que las Farc van a reparar directamente a las víctimas y que sus ingresos y sus bienes tendrán como destino la reparación  de las víctimas y el proceso de reincorporación. Y adicionalmente, todos, todos los actores del conflicto que sean sometidos a la Justicia Transicional deberán decir todo lo que saben apropósito de sus nexos con el narcotráfico.

Sobre el trato a los terceros, ¿qué cambios se hicieron?

Sobre todo precisiones. Nunca estuvo prevista una “cacería de brujas, pero como el acuerdo iba a ingresar al bloque de constitucionalidad eso generaba unas interpretaciones peligrosas para cualquier juez, tenían razón los empresarios en que había que sacar eso de la constitución. Ese es el cambio más importante.

Otro, es que los terceros de buena fe podrán acudir voluntariamente a la sala de definiciones de la Jurisdicción Especial para la Paz si creen que en la justicia ordinaria los están juzgando injustamente. Que era algo que no tenían.

Sobre las sanciones restrictivas…

Recordemos una cosa: en procesos de paz del mundo los jefes guerrilleros salieron de la selva  al Congreso y al Gobierno sin ningún tribunal que los juzgara, y con participación política directa a dedo.  Este es el primer proceso de paz con justicia, que ya estaba en el acuerdo. Ahora se precisa  que la restricción efectiva de la libertad, que fue lo que pidieron, tendrá tres cosas: cumplirán con  las sanciones restaurativas como el desminado en unas zonas que tendrán ubicación geográfica que definirá el juez  y que no pueden ser mayores que las zonas veredales; el juez determinará el lugar de la residencia; y, lo tercero es que para salir de una zona de esas deberán tener el permiso, la autorización del juez.

¿Qué pasará con los menores de edad?

Hubo un importante avance. En los primeros días  de la movilización a las zonas veredales, todos los menores de edad  que estén en las filas de las Farc irán afuera de las zonas, al municipio más cercano donde serán atendidos por Unicef, Bienestar Familiar, el CICR y las entidades especializadas para garantizar su retorno a las familias.

Por último, ¿cuándo va a ser el ‘Día D’?

El ‘Día D’ es el día  siguiente a la refrendación.  Por eso yo prefiero la refrendación más rápida y segura que es la del Congreso, para que podamos ver pronto a las Farc caminando hacia la dejación de las armas para siempre. Mientras más se demore, con un plebiscito por ejemplo, más lejos está el ‘Día D’.

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