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Ejemplo sudanés pone en riesgo fronteras africanas

Enero 16, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee
Ejemplo sudanés pone en riesgo fronteras africanas

Una mujer vota en un centro de votación en Yuba, Sudán. Los sudaneses del sur participan desde el 09 de enero en su referéndum de autodeterminación, que se prolongará hasta el 15 de enero, fecha en la que comenzarán a contarse los sufragios.

Ayer terminó el referendo para separar la nación más grande de África. Los retos en medio del conflicto.

Los partos son momentos difíciles, violentos, llenos de esperanzas y emociones. Este domingo, África verá el nacimiento del estado número 54, Sudán del Sur, al terminar el referendo de independencia, cuyo resultado positivo se da por descontado. La división del más extenso país de África es un hecho sin precedentes, pues por primera vez se ha realizado una consulta para definir las nuevas fronteras de los dos estados, un norte musulmán y árabe, y un sur africano y cristiano – animista, tras una guerra de 22 años.La división de Sudán marca un importante antecedente, en un continente donde las placas tectónicas de los estados nacionales son muy recientes y no han llegado a consolidarse. Cabinda, Casamance, Katanga, Darfur, Nigeria y Costa de Marfil son los nombres de otros conflictos étnicos y separatistas, en un continente dividido por fronteras artificiales impuestas en el Siglo XIX por los colonizadores europeos, y atravesado por las luchas a brazo partido por el petróleo, el oro, el cobre y demás recursos naturales, en medio de la más extrema pobreza.Al cierre de la semana, el índice de participación en la votación, que duró desde el 9 hasta el 15 de enero, había superado el 60%. Los ex rebeldes del Movimiento popular para la liberación de Sudán (Splm), a la cabeza del gobierno semiautónomo del Sur, habían llamado a una participación del 100% para lograr la secesión. El referendo fue acordado en 2005 en el tratado de paz que culminó con la guerra entre el norte y el sur, que causó más de dos millones de víctimas. El acuerdo establecía que los del sur podrían votar por su independencia seis años después.Si el voto arroja un resultado favorable, los sudistas dirigidos por Salva Kiir, deberán negociar con el presidente sudanés, Omar El Bechir, cómo quedará la economía, la seguridad, la ciudadanía y los tratados internacionales. El tema más ríspido será el trazado de la nueva frontera, 20% del cual es cuestionado, y el estatuto de la región de Abyei, donde combates entre partidarios del Norte y del Sur dejaron más de 30 muertos esta semana. Según el tratado de 2005, la frontera será el límite norte de los estados del Sur fijado en 1956, pero esta línea fue dibujada con un trazo grueso en un mapa viejo, y no toma en cuenta la realidad en el terreno, lo cual está aumentando las tensiones. Las tribus seminómadas erran con el ganado cuando viene la sequía, y es muy difícil determinar cuándo cruzarán a un lado u otro de la futura frontera. Además, los del norte se han ido acercando a los del sur en busca de agua, ya que dependen de los mismos ríos. La mayoría de las tribus están fuertemente armadas, y si las fronteras transponen territorios de una u otra tribu, o si el ganado cruza la línea sin pedir permiso, los conflictos reventarán. El resultado positivo del referendo también traerá problemas para el presidente Al-Bashir, releecto el año pasado, que es acusado por su población musulmana de haber perdido el Sur. También está acusado por el Tribunal Penal de La Haya por crímenes de lesa humanidad en la región de Darfur.En el Sur las cosas también serán difíciles, pues le corresponderá a un ejército guerrillero asumir las responsabilidades de gobierno, en un territorio mayor que la península ibérica, pero que sólo tiene cien kilómetros de rutas asfaltadas, no tiene instituciones, ni servicios médicos, escuelas, jueces o policías.En Sudán mismo, el referendo puede cambiar la balanza de poder en la región de Darfur, asolada por la guerra entre los grupos rebeldes el Ejército oficial desde hace ocho años. El Movimiento de Justicia e Igualdad anunció que exigirá la autodeterminación de la región. Un serio antecedenteCon todas las dificultades, el nacimiento de la nueva nación avanza, lo cual está generando enormes preocupaciones. “Existe un gran nerviosismo en África por este referendo, porque rompe con la tradición de las fronteras inviolables”, dice Roland Marchal, analista del Instituto de Ciencias Políticas de París.En la posguerra, todas las colonias africanas conquistaron la independencia, como resultado de lo cual se creó en 1963 la Organización de Unidad Africana, OUA, que luego se llamó Unión Africana. Pero la mayoría de las fronteras habían sido trazadas en el Siglo XIX por las potencias europeas que se dividieron el continente entre ellos, separando grupos étnicos, dividiendo pueblos y familias, mezclando en un mismo país distintas religiones, idiomas y costumbres. Los líderes de los nuevos países africanos decidieron mantener estas fronteras preñadas de conflictos, y la OUA se comprometió a defender la integridad de los estados miembros, pero esto sólo significó patear los conflictos para el futuro. La idea era que, si una tribu tras otra tenían la libertad de irse de sus países y constituir nuevos estados, el complicado y frágil tejido nacional africano podría volar por los aires. De allí las mortíferas guerras para mantener a regiones como Biafra dentro de Nigeria o a Katanga dentro del Congo. Pero los millones de muertos de esas guerras en los últimos cincuenta años, los horrores cometidos, los crímenes de lesa humanidad, las violaciones en masa de mujeres han llevado a los líderes de la región a considerar un enfoque más tolerante. En este sentido, el referendo de Sudán sienta un precedente, porque “nunca hubo un referendo en un país africano que permita a una parte de la población decidir si quiere mantenerse en el marco de un estado nacional”, como dice Rene Otayek, especialista en temas africanos, del Instituto de Ciencia Política de Bordeaux en Francia.Eritrea votó por la independencia de Etiopía en 1993, después de una guerra de 30 años, pero a diferencia de Sudán, ya había existido antes como estado independiente, aunque bajo dominio colonial italiano, y había sido anexado en 1962.El temor es que el ejemplo sudanés inspire a otras regiones que demandan algún tipo de autonomía.Los motivos que dividen a ÁfricaEl petróleo, el cobre y otros recursos, mezclados con conflictos religiosos, se encuentran detrás de las luchas étnicas y separatistas en el continente negro. Cabinda, la pequeña y rica provincia petrolera del norte de Angola, ha hecho varios intentos de separarse. El petróleo de Cabinda equivale a la mitad del producto nacional bruto y al 90% de las exportaciones angolesas, pero Cabinda recibe sólo 10% de los impuestos que paga la Chevron Texaco. El Frente de Liberación del Estado de Cabinda (Flec) lucha por su independencia desde 1975, cuando fue ocupado por las fuerzas de Angola. En 2002 se rindió y en 2006 firmó un cese al fuego, pero la tensión persiste. Katanga, en la República Democrática del Congo, rica en minerales y en cobre, intentó separarse por primera vez después de la independencia en 1960, bajo el gobierno del famoso Patrice Lumumba. La Unión Minera y varias potencias occidentales apoyaron la separación. Luego del asesinato de Lumumba, el dictador Joseph Mobutu logró la reincorporación de Katanga en 1963. Casamance, al sur de Senegal, está enfrascada en una lucha por su independencia. La región estuvo casi cinco siglos bajo dominio portugués, pero pasó a pertenecer a Senegal en 1908, cuando el débil Portugal se vio obligado a cederla a la poderosa Francia en la famosa Conferencia de Berlín. Casamance cuenta con vastas reservas de petróleo, y el actual conflicto viene de los años 1974 y 1975, cuando se independizaron las colonias portuguesas, y los separatistas vieron la oportunidad para reclamar también su independencia.Quizá uno de los conflictos más preocupantes sea el de Nigeria, el país más poblado del continente, con 150 millones de habitantes, que se encuentra, como la mayoría de países del norte de África, dividido entre un norte musulmán y un sur cristiano - animista. En el centro, en el estado de Plateau se suceden sangrientas matanzas. Hace poco, el líder libio, Muammar Gadaffi, hizo un llamado para la división de Nigeria con el fin de terminar el conflicto, haciendo alusión al ejemplo de la India, que se dividió en 1948 entre musulmanes e hindúes.Somalilandia, un pequeño pedazo de Somalia, ha logrado un estatuto de autonomía que puede llevar a su gradual independencia. Sahara Occidental, una ex posesión española, pretende escapar del control de Marruecos. Tras décadas de sangre, ha llegado la hora de abordar el tema de las fronteras africanas de manera más realista y flexible. El experimento de Sudán puede alumbrar un método más civilizado de resolver los conflictos limítrofes que las potencias coloniales dejaron como legado ponzoñoso. De lo contrario, las fronteras del continente seguirán estallando como terrenos minados.

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