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Política
Leyes a punta de faldas

Colprensa - Bogotá

‘La bancada de las mujeres’, entre las que sobresalen Dilian Francisca Toro, Cecilia López y Piedad Córdoba, entre otras, representa apenas el 9% de los 268 legisladores que integran el Congreso de la República. Cada miércoles discuten los temas de su agenda propia.
Colprensa I El País
Cada miércoles tienen una cita infaltable en el Legislativo. Ese día lo que menos importa es si son de la coalición o de la oposición, si son de un color o del otro. Su primera meta será sacar adelante un proyecto de ley para castigar severamente la violencia intrafamiliar, donde la mujer suele ser la principal víctima.

Las dos mujeres están sentadas en el mismo sofá. Una de las dos es evangélica cristiana. La otra, ex sindicalista y no profesa ninguna creencia. La primera mujer es muy conservadora y defensora de las tradiciones. La segunda, irreverente y activista de izquierda. La primera, uribista. La otra, opositora.

Aun así, Claudia Rodríguez de Castellanos, de Cambio Radical, y Gloria Inés Ramírez, del Polo Democrático, conversan, ríen y comparten propuestas como si fueran las mejores amigas.

Esta escena, que podría sorprender al más desprevenido, se repite cada miércoles en el Congreso de la República cuando se reune lo que se ha denominado ‘La bancada de las mujeres’, la unión de todas las senadoras y representantes a la Cámara de todos los partidos políticos, alejadas de los intereses partidistas y de las diferencias ideológicas con un solo propósito: su propio género.

El panorama no podía ser más diverso: en la misma sala, en medio de los aromas cruzados de suaves perfumes y de donde sobresalen los colores vivos y variados de los vestidos y la estética femenina, se puede ver a las más fuertes opositoras políticas como las senadoras liberal Piedad Córdoba y de la U Marta Lucía Ramírez, conversando animadamente. O a aquellas provenientes de zonas tan distantes, como la representante vallecaucana de las negritudes, María Isabel Urrutia, intercambiando opiniones con la bogotanísima senadora Gina Parody.

Para muchas de ellas, antes del 20 de julio esta realidad parecía impensable: “Es uno de los ejemplos que debería aprender el país en general porque poniendo a un lado las diferencias ideológicas de cada uno de los partidos, que son fuertes, hemos logrado superar eso y estamos trabajando por una causa común”, dice la senadora liberal Cecilia López Montaño, considerada una de las mayores “conciliadoras” del grupo.

Ellas, que entre senadoras y representantes a la Cámara suman 26 de un total, de 268 legisladores que tiene el Congreso, son conscientes de que su alianza de género debe arrojar frutos.

INSÓLITO. Por eso, desde que comenzaron a reunirse y pese a sus diferencias en temas tan sensibles como el aborto, las mujeres en el Congreso tienen una agenda propia y definida que pretenden impulsar y “sensibilizar” entre los hombres de sus partidos, para sacarla adelante pese a ser minoría en el Legislativo.

“Esos proyectos irán firmados por las 26, en un hecho insólito, porque yo no creo que eso haya pasado antes, sabiendo que la bancada está compuesta por once partidos que son los que existen en Colombia”, dice la senadora López.

La presidenta del Congreso, Dilian Francisca Toro, es enfática: “Yo no soy feminista, no pienso que las mujeres somos mejores que los hombres, todos somos iguales. Pero nosotras juntas podemos luchar para que no haya más discriminación, podemos hacer fuerza para sensibilizar sobre temas sociales en que los hombres muchas veces no están de acuerdo simplemente no se interesan”.

Saben que las unen dos cosas: que la mujer le falta conquistar mucho espacio en la política y que las legisladoras no representan a la mujer colombiana, sumida en la desigualdad, la pobreza y la discriminación.

“Nosotras somos conscientes de que hay millones de mujeres que no tienen ninguna de las ventajas que hemos logrado. Pero independientemente del lado en que hemos vivido, todas hemos percibido el machismo en la política. Ese es un elemento común, no importa uno en qué partido esté”, precisa la senadora López.

La senadora liberal agrega: “Que nosotras seamos tan sólo el 9% de todo el Congreso, es una muestra de la inequidad, por lo menos en política. Es un sentimiento que nos une en una sociedad que está todavía lejos de lograr una verdadera equidad de género”.

Y la senadora Toro la respalda: “Vemos la política de una manera distinta, mucho más responsable y comprometida, de mucho más trabajo”.

POR LA MUJER. El propósito de esta insólita y admirable coalición es indudablemente buscar los beneficios de la mujer colombiana. El primero de ellos, impulsar una ley que castigue severamente la violencia intrafamiliar.

“Obviamente vamos a legislar contra el maltrato y la violencia intrafamiliar, que especialmente se ejerce contra las mujeres”, dice la representante a la Cámara Sandra Ceballos, al destacar el primer consenso que han logrado las congresistas.

Para ella, se debe lograr una mayor visibilidad de las mujeres y así lograr una mayor equidad. “Por ejemplo, en la remuneración. En Colombia, las mujeres ganamos el 20% menos que los hombres en las mismas condiciones de modo, tiempo y lugar”, comenta.

El dato clave
Las 26 congresistas —doce senadoras y catorce representantes a la Cámara— conforman la cuota femenina más baja de los últimos quince años en el Congreso.
Para la senadora cartagenera Piedad Zuccardi, el trabajo en esos dos frentes es fundamental en esta primera etapa de la bancada femenina. “Todas conocemos la realidad dura que viven las mujeres, la rural, la trabajadora, la madre soltera, la mujer cabeza de familia y eso es precisamente lo que nos está uniendo en defensa de nuestros intereses”.

“Nos estamos organizando por temas. Por eso el proyecto sobre violencia intrafamiliar se está trabajando con calma y se están recogiendo las propuestas de más de 20 asociaciones de mujeres. Lo más seguro es que este proyecto se presente en la próxima legislatura, para garantizar su aprobación”, afirma la senadora Gina Parody.

El otro frente en que trabajan es lograr una mayor representación de la mujer en los demás campos de la vida social, política y económica. “Hay que procurar romper las barreras”, propone Zuccardi.

Por eso, ya hay varios proyectos que se están trabajando en ese sentido: uno que busca hacer más efectiva la denominada Ley de Cuotas y ampliarla a todos los sectores, no sólo los públicos. Y otro, dirigido a los partidos políticos, para que haya una participación fija de la mujer en las listas para aspirar a los cargos de elección popular.

“Yo no sé si vamos a llegar exactamente a una Ley de Cuotas, pero sí a pelear por la paridad o por la equidad de género”, dice la senadora López, en tanto que la representante Sandra Ceballos menciona que “los partidos no tienen acciones afirmativas que les abran espacios a las mujeres”.

“No estamos respondiendo al apoyo de un caudal electoral, sino a un compromiso de convicción propia de que hay que abrirles espacio a las mujeres y trabajar por la equidad en todos los sectores”, dice Zuccardi.

LAS DIFERENCIAS. Como en todo tipo de sociedad, las diferencias entre esta novedosa bancada también salen a flote. Y la primera que se evidenció fue entre las senadoras Piedad Córdoba y Claudia Rodríguez de Castellanos, por temas sensibles como el aborto.

“Hay temas que seguramente no van a lograr consenso, por ejemplo el tema del aborto. Obviamente hay sectores, mujeres que tienen reservas de conciencia. En eso hay que ser cuidadosas”, precisa la senadora López al comentar el incidente.

Pero el acuerdo en ‘La bancada de las mujeres’ es que esos temas sensibles no serán abordados por el momento, pues hay otros más urgentes en los que hay consenso, como el tema de la violencia, las mujeres cabeza de familia y la representación política más equitativa de las mujeres.

“Sí nos atacamos, pero fuera del tema de género. Allí entre nosotras, no”, añade López.

Pero la creencia popular de que las mujeres son mas duras entre ellas mismas, tampoco tiene cabida en esta bancada. “Eso se aplicaba en la época de la rueca, cuando las mujeres no tenían más que hacer que declararse la guerra”, concluye la congresista Ceballos.

En sus propias palabras

“Históricamente, la mujer llegó tarde al estudio y al derecho al voto en Colombia. Por eso hay que crear acciones de discriminación positiva para con ellas e introducir una perspectiva de género en la política, para que se respeten sus derechos y para que haya una verdadera equidad”. Gina Parody, senadora, al explicar los argumentos para la creación de ‘La bancada de mujeres’.

El número

7 reuniones completan ya las integrantes de ‘La bancada de las mujeres’, desde que se creó, el mes pasado.




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