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El negocio oscuro del alquiler de armas



Tráfico. La mayoría de las armas de fuego que son rentadas por delincuentes en Cali corresponden a revólveres. No hay una certeza sobre cuál es el porcentaje de delitos en los que se utilizan revólveres y pistolas alquiladas.
Foto / El País
Las autoridades han detectado que en los casos de fleteo los criminales usan revólveres que son rentados a armeros.

A finales de agosto pasado, el Comando de la Policía Metropolitana de Cali advirtió sobre un lucrativo, pero silencioso negocio en la dinámica criminal de la capital del Valle: el alquiler de armas de fuego para la ejecución de ilícitos.

La captura de un hombre que portaba un fusil, en un barrio del Distrito de Aguablanca, le confirmó a la autoridad policial la práctica de esta modalidad empleada entre los delincuentes de poca monta, especialmente.

Froin Cuéllar Sálazar, de 28 años, fue detenido por agentes de la Policía, en el barrio Antonio Nariño, en momentos en que “negociaba” un fusil marca AK 47, calibre 7.62, de fabricación norcoreana, y cuatro proveedores para el mismo con capacidad de 30 cartuchos.

Pero lo más sorprendente del caso, según dijo el general Gustavo Ricaurte, comandante de la Metropolitana, fue descubrir que esta arma de largo alcance “la podía alquilar por dos millones de pesos e incluso para prestarla para la comisión de un delito”.

La incautación también les permitió corroborar qué uso tienen las miles de armas originales que ingresan a través del mercado negro en la región.

Este año la Policía ha decomisado 3.295 armas de fuego y capturado a 1.350 personas por el delito de porte ilegal.

Cuando no son utilizadas por la subversión, el narcotráfico o las llamadas oficinas de cobro, algunas personas les sacan ganancias a través del alquiler de las mismas a los delincuentes.

De este negocio ilegal se habla desde hace más de cinco años cuando la Policía detectó una armería en los alrededores de la plaza de mercado de Santa Elena. La tienda ofrecía pistolas, revólveres y ametralladoras, cuyo alquiler oscilaba entre $50.000 y $500.000.

Aunque eso demuestra que no es una práctica nueva, lo que sí tiene claro hoy la autoridad policial es que las armas alquiladas son utilizadas para los denominados fleteos o hurtos a usuarios de entidades bancarias.

Las más apetecidas son las cortas como los revólveres por “la posibilidad que brinda el tambor giratorio de efectuar varios disparos y recargarla”, explicó una fuente judicial.

Las investigaciones desarrolladas por la Policía indican que quienes más acuden a esta modalidad son los presos, que una vez recuperan la libertad, vuelven a delinquir.

“Hay internos que salen de la cárcel, sin plata y no piensan en otra cosa sino en hacer una vuelta (cometer un delito) para ganar dinero”, afirmó una investigador criminalístico.

De la Cárcel de Villahermosa de Cali, en promedio, cada día unos 10 a 20 internos abandonan el recinto penitenciario. El 20% de los que ingresan por delincuencia reinciden.

Se estima que en la capital del Valle hay 200.000 armas entre legales e ilegales. Eso significa que por cada diez personas, una tiene un arma. Las autoridades no tienen un registro exacto del número de armas que son rentadas por los criminales.
Los informes de inteligencia también señalan que los delincuentes ocasionales le apuntan más a arrendar estos elementos para la ejecución de sus planes, ya que tanto las pandillas como las bandas organizadas cuentan con sus propios arsenales.

Algunos optan por rentar revólveres a costos que oscilan entre los $300.000 y $500.000. Comprar uno de éstos, de forma lícita, significa una inversión de tres millones de pesos.

Mientras que una pistola cuesta cinco millones de pesos en el mercado legal, es alquilada en el bajo mundo por $500.000.

El valor real de un fusil AK47 supera los diez millones de pesos, pero son rentados por dos millones de pesos.

En todo caso, el cliente cancela sólo el valor del alquiler que está determinado por el calibre del elemento y si lo va a usar por horas o días. Hay quienes las adquieren en la noche y las devuelven en la mañana siguiente.

Pero “deben responder por el arma si está se pierde o es incautada”, añadió un ex delincuente del barrio El Vergel, a quien le tocó pagar $450.000 por un revólver que iba a utilizar para un atraco callejero, pero que le quitó la Policía.

El reinsertado sostuvo que las pérdidas generan muertes. “Hay gente que la han asesinado por eso, se dan peleas que terminan en ajustes de cuentas”, precisó.

Sin embargo, estos móviles no están en los reportes oficiales, eso sólo lo saben quienes están detrás del negocio oscuro.

Otra clase de “transacción” es que el armero presta la pistola a cambio de un cupo en la “vuelta” que va a realizar su cliente. Pone incluso a disposición motos tipo RX 115 y vehículos para participar del delito y obtener un porcentaje de ganancia. Estos “acuerdos” son más frecuentes en delitos, donde de por medio hay millonarias sumas de dinero. Se ha detectado en asaltos a entidades financieras o incluso a personas que son víctimas de sus propios familiares.

“El plan comienza con alguien que tiene información sobre la cantidad de dinero a robar, eso se llama inicio. Él consigue dos o tres personas más, una con armas y vehículos, y después del crimen, reparten el botín por igual entre todos”, explicó una fuente de inteligencia.

Por lo general, los armeros son dueños de locales de venta de repuestos o accesorios de algún tipo, ubicados en pasajes comerciales de alta afluencia de gente.

Poseen dos o tres armas originales, preferiblemente de fabricación nacional, a las que les borran la numeración y las ponen a trabajar en la calle.

Según la Policía, en la zona céntrica circulan las armas rentadas, las cuales son escondidas en bodegas, lo que dificulta su decomiso. También son negociadas en los barrios Marroquín, Petecuy y El Vallado, en el oriente de la ciudad.

Los traficantes camuflan su negocio en billares, talleres de mecánica o cerrajería, a la espera de un cliente.

Depósitos propios

Según el Observatorio Social de la Alcaldía, el 85% de los homicidios en Cali son perpetrados con armas de fuego.

El 3% con fusiles, el 60% con revólveres y el 18% con pistolas calibre 9 milímetros.

Parte de estos crímenes son realizados por las llamadas oficinas de cobro o de sicarios que delinquen en el oriente y la ladera de la ciudad.

Al igual que los gatilleros, los pandilleros también poseen sus depósitos de armas largas y cortas.

“Entre ellos no se observa tanto el alquiler de las mismas, sino que se puede dar el caso que se las prestan para los ilícitos”, relató un investigador de la Policía.

Además, mientras que los sicarios pueden contar con sofisticadas armas con silenciadores, los pandilleros no tienen más que ‘changones’, ‘pachas’ o ‘sonopepas’.

Con un tubo, un torno y una máquina de soldadura, los jóvenes construyen revólveres ‘sonopepas’.

“Las hechizas no son rentadas porque ofrecen pocas garantías, sirven para disparar un solo tiro. Se puede dar que se las presten entre los pandilleros para alguna venganza”, agregó el investigador.

El valor de una ‘pacha’ (especie de pistola) no supera los cien mil pesos.

En lo que va del año la Policía Metropolitana ha decomisado 1.305 armas artesanales.

Durante el 2007 el organismo de seguridad desarticuló las dos armerías más grandes que había en el oriente de Cali, situadas en los barrios Los Mangos y Desepaz.

El mercado negro en el Valle del Cauca

  • La mayoría de las armas de contrabando que ingresa al departamento lo hace a través del puerto de Buenaventura.

  • Llegan entre contenedores de mercancía importada legalmente.

  • Es el caso de los 607 fusiles que en mayo pasado el Ejército y el CTI de la Fiscalía le decomisaron en Cali a ‘Los Rastrojos’, banda al servicio del narcotráfico.

  • Ese material de guerra proviene principalmente de países de Europa Oriental, los Balcanes y China y es negociado en Tailandia, Bielorrusia o Jordania.

  • Otras proceden de Estados Unidos, Portugal o Panamá.

  • Los arsenales también ingresan por medio de rutas clandestinas con los países vecinos.

  • Son empacadas en cargamentos que contienen de 15 a 20 unidades.

  • Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Undodc, el 80% del armamento que entra de manera ilegal a Colombia tiene como destino la guerrilla y las bandas emergentes.



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    Metamorfo / cali
    Jajaja es verdad un amigo tiene varias armas cuando le decomisan alguna llama ... (Ver Más)

    yuliam / lanzarote spaña
    yo tengo un amigo q tenia una pistola y la policia se la kito le dijieron q le dieran 500 mil y se la devolvian

    caliman / barranca
    me imagino que la policia sabe donde estan esos negocios ilegales...pero no los pueden desmontar porque ellos mismos los abastecen y ademas... a quien le van a cobrar el aji? ... (Ver Más)

    jajaja / cali
    Que inteligencia la de los policías, desde hace muchos años es sabido que los mismos policías alquilan armas incautadas para cometer delitos, estos descubrieron una práctica que lleva siglos, donde será ... (Ver Más)
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