Odisea
Confirman secuestro de seis colombianos en Israel
Por Luis Ángel Murcia, Corresponsal de El Pais
Ana Delia Mejía, madre de Carolina Acosta, no pierde las esperanzas de que su hija regrese sana y salva a Pereira. Ella reconoce que la joven viajó a Israel en busca de un mejor futuro.
Luis Ángel Murcia I El Pais |
| Entre las víctimas hay cuatro jóvenes risaraldenses y dos vallecaucanos. En Pereira, familiares de las jóvenes plagiadas reconocieron que ellas, al buscar atravesar el desierto de Neguev, quedaron a merced de traficantes egipcios, quienes exigen US$5.000 por su liberación.
Embajador en Israel
Hablan familiares
Seis colombianos fueron secuestrados por una red dedicada al tráfico de personas, la cual opera ilegalmente en la frontera entre Israel y Egipto.
Las víctimas de este hecho son cuatro pereiranas, una caleña y un caicedonita; ellos hacían parte del mismo grupo de viajeros en el que perdieron la vida Luz Adriana Ocampo y Aurora Restrepo, quienes murieron deshidratadas al intentar cruzar a pie el desierto de Neguev.
El giro dramático de esta historia empezó desde el pasado domingo 20 de agosto, cuando las dos mujeres fueron encontradas muertas en la desértica frontera del Medio Oriente.
Desde entonces, el restante grupo de colombianos quedó a merced de los traficantes quienes suspendieron el cruce de la frontera, al parecer debido a la fuerte presencia militar ocasionada por el escándalo que produjo el hallazgo de los cadáveres de las dos mujeres.
Sin embargo, la peor parte de esta espera recayó sobre las cuatro jóvenes pereiranas, quienes fueron plagiadas por unos egipcios dedicados al tráfico de mujeres. Sus captores decidieron exigir a sus familias la suma de US$5.000 por su liberación.
Entre las extorsionadas figuran Beatriz Elena Restrepo González, de 30 años; Carolina Acosta Mejía, de 26; Maribel Alzate Valencia, de 24; y otra mujer de la que se desconoce su identidad. Las tres primeras viven en el barrio Los Guaduales de Dosquebradas, en Pereira.
De Marleny Quinchucúa, una señora oriunda de Cali, y Dubán Valencia Restrepo, natal de Caicedonia, en el Valle, se sabe que están junto a las pereiranas, pero según información de sus familiares en Colombia, los traficantes no han exigido dinero para una eventual liberación.
“No hemos podido hablar con Dubán pero sabemos que está vivo junto a las jovencitas de Pereira; por fortuna nosotros no hemos sido extorsionados”, aseguró Sandra Figueroa, amiga de Dubán y además hija de una de las mujeres que logró atravesar con vida la frontera.
El número 1.700 dólares debe pagar cada colombiano a la red de traficantes, si desean pasar en forma ilegal la frontera entre Egipto e Israel. | | Una situación muy distinta enfrentan los familiares de las cuatro jóvenes risaraldenses, quienes realizaban ese viaje por segunda ocasión. El primero lo hicieron hace siete años y permanecieron hasta el 2005, en Tel Aviv, Israel, como empleadas domésticas o niñeras.
“A nosotros sí nos llamaron y nos pidieron dinero para liberarlas y entregarlas nuevamente a la excursión que intentaría cruzar la frontera. Así se hizo, pero los captores no cumplieron”, explicó Felipe Cuervo, esposo de Beatriz Restrepo.
Llamada tenebrosa. El pasado lunes 4 de septiembre Felipe recibió una llamada que en menos de un minuto lo llevó del cielo al infierno.
Por un lado pudo constatar que su esposa Beatriz y sus tres amigas estaban con vida, pero por el otro los secuestradores le exigían otros US$6.000 para liberarlas.
“Lo peor de toda esta situación es que estamos tratando con personas que fácilmente pueden incumplir un acuerdo, recibir el dinero y desaparecer a nuestros familiares”, explicó.
Confesó, que tanto él como los familiares de las otras jóvenes, hipotecaron las mismas casas que habían comprado con los ahorros logrados durante su permanencia en Israel.
Para Ana Delia Mejía Gallego, madre de Carolina Acosta, ese viaje más que una aventura juvenil, “era la esperanza de mi hija para salir adelante y sembrar un mejor futuro. Ella lo intentó aquí estudiando hasta quinto semestre de Administración Bancaria, pero no pudo continuar por falta de dinero”.
Una historia similar de superación relató María Isabel Valencia, madre de Maribel Alzate, tras recordar que su hija tenía como meta trabajar muy duro y ahorrar para mejorar la casa que ya había comprado con ese mismo esfuerzo.
“Pero ahora no sólo estamos luchando por recuperarla con vida, sino que además tenemos que pensar en las deudas y la hipoteca que hicimos para pagar el viaje”, manifestó la señora Valencia.
El dato clave
Hoy, a las 11:00 de la mañana, llegarán al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali los cadáveres de Luz Adriana Ocampo y Aurora Restrepo, las dos colombianas que murieron al intentar cruzar a pie el desierto de Neguev, en Israel.
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