Escándalo
Encuentros cercanos de Araújo y ‘Jorge 40’
Colprensa - Bogotá
Álvaro Araújo está en el ojo del huracán por su presunta cercanía con el desmovilizado jefe paramilitar ‘Jorge 40’.
Colprensa I El País |
| La ansiedad del congresista le generó más de un problema en la semana que termina. Igual, él mismo se encargó de responder por anticipado a eventuales interrogantes que le podrían esperar en la Corte Suprema de Justicia. Sergio Araújo, hermano del senador y de la Canciller, medió para la desmovilización del Bloque Norte de las AUC.
El pasado miércoles, los medios de comunicación vieron a la canciller María Consuelo Araújo salir de la Fiscalía General con su hermano Álvaro, quien, pese a sus esfuerzos, no pudo escapar a los ojos de los periodistas que tradicionalmente se apostan en el búnker.
Y aunque no se supo en ese momento la razón de la visita, comenzaron las especulaciones, pues son cada vez más fuertes las versiones sobre la posibilidad de que el congresista esté en una lista de la Corte Suprema de Justicia, en la que figuran cerca de 80 políticos susceptibles de ser investigados.
Eso se sumó a otro rumor: la Ministra de Relaciones Exteriores había sido vista llorando. Y 48 horas después, en la mañana del viernes, circularon versiones sobre la probable dimisión de la Canciller. El presidente Álvaro Uribe se encargó de sofocarlas, al ratificarle su respaldo.
LA REUNIÓN. Antes de esas dos situaciones, una tensa reunión había servido de detonante a la semana en que una de las familias políticas más tradicionales del Cesar estuvo en boca de todos los medios de comunicación e, incluso, de sectores de la oposición, que consideran que si la Canciller sigue en el cargo, traerá consecuencias negativas para el país.
La reunión se dio a las 2:00 p.m. del miércoles pasado, cuando, en el Salón Azul de la Casa de Nariño, el ministro del Interior, Carlos Holguín Sardi, y el secretario privado de Palacio, Bernardo Moreno, citaron a destacados miembros de la bancada uribista.
Sin rodeos, Holguín les solicitó que defendieran la institución del Congreso por encima de las personas, idea que respaldó la senadora Marta Lucía Ramírez, quien aseguró que cada congresista debía ser responsable de sus actos.
Pero los legisladores asistentes, especialmente de la costa Caribe, manifestaron su preocupación ante la posibilidad de una ola de investigaciones contra ellos. Y Álvaro Araújo fue muy directo: “Mi cabeza es la más valiosa. Si la cortan, salpica a la Canciller, que es mi hermana; al Procurador, que es esposo de mi tía y a la Corte Constitucional porque uno de sus miembros es mi primo”.
De inmediato, estalló un incendio que Araújo vio crecer el jueves y salió a apagar el viernes, cuando aseguró que había sido malinterpretado y que lo que buscaba era que la bancada entendiera la necesidad de una posición de bloque para defenderse de la oposición.
Según él, los partidos contradictores del Presidente tienen definida una larga lista de personalidades con presuntos nexos con el paramilitarismo, para publicar en futuros debates congresionales. Por eso la discusión, tanto en el Partido Liberal como en el Polo Democrático, se ha enfocado hacia cómo subirle el tono a la polémica. A nombre de las toldas rojas, el senador Juan Fernando Cristo negó la existencia de esa lista.
Incluso, el senador Araújo ha lanzado una propuesta que pretende convocar al Partido Liberal y al Polo Democrático para replantear el proceso de desmovilización con las AUC.
LAS PRUEBAS. Pero, ¿qué podrían tener en concreto las autoridades contra Álvaro Araújo? A comienzo de semana se dijo que nada. Además, es probable que de los cinco procesos que han cursado en su contra los últimos dos años (cuatro en el 2004 y uno en el 2006) la mayoría ya se encuentren archivados por falta de méritos.
Ahora, todo depende de lo que arroje el computador del jefe paramilitar ‘Jorge 40’. Que el nombre de alguno de los Araújo aparezca relacionado allí, no sería extraño, en la medida que, como dice el propio senador, Tovar Pupo fue un prestante miembro de la sociedad vallenata. En otras palabras, un conocido de todo el mundo.
De todas maneras, Araújo y Tovar Pupo han tenido encuentros en los últimos meses. Y esas reuniones podrían figurar en una eventual versión libre que, no se descarta, podría solicitar el senador a la Corte.
La primera tiene que ver con una fiesta que tuvo lugar en El Carmelo, una propiedad de la polémica ex congresista Eleonora Pineda, quien celebraba su cumpleaños.
Con los vallenateros Los Betos y Peter Manjarrés como invitados para amenizar la fiesta, los jefes paramilitares ‘Jorge 40’ y Salvatore Mancuso departieron con diversas personalidades de la región, entre ellos Álvaro Araújo, quien admitió su presencia en esa reunión.
Según el congresista, y en contra de la versión de que allí sólo hubo parranda y amanecida, su asistencia buscaba poner freno a las amenazas de las cuales había sido objeto por parte de alias ‘39’, lugarteniente de ‘Jorge 40’, tras las denuncias, en un consejo de seguridad, de la intimidación que las autodefensas de Cesar ejercían sobre las autoridades del departamento.
“Para mi infortunio, ocho días antes de ese consejo de seguridad hubo un operativo donde el Ejército dio muerte a 18 paramilitares y el señor ‘39’ empezó a asumir una actitud agresiva hacia mí”, señaló Araújo
El senador aseguró que no hubo conversación, abrazos ni mucho menos acuerdos políticos. “En Valledupar todos conocían a ‘Jorge 40’, pero “de ahí a hacer una asociación directa hay un gran trecho”, reiteró.
Análisis de la Corporación Nuevo Arco Iris coinciden con trabajos realizados por la investigadora Claudia López, al señalar que Araújo es beneficiario de la “repartición del electorado” decretada por ‘Jorge 40’ en el norte del país.
Además, hace un mes, desde la clandestinidad, un hombre identificado como Carlos Mario García, alias ‘Gonzalo’, y enlace político de ‘Jorge 40’, aseguró a Semana que Araújo participó en una reunión, “en un apartamento de un amigo de Montería”, donde se conoció que las relaciones del senador con Onésima Ballé (alcaldesa de Santo Tomás), andaban mal, por el incumplimiento del congresista de “llevarle agua al municipio”.
No se sabe en qué términos se acordó “organizar el tema de la votación”, pero, según ‘Gonzalo’, el congresista le pidió ayuda a ‘Jorge 40’ para que intercediera ante la Alcaldesa, a lo que el jefe paramilitar se negó.
MÁS EVIDENCIAS. Pero los contactos con ‘Jorge 40’ no paran ahí. Además de haber estado en la fiesta, Sergio Araújo, hermano de Álvaro, fue determinante para lograr un objetivo que el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, parecía ver cada vez más lejano: la desmovilización del poderoso jefe paramilitar. Y seguramente esa participación también podría salir a relucir en un eventual proceso en la Corte.
‘Jorge 40’ se había retirado de la mesa de Ralito. Prácticamente se había perdido contacto con él. Y lo peor, tal como lo reconoció Restrepo, seguía delinquiendo.
El 15 de enero de este año, el presidente Uribe le dio un ultimátum a Restrepo. Ordenó un operativo militar y el Comisionado debió comunicarse con ‘Jorge 40’ para decirle que se desmoviliza o queda por fuera del proceso, expuesto a ser abatido en la acción militar.
Es justamente en ese momento en el que entra a actuar Sergio Araújo. Restrepo, con el aval del propio presidente Uribe, le pidió mediación ante ‘Jorge 40’, a quien conoce desde pequeño.
“Con prudencia, me desplacé a Valledupar y permanecí allí largo tiempo hasta que se acordó la desmovilización del jefe paramilitar”, narró el hermano del congresista.
Según el hermano del senador, hasta ahí se limitaba su relación con ‘Jorge 40’. Sin embargo, algunos sectores aseguran que Sergio Araújo tiene un fuerte lazo con Mancuso. Tanto, que habría elaborado un documento en el que se trazaba el plan político de los ‘paras’, algo que negó categóricamente.
“Lo conocí (a Mancuso) en el contexto de mis conversaciones con ‘Jorge 40’. Las veces que dialogué con él fueron sobre el proceso de desmovilización del Bloque Norte. No tengo relación con las AUC ni he formado parte de grupo, célula o tanque de pensamiento alguno”, aseguró el hermano del senador.
Finalmente, el 9 de marzo de este año, en el corregimiento La Mesa, de Valledupar, se desmovilizó ‘Jorge 40’ junto a dos mil hombres del Bloque Norte, que operaba en Cesar y Magdalena.
Y ahí, según asistentes al evento, no sólo intervinieron el Alto Comisionado y el comandante que se iba a desmovilizar, sino Álvaro Araújo Noguera, el padre de Consuelo, Álvaro y Sergio, quien, dicen algunos, habría hecho una elogiosa semblanza de ‘Jorge 40’.
Sergio niega sin vacilación esa posibilidad. Según él, en el discurso sí hubo elogios, pero todos fueron para el comisionado Restrepo. Apenas si (su padre) mencionó al jefe paramilitar. “Dijo que le daba la bienvenida a la vida civil a este muchacho, que había luchado por mucho tiempo en el monte”, aseguró.
Esta semana que comienza, cuando la Sala Penal de la Corte Suprema vuelva a sesionar, los temores de algunos congresistas se pondrán de nuevo a flor de piel. Más aún, cuando el tema, por su carácter de máxima importancia, estará de primero en la agenda de los magistrados.
Otros implicados
Por presuntos nexos con paramilitares fueron capturados hace más de un mes los diputados de Sucre Nelson Stanp, Ángel Villarreal, Johnny Guillermo Villa y Walberto Estrada.
El ex gobernador de Sucre Salvador Arana, por el asesinato de un ex alcalde de El Roble.
La Corte Suprema le solicitó a la Fiscalía investigar a los políticos sucreños Miguel Nule Amín, Joaquín García Rodríguez y Ángel Villarreal Barragán.
Los congresistas Salomón Saade, Jorge Luis Castro y el ex senador Vicente Blel, también han sido señalados de paramilitares.
El ex senador del Magdalena Luis Eduardo Vives Lacouture y el único candidato a la Gobernación en el 2003, Trino Luna.
En Bolívar se relaciona con ‘paras’ al ex alcalde de Magangué, Jorge Luis Alfonso López.
En Córdoba está implicado su gobernador, Libardo López.
Cronología
- Miércoles 18 de octubre del 2006. La Corte Suprema de Justicia abre un proceso penal contra los congresistas Jairo Merlano, Álvaro García y Erik Morris Taboada, por presuntos nexos con paramilitares.
- Jueves 9 de noviembre. La Corte Suprema de Justicia ordenó la detención de los congresistas sucreños sin beneficio de excarcelación.
- Lunes 13 de noviembre. El vicefiscal Guillermo Mendoza dejó abierta la posibilidad de que los congresistas fueran cobijados por la Ley de Justicia y Paz. Ministro de Interior la rechazó.
- Martes 14 de noviembre. Se entregó el representante a la Cámara Erik Morris en la Estación Segunda de Policía de Chapinero.
- Martes 14 de noviembre. El Partido de la U y Colombia Democrática deciden suspender de sus listas a los tres congresistas implicados.
- Jueves 16 de noviembre. Se desata el escándalo por las declaraciones del senador Álvaro Araújo, en las que insinuó que “la cacería de brujas” de la ‘parapolítica’ salpicaría a altos funcionarios, incluso el Presidente.
- Jueves 16 de noviembre. El senador Álvaro García se entregó en el búnker de la Fiscalía.
- Viernes 17 de noviembre. El senador Jairo Merlano Fernández se entregó a las autoridades en la cárcel de Zipaquirá, Cundinamarca, en compañía de su abogado.
Análisis
La democracia saldrá fortalecida
Episodios como los de esta semana demuestran que la forma ilegal de ganar elecciones mediante presión armada o fraude por nexos de políticos con paramilitares en las regiones, sumados a hechos más graves como delitos de lesa humanidad, terminan quitándole legitimidad al Congreso. Y si avanza ese tipo de vínculos, las consecuencias serían demoledoras para esa institución: revocatoria o nuevas elecciones.
Pero el Ejecutivo también podría verse afectado porque las elecciones presidenciales no están al margen de esa situación. De hecho, el presidente Uribe apoyó su campaña en muchos de los congresistas cuestionados, y de ellos derivó una parte importante de su caudal electoral.
El caso de Sucre es mucho más evidente. Todo dependerá de qué tanto crezca el escándalo y del número de parlamentarios que sean envueltos por esa bola de nieve.
Frente a esta crisis, el Presidente tuvo un gesto afortunado: invitar a los congresistas que tengan vínculos con los paramilitares a que digan toda la verdad.
Sin embargo, esa actitud podría verse opacada porque utilizó un tono de retaliación con anteriores mandatarios, como una forma de eludir las responsabilidades que podrían caberle. Tampoco fue bien visto que dedicara mucho tiempo a fustigar la guerrilla, aunque eso está bien, como una forma de desviar la atención por acusaciones tan graves como la infiltración paramilitar en todas las esferas.
Pero lo cierto es que de todo este episodio el conjunto de la democracia saldrá fortalecida porque es un primer paso para empezar a dejar atrás el uso de la violencia en la vida política del país.
Una institución que comienza a fortalecerse es la Corte Suprema de Justicia, porque es la que adelanta la investigación y a su cargo tiene definir la suerte de los congresistas ‘salpicados’. Y también la Fiscalía, si acompaña eficazmente a la Corte en ese propósito.
El debate público es muy bueno, y si la prensa aporta para esclarecer la verdad, también saldrá fortalecida. De hecho, si el presidente Uribe se pone al frente de esto y si se demuestra que no tiene relación alguna con los paramilitares, sin duda saldrá fortalecido.
Por León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris
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