Con la comitiva más modesta, de apenas 20 personas, la candidata del departamento del Cauca Michelle Rouillard Estrada, se alzó anoche con la corona de Señorita Colombia, en un concurso en el que siempre mantuvo bajo perfil.
La virreina fue Lina Marcela Mosquera Ochoa, de Chocó, de 19 años, cuya comitiva aceptó de buena manera el triunfo de la caucana.
Las princesas fueron, en su orden, las representantes de Antioquia, Verónica Velásquez Gómez; Bogotá, Sonia Janneth Cubides, y Cundinamarca, María Jimena Escobar Fuenmayor.
La noticia causó beneplácito entre la población caucana, ya que el departamento no obtenía el título de Señorita Colombia desde hace 42 años, el único en su historia, cuando ganó Elsa Garrido Cajiao en 1966.
Michelle, técnica en negocios internacionales, quien habla inglés, francés y español, irradia tranquilidad y paz interior. Nunca demostró deseos de figurar durante los 17 días de reinado, y tampoco durante el Minicromos.
Quizás por ello no era la favorita de los medios, pero estaba tan segura de su personalidad, que nunca se dio aires de reina ni de diva, como sí sucedió con Norte de Santander, Ina Andrea Ontiveros Casas.
La nueva soberana superó el susto de ser la primera en contestar, al dar una respuesta políticamente correcta. Dijo que lo mejor de Cartagena era su gente. Por primera vez, en el concurso las preguntas fueron formuladas previamente por otras candidatas.
De todas, la mejor respuesta fue la de la Señorita Bogotá, quien habló con propiedad sobre su vejez futura.
“Cada uno debe vivir las etapas de la vida con igual alegría y emoción; yo viviría mi vejez de la misma manera como gocé mi niñez, mi adolescencia, y como estoy gozando este momento”. De hecho, fue la más aplaudida por el público.
Por el contrario, quien desentonó con su respuesta ‘cantinflesca’ fue la antioqueña, quien se enredó al tratar de explicar si la mujer es el complemento del hombre. Sin embargo, quedó de primera princesa superando a quienes dieron mejores respuestas, como Cundinamarca y Bogotá.
Aunque Chocó no impactó en esta prueba, sí se destacó como la mejor vestida de la noche, con un traje blanco de corte imperio rematado con lazos en forma de flores sobre el corpiño.
De perlas
La velada de elección y coronación en el Salón Barahona recibió fuertes críticas, porque el público no tenía buena visibilidad.
La gente protestó porque pagando $290.000 no veía la ceremonia.
Los reporteros gráficos también rechazaron la ubicación asignada porque les impedía cumplir bien su trabajo.
Ante la confusa respuesta de la señorita Antioquia, el público aplaudió en señal de consuelo para la candidata, ya que no logró hilvanar ni una idea coherente.