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Sábado 21 de Noviembre de 2009
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La Entrevista
“No me alegré con la muerte de Escobar”

Por Margarita Vidal


Ana Milena Muñoz de Gaviria admite que le gustaría ser ministra. Cuestiona la doble moral de la Iglesia y defiende el Gobierno de su marido.

Durante la presidencia de César Gaviria, Ana Milena Muñoz fue una consorte presidencial atípica. De su despacho salieron iniciativas como Colfuturo, Batuta, trabajo por los indígenas, el Banco Social, trabajo comunitario en coordinación con las esposas de los gobernadores, movilizaciones femeninas por la equidad de género y la reivindicación de las mujeres del campo, programas a favor de la infancia, temas coordinados con los ministerios de agricultura, educación, trabajo y salud y decenas de iniciativas más.

Por esa chismografía colombiana, especializada en la cacería de brujas, Ana Milena fue controvertida y controversial. Demostró ser una mujer con iniciativa propia, que a pesar de su timidez, sabía no sólo hacer y construir, sino afrontar con serenidad sus vicisitudes personales y las del gobierno, que fueron muchas y duras. Viviendo en Colombia nuevamente después de diez años en Washington, donde Gaviria desempeñó el cargo de Secretario General de la OEA, Ana Milena opina desde su tribuna de El Espectador sobre todos los temas del acontecer nacional, trabaja en su oficina de asesorías y no descarta la posibilidad de entrar a la política por su cuenta y riesgo. Tampoco la posibilidad de ser ministra si se presenta la oportunidad, aunque no la está buscando. En esta entrevista analiza algunos de los temas que tienen a Colombia en el candelero, con su costumbre de llamar al pan, pan y al vino, vino.

¿En un análisis sobre la cada vez más compleja situación actual del país, qué factores destacaría?

Hay varios: que no haya claridad sobre cuál es la intención del presidente Uribe frente a la reelección causa confusión, incertidumbre y conflicto entre las partes, como está sucediendo en el Congreso con los partidos afines al Gobierno.

También está el escándalo en el DAS, que repercute interna y externamente, por el hecho de que haya habido gente de Palacio ordenando seguimientos al Polo y a los otros partidos; eso causa una enorme desconfianza, y si a eso le añadimos lo que ha sucedido en el Ejército, el desconcierto es total.

Añada la crisis económica mundial y las repercusiones que traerá para Colombia la desaceleración de la economía, el aumento del desempleo, la caída de los precios del petróleo y las perspectivas frente a las exportaciones. Vemos que se empieza a ampliar la percepción de que al presidente Uribe, a pesar de su alta popularidad, las cosas se le están complicando.

En cuanto a sucesión, hay una larga “fila india” esperando desde hace rato...

Así es, pero la gente no lo tiene bien asumido. Siempre he pensado que hay que asumir riesgos. Hay unos con experiencia y otros con menos. Pero en términos de democracia es buena la renovación. Hemos visto lo que ha sucedido con aquellos presidentes que se quedaron en el poder.

Pero Chávez es producto de la muerte de los partidos en manos de Carlos Andrés y Caldera...

Sí, no permitieron el surgimiento de una clase política nueva, con ideas modernas y una clara visión de lo que estaba sucediendo en el país. Había gente muy buena en ese momento, como Eduardo Fernández o el Negro Fermín, pero no se les dio la oportunidad de convertirse en alternativa. Yo soy una convencida de la necesidad de ampliar las bases para permitir la formación de líderes con ideas nuevas y creativas.

A Uribe hoy se le reconoce que ha hecho muchas cosas buenas pero con el tiempo la historia le puede cobrar lo que pueda suceder. Aquí hay gente preparada y, le repito, los riesgos hay que asumirlos.

¿Qué puede suceder?

Ya el Presidente tiene elementos en contra que no necesariamente dependen de él, como el económico que afectará la inversión extranjera, acarreará baja en el consumo. Están los temas de orden público y de descontento social. La ayuda internacional disminuirá y ya causa alarma el déficit para el año entrante, al que deberá sumarse otro faltante muy importante sobre lo ya estructurado, con dineros que no llegarán y la dificultad de conseguir préstamos externos. Venezuela, nuestro principal comprador, es otra incógnita.

“Al Gobierno de Gaviria lo criticaban por el tema social, pero yo no creo que este aspecto estuviera flojo sino, talvez, que faltó más énfasis”. “A César no le interesa la reelección. Él cree en la renovación y la fomentó desde la presidencia. Piensa que es vital para la democracia”. "Es imprescindible fomentar la educación sexual e incluirla en las cátedras para informar a los jóvenes las consecuencias de tener una relación íntima”. "El Presidente Uribe ha cabalgado sobre unos resultados buenos en materia de seguridad y de crecimiento económico, pero el péndulo va en otra dirección”.
¿La Seguridad Democrática no ha sido suficiente?

Ha funcionado y ha sido muy importante para devolver la confianza adentro y afuera, pero las nuevas circunstancias exigen nuevas políticas, más creatividad y más resultados. Hoy los grupos ilegales están rearmándose y no hay que desestimar el tema de Chávez con quien aparentemente hemos reanudado buenas relaciones, pero no hay que olvidar que él es un factor desestabilizador para este país.

Yo no lo puedo afirmar porque no tengo pruebas, pero sí creo que gran parte de las protestas de distinta índole que se están presentado en Colombia podrían tener apoyo de Chávez. Creo que él tiene relación con la guerrilla y que de alguna manera se está armando un plan. Actualmente el presidente venezolano se dice amigo del presidente Uribe, pero yo creo que daría lo que fuera para desestabilizarlo.

¿Y cómo ve la relación con Estados Unidos?

No son todo lo buenas que quisiéramos, y menos con el aplastante triunfo demócrata. Creo que deberíamos diversificar y mirar hacia Europa y Asia, para aminorar nuestra dependencia.

Con Clinton tuvimos muy buenas relaciones, de modo que no podría decirse que el partido demócrata sea enemigo de Colombia...

Las relaciones empezaron a mejorar cuando llegó Luis Alberto Moreno a Washington. Ahora hay que renovar ese tipo de relación, porque a los demócratas les preocupan los derechos humanos y aquí el tema de los asesinatos de sindicalistas ha mejorado algo pero continúa dándose. A mí el TLC no me desvela porque hay sectores a los que les iría bien y otros a los que les iría mal, de modo que no es tan fundamental, como sí lo es el tema del respeto al país .

¿Qué otros problemas detecta?

Hay problemas en el sector educativo. La escolaridad primaria es alta, pero otro es el panorama en la secundaria y la universitaria. Ese es un factor que incide en la violencia. El tema de los jóvenes es muy complejo por la falta de oportunidades y de pertenencia. Es uno de los problemas más graves porque los hace vulnerables al reclutamiento por parte de los grupos al margen de la ley. Hay demasiados jóvenes sin esperanza, sin futuro.

Este país es complejo y creo que la popularidad de Uribe reside básicamente en que la gente le tiene confianza. Después de los gobiernos de Samper que no pudo gobernar por defenderse y el de Pastrana que no gobernó, o gobernó de otra manera, para no ser tan dura, Uribe ha cabalgado sobre unos resultados buenos en materia de seguridad y de crecimiento económico, pero el péndulo va en otra dirección.

¿Desde su perspectiva de economista, cómo cree que nos afecta la crisis mundial?

El futuro no es bueno, pero creo que gracias a las medidas que se tomaron en las crisis pasadas estamos mejor preparados. Sin embargo hay que prepararse mejor y tomar medidas de contingencia -que todavía no se ven- porque el coletazo nos afectará.

Variando el tema, La Iglesia sigue teniendo un poder enorme, que se manifiesta con el lobby en el Congreso cuando se tramitan temas espinosos como el de los homosexuales, el aborto, la planificación familiar... Parece que muchos congresistas y magistrados todavía se pliegan al poder de la Iglesia, que reparte ex comuniones...

Yo creo en la necesidad de tener valores. De creer en un ser superior que me juzga y en manejar una espiritualidad, pero sí soy muy crítica y se lo digo a muchos sacerdotes, en el sentido de que la Iglesia no avanza de acuerdo a las necesidades de la época. No se puede estar anclado en el pasado. A mí me parece razonable la separación de poderes y la reducción de influencia de la Iglesia para avanzar en el desarrollo social y humano de las personas.

Otro aspecto criticable es que no expulse de su comunidad a los pedófilos, mientras se excomulga a personas que legislan a favor de minorías, porque allí se presenta una doble moral. Yo soy pro aborto. Creo que si la gente tuvo relaciones y después, por circunstancias económicas, de edad o porque simplemente no les apetece ser padres y no quieren tener su hijo, la Iglesia debe pensar más en las precarias condiciones de toda índole que rodearán a ese niño. Entiendo la defensa del derecho a la vida que la Iglesia hace, pero yo estoy al otro lado.

Usted es columnista; ¿hasta qué punto una ex primera dama puede ser objetiva al analizar distintos gobiernos, incluyendo el de su marido?

A ese Gobierno se le critica básicamente por el tema neoliberal, pero había necesidad de abrir el país al mundo y no sólo desde el punto de vista económico, sino de la modernización del Estado, la eficiencia, la reforma de la Constitución que validó derechos en salud y educación y creó entes muy importantes en materia jurídica, de control político y de descentralización.

César es economista y la estructura que creó era predominantemente económica, pero atendió temas sociales como las pensiones, la salud, el PNR en las zonas marginales y de violencia, subsidios de vivienda y se avanzó en seguridad, cuando el tema de seguridad nacional más complejo era el narcotráfico

Su despacho de primera dama trabajó en temas múltiples y creó muchos programas. Pero fue muy criticada y el Procurador de la época le enfiló las baterías. ¿Fueron injustos con usted?

Fue injusto. Tenían que atacar a César quien en ese momento tenía mucha popularidad y me encontraron a mí, el lado débil. Yo creo que fue una persecución política y me entristece porque sé que hubiéramos podido hacer mucho más. La posición de primera dama genera poder para hacer cosas.

En mi caso había quienes creían que yo tenía expectativas políticas propias, lo cual no era cierto. Si hasta llegaron a decir que Colfuturo era el pago que me habían dado por favores de César a la empresa privada. Creo que fueron muy injustas las insinuaciones de que yo estaba haciendo algo malo y todavía más injusto que no nos hubieran dejado consolidar unas estructuras firmes de cooperación que eran muy interesantes a nivel nacional e internacional. Fueron momentos críticos, pero debo confesarle que para mí fue una época de enriquecimiento interno, espiritual, que me permitió desarrollarme como ser humano.

¿Y usted? Le encanta la política, ¿le jalaría?

Me gusta la política, pero me preocupa que hay demasiado Gaviria por ahí. César dirigiendo el Partido Liberal y Simón en el Congreso. Aunque somos seres independientes, no sé si habría espacio. Si me pregunta si en el futuro me gustaría ser ministra, le contesto que de pronto sí, porque tengo una gran vocación de trabajo social y me gusta hacer cosas.

¿Su marido la apoyaría en esa eventualidad?

Yo creo que sí. Cuando se terminó el gobierno yo quería hacer política y él dijo: espérese a ver. Acepté la cosa porque también me parecía importante ayudar a reubicar a los niños. Le confieso que me costó trabajo, pero entendí que había que aprovechar la cosas buenas que se presentaban en Washington.

Usted, tan activa, ¿no se aburrió mortalmente esos diez años?

No, hacía muchas cosas, estudié Historia, monté en el Kennedy Center el Festival de las Américas, estaba el Festival de Cine, pertenecía a comisiones de mujeres para temas de salud, viajábamos, pero claro que uno se siente mejor aquí donde hay más perspectivas y capacidad de desarrollar iniciativas, de pensar, de influir.

Dos momentos duros durante la presidencia.

La muerte de Diana Turbay fue muy difícil. Fue una situación que hubiera podido salir bien, pero salió mal. Uno entendía y sufría por el dolor del presidente Turbay y de doña Nidia.

Otro momento tremendo fue la huida de Pablo Escobar de La Catedral. Lo digo desde el punto de vista anímico porque, por ejemplo, el apagón y el descenso de popularidad fueron complejos, pero eran manejables.

¿Se alegró cuando mataron a Escobar?

Sinceramente no.

¿Momentos felices?

Los recorridos por todo el país, hablando con la gente, ideando programas de ayuda, viendo la belleza natural de Colombia. Yo me renovaba para seguir adelante.

Les dieron muy duro a usted y al Presidente en un momento dado, ¿siente rencor, odio?

No, yo no tengo odios. En las posiciones públicas hay muchas cosas injustas que hay que asumir y procesar, porque son parte de las circunstancias.

Yo no propicio esos sentimientos. Por ejemplo, nunca leo los e-mails sobre mi o mis columnas, que llegan a El Espectador. Me dicen: ¡hay un señor que la odia! Yo digo, bueno gajes del oficio, pero no me afecta.




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Alí P.Escobar G. / Cali
¡SINCERAMENTE!...Ella fué lo único BUENO EN LA SOMBRA del periodo presidencial, más no gobierno, de Gaviria. Estoy convencido que si Ella hubiera gobernado, lo habría hecho mejor.

Aura de Paz / Cali
Lo que nos faltaba, copiar las equivocaciones de los argentinos! Elegir al marido y luego a sus mujeres, que con Perón fueron dos! Como si compartir la cama garantizara cierto ... (Ver Más)

fernando suescun / cali
Confirmado.... un ministro no hace nada.

ruben / cali
creo que la señora de Gaviria tiene buenos temas pero asi como surgio chavez tambien surgieron fidel, urive y obama, el polo ,el partido de la u .y muchos mas. de ... (Ver Más)

JOHANA VELEZ / caleña en madrid
ESTA CON LA MALA ADMINISTRACION DEL MARIDO EL GAVIRIA ESE ,QUE FUE ELECTO EN EL SITIO DE GALAN QUE ERA EL KENEDY PARA LOS COLOBIANOS EN SE MOMENTO QUE NI CREA ... (Ver Más)

julio trujillo / eeuu
gaviria un mal gobierno ,porque estamos en eeuu,?malo no malisimo

afdon 37 / cali-colombia
mi opinion es muy simple respecto a lo que lei sobre la senora Gaviria, solo en su forma de xpresarse se siente que es un ser humano dotado de mucha noblezay ... (Ver Más)
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