Enfrentamientos Fatales
Las balas "amigas" también matan
El error táctico que se presentó en Guaitarilla, Nariño, el 19 de marzo del 2004, es quizás el más recordado de los episodios de fuego cruzado reciente, toda vez que en el hecho siete policías y cuatro civiles murieron, en un enfrentamiento con tropas del Ejército.
Archivo | El País |
| Las fallas en las operaciones por parte del Ejército y de la Policía que terminan con disparos entre miembros de organismos del Estado son casi siempre inexplicables, pero ocurren. Entre el 2005 y lo corrido del 2006, 34 personas han fallecido en estos cruces ‘de fuego amigo’.
Un total de 34 personas han perdido la vida entre el 2005 y lo que va corrido del presente año como consecuencia de errores tácticos de las autoridades policiales y del Ejército Nacional.
Desde enero del año pasado, incluyendo el reciente incidente de Potrerito, en Jamundí, se han contabilizado ocho casos de este tipo que, además, han dejado trece heridos y cobrado la vida de tres civiles.
Aunque el caso más recordado de fuego cruzado a escala nacional es el de Guaitarilla, ocurrido el 19 de marzo de 2004, otros también han revestido importancia; ellos son:
Guaitarilla. El 19 de marzo de 2004 en Guaitarilla, Nariño, siete policías y cuatro civiles perdieron la vida en un enfrentamiento con el Ejército.
Las víctimas cayeron en la línea de fuego del Batallón Batalla de Boyacá, con sede en Pasto, después de que se recibieron denuncias sobre la presencia de miembros de las AUC en la región.
La causa de la confusión radicó en que los uniformados se movilizaban en unos vehículos similares a los que un informante había señalado como propios de las AUC.
Cundinamarca. En agosto 11 de 2005, tres soldados resultaron muertos y seis más, heridos, luego de un enfrentamiento por error de dos unidades militares en Chipaque, Cundinamarca. En ese momento, el comandante de la Quinta Brigada del Ejército, general Carlos Suárez Bustamante, dijo que el hecho había ocurrido por fallas de comunicación.
La Cumbre (Valle). Dos policías murieron y tres resultaron heridos en un confuso enfrentamiento entre los uniformados y miembros del Batallón de Alta Montaña del Ejército, en La Cumbre, Valle del Cauca, el 10 de septiembre del año pasado.
Ocho policías en dos camionetas de la institución se desplazaban a las 11:00 p.m. de ese viernes por la vereda La Guaira, del corregimiento Pavas, cuando se encontraron con cerca de 30 militares que les dispararon por error.
Putumayo. Efectivos de la Policía y tropas del Ejército en Putumayo se confundieron, dejando como resultado la muerte de un subteniente del Ejército, dos soldados y un patrullero de la Policía, en hechos ocurridos el pasado 8 de enero.
En pocas palabras “Una vez la comisión conozca lo ocurrido en el lugar de los hechos, en Potrerito (Jamundí), el Gobierno entregará el informe respectivo”. Camilo Ospina, ministro de Defensa Nacional. | | El caso se registró en la vereda Planadas, donde se encontraba un grupo del Plan Energético y Vial 11, adscrito a la Vigésima Séptima Brigada de Selva del Ejército, y personal de la Policía.
De acuerdo con el reporte entregado por las autoridades en ese momento, los miembros del Ejército y de la Policía intercambiaron fuego en una confusa situación que llevó a ambas unidades a creer que combatían contra guerrilleros.
Nariño. El 23 de enero de este año, en un cruce de disparos con miembros de la Policía, el patrullero de esa institución Luis Fernando Peláez Álvarez, de 25 años de edad, murió en el centro de Ipiales, Nariño.
El hecho se presentó frente a las casas fiscales del grupo Cabal de esa ciudad, cuando un comerciante era asaltado.
Versiones indicaron que el patrullero, en uso de una licencia, acompañaba en una motocicleta al civil Duván Alberto Pérez Monsalve, quien resultó herido en el hospital de esa ciudad, sindicado de ser uno de los atracadores.
Dato clave
La Primera Guerra Mundial fue el primer conflicto en que el fuego cruzado se convirtió en un problema. La mejor forma de evitarlo es que las tropas informen su posición siempre.
Un batallón de valor estratégico
La entrada en operación del Batallón de Alta Montaña Rodrigo Lloreda, hace tres años, les cambió la vida a los habitantes de la zona montañosa de Cali, así como a los propietarios de fincas de recreo ubicadas en ella.
La tranquilidad volvió a zonas como Dapa, El Saladito y el Kilómetro 18, y delitos como los secuestros y asaltos a las residencias, que antes eran algo cotidiano, se volvieron más esporádicos.
La presencia de este Batallón, ubicado en la zona de El Diamante, impidió que la guerrilla siguiera utilizando al Parque Natural de los Farallones de Cali como corredor hacia el Pacífico.
A pesar de los innegables logros del Batallón, debido a la dinámica del conflicto que se vive en el país, algunos de sus miembros han terminado involucrados en casos confusos como el ocurrido el lunes en Jamundí. De hecho, en septiembre pasado ya se había presentado una situación similar a ésta, en La Cumbre (ver nota principal).
El Batallón fue creado para restituir el orden público en una amplia zona del Valle del Cauca, afectada por la presencia de guerrilla, paramilitares y narcotraficantes.
La unidad militar está conformada por 1.200 hombres del Ejército, entre los que se cuentan 30 oficiales, 102 suboficiales, 566 soldados profesionales, 193 regulares y siete civiles, entre ellos una odontóloga y una médica.
Estos hombres tienen capacidad para contrarrestar ataques terroristas, neutralizar las condiciones estratégicas establecidas por los grupos armados al margen de la ley (tráfico de armas y drogas), participar en operaciones especiales y prever acciones de fuego y maniobras en cualquier terreno y condición climática.
Sus áreas de operación son Cali, Jamundí, Dagua y el sur del municipio de Buenaventura. Las instalaciones del Batallón son de combate y han sido probadas contra el lanzamiento de cilindros y granadas.
La puesta en marcha del Batallón hace parte del Plan de Choque, establecido bajo la política de Seguridad Democrática del presidente Álvaro Uribe, con el fin de recuperar áreas estratégicas del territorio nacional. Contempla la activación de unidades de este tipo en áreas como el páramo de Chiscas (Boyacá) el Cauca y Quindío.
El Plan de Choque incluye, además, la creación de once brigadas móviles, dos de las cuales ya fueron activadas en Villavicencio y Sumapaz.
Los porqué de los errores militares
Mientras que no haya coordinación operacional entre los comandantes regionales de Fuerza y éstos, a su vez, no respeten sus jurisdicciones, los errores militares con trágicos resultados seguirán ocurriendo.
Así lo advierten especialistas en seguridad, consultados por El Pais, para quienes la falta de comunicación, el afán de mostrar golpes certeros y la inobservancia de las leyes de la guerra pudieron haberse combinado en los hechos de Jamundí.
“Cada comandante es responsable de su propia jurisdicción. Cualquier operativo tiene que coordinarlo con el jefe de Brigada, y éste, con el Comando de División que, a su vez, lo hace con el Comando de Ejército o de Fuerzas Militares, según el caso”, dice el general en retiro Harold Bedoya Pizarro.
Explica que constitucional y legalmente cada Fuerza tiene sus propias funciones: la Policía se encarga de la lucha contra la delincuencia común y el Ejército tiene el control territorial en la zona rural. “Cuando la Policía penetra a jurisdicción del Ejército, tiene que coordinar la operación para evitar este tipo de situaciones, que al parecer fue lo que no hizo (en Jamundí)”, insiste.
El general en retiro Luis Ernesto Gillibert, ex director de la Policía Nacional, comparte esa apreciación, pero advierte que “el ‘fuego amigo’ tiene otro elemento: las filtraciones”.
“Muchas operaciones encubiertas son tan secretas, tan compartimentadas, que no se comunican para evitar que se filtre la información. Eso sucedió en este caso, y a veces sucede dentro de una misma Fuerza”.
Otro punto de vista lo aporta el ex coronel del Ejército Carlos Alfonso Velásquez, para quien el afán de resultados puede incidir en el ataque entre tropas amigas.
“Faltó comunicación entre los comandantes operacionales, tal vez para que no se filtrara la información, lo que demostraría desconfianza entre unos y otros”, asegura.
Velásquez, sin embargo, no descarta que en los casos de fuego cruzado entre la Fuerza Pública pueda hablarse de inobservancia de las leyes de la guerra. Es decir, tratar de capturar antes que dar de baja.
“El Ejército está acostumbrado a producir resultados operacionales en términos de bajas enemigas, mientras la Policía, en términos de capturas. Ese es un punto que debe llamar a la reflexión”, concluye.
Otros casos de errores tácticos
Otros hechos recientes también se suman a la trágica lista de fuego cruzado que ha terminado con la vida de miembros de la Fuerza Pública Nacional:
- Mayo 28 del 2005: un operativo antisecuestro que adelantó el Gaula de la Policía Caldas en el Alto del Guamo terminó en tragedia por una confusión, que dejó el saldo de un campesino asesinado y tres personas más heridas, entre ellas un agente de la institución.
Ese día, cuatro delincuentes, que se hicieron pasar como miembros de la Fiscalía, llegaron a la finca El Sinaí, a casi 20 kilómetros de la capital caldense, donde secuestraron a los residentes.
Tras una llamada, miembros del Gaula organizaron un operativo de rescate, pero cuando llegaron a la vivienda los delincuentes habían huido y los moradores, confundidos, tomaron a los verdaderos agentes como sus captores. En ese momento se presentó el cruce de disparos con el trágico resultado.
- Julio 28 del 2005: en desarrollo de una operación militar adelantada por tropas del Grupo Maza, murió el soldado profesional Luis Gabriel Hurtado Bermúdez y resultó herido el uniformado Eliumer Guevara Montagut. Los hechos ocurrieron en El Zulia, departamento de Norte de Santander.
- Enero 6 del 2006: un suboficial de la Armada Nacional falleció en el Carmen de Bolívar por la falta de coordinación de las tropas, que le dispararon por error.
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colombiano / cali
EJERCITO DE CELADORES DEL NARCOTRAFICO HASTA CUANDO TEDREMOS SUS EXITOS CRIMINALES POR FAVOR COLOMBIANOS NO MAS PIDAMOS JUSTICIA INTERNATIONAL CONTRA ESTE GOBIERNO DE ASESINOS.
carlos / españa
señores comandantes, no es con la vida de sus subalternos que se ganan los acensos, las operaciones cuando salen de un jurisdiccion deben planificarse y comunicarse entre las distintas fuerzas, por ... (Ver Mßs)
raul vasquez / bogotá
Gilibert tiene razón hubo filtracion o mejor "sapeo".
jorge suarez / pereira
La guerra se acaba para los que mueren. ? Verdad?
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