Paramilitares
Un mal constante
www.elpais.com.co/Colprensa
La presencia de los paramilitares en el departamento no es nueva, a pesar de ser considerado un territorio tradicional de las Farc, que hace presencia con los frentes segundo, 32 y 48.
El observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia ubica la llegada de las autodefensas a esta región en el año 1987. Y la puerta de entrada fue el narcotráfico, cuando establecieron una "base de operaciones" en inmediaciones del Río San Miguel, cercano al ‘Azul’, un terreno que pertenecía al extinto narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha. Allí montaron una amplia infraestructura para el procesamiento y exportación de cocaína.
"Desde ‘El Azul’ actuaron con especial fuerza en los municipios de Puerto Asís, Orito y Valle del Guamuez (San Miguel era parte de este último en la época) asesinando campesinos, colonos e integrantes de movimientos políticos de izquierda y golpeando los que consideraban apoyos de las Farc y del entonces grupo guerrillero Epl que a la postre acabó desmovilizándose" , dice el documento de la Vicepresidencia.
Este grupo se dividía en dos. Por un lado, "los Combos" , encargados del patrullaje y control de territorios; y por el otro, "los Masetos" , encargados de acciones más "ofensivas" . Este grupo se comenzó a extinguir entre 1991 y 1992, luego de la muerte de Rodríguez Gacha y los constantes ataques de las Farc que "asaltaron la base de El Azul y colocaron bombas en el casco urbano de Puerto Asís" , relata el informe del Observatorio.
Pero en 1997 comienza una nueva etapa de presencia paramilitar, a través de panfletos y amenazas. En 1998 "vuelven a actuar en forma masiva contra la población: reaparecen con especial fuerza en el primer semestre, ejecutando oleadas de asesinatos y desapariciones (enero a marzo) en diferentes lugares de Puerto Asís que ocasionaron desplazamientos de población".
La influencia de los paramilitares llega a Valle de Guamuez (La Hormiga) , San Miguel, Puerto Leguízamo y Villa Garzón. Allí, los pobladores quedaron en medio del fuego cruzado de las autodefensas y de la guerrilla que arreció con asesinatos de campesinos a los que acusaba de ayudar a los ‘paras’.
Sólo en el Valle de Guamuez, entre el mes de agosto del 98 y comienzos de septiembre, se registraron al menos 48 homicidios atribuidos a los paramilitares.
| NUESTROS USUARIOS OPINAN |
Los mensajes listados a continuación corresponden a los lectores. Elpais.com.co no se hace responsable por el contenido de los mismos.
|
SI YO HUBIERA VOTADO POR URIBE / TENDRÍA MI CONCIENCIA TAN
ENSANGRENTADA como tirofijo... el que apoya a uribe es cómplice de estas masacres y de las que vengan...
| Opinar | |
| |