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Sábado 7 de Noviembre de 2009
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Entrevista
“Yo quiero vivir en Cuba”

Por Patricia Lee


Hilda Molina, médica y disidente cubana, asegura que ni fue amante de Fidel Castro ni guarda secretos sobre su régimen.

Hay disidentes que personifican la lucha de un pueblo por su libertad. Es el caso de Hilda Molina, una de las mejores neurocirujanas de Cuba, quien dirigió el Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren) hasta 1994.

A diferencia de los ‘gusanos’, como despectivamente llaman a los que intentan erradicar el gobierno de los hermanos Castro desde Miami, la doctora Molina abrazó con entusiasmo la causa de la revolución desde sus 15 años, militó en el Partido Comunista, se convirtió en una famosa científica, e incluso, alcanzó a ser diputada.

Su oposición surgió debido a que se negó a que su clínica fuera privatizada y dedicada a la atención de extranjeros. “Comandante: yo nunca le he pedido nada, pero hay un problema aquí con convertir esto en un centro para extranjeros”, cuenta Hilda que le dijo a Fidel Castro.

Por aquellos años, un político argentino que fue operado en su clínica le regaló diez mil dólares, que ella repartió entre los funcionarios de su institución. El resto lo donó al partido, por lo que fue muy criticada.

Esto sucedía en los años 90, cuando Cuba sufrió los rigores de la desaparición de la Unión Soviética y el Gobierno implementó el denominado ‘periodo especial’, en el que se construyeron hoteles paradisíacos para el turismo internacional, al tiempo que aumentaba la desigualdad social. La palabra socialismo era la fachada.

Por el pecado de oponerse a esa clínica especial, Hilda perdió su trabajo y le negaron, hace 15 años, permiso para salir del país. Su hijo Roberto Quiñones dejó la Isla en 1994, se nacionalizó argentino y tuvo dos hijos.

Nietos que Hilda sólo conoció el domingo pasado, cuando llegó a Buenos Aires, después de que el gobierno de Raúl Castro le concediera el permiso para visitar a su madre de 90 años, que está internada en un hospital con un delicado estado de salud. El País conversó con Hilda en la casa de su hijo, en las afueras de Buenos Aires.

¿Cree que a partir de su caso el régimen se flexibilizará?

Estoy reclamando mis derechos, pero el Gobierno cubano no nos hace caso a quienes no pensamos como ellos. A muchos cubanos que les están violando sus derechos, no hablan. Yo no hablo de subversión, estoy hablando de que se respeten derechos elementales. Ojalá el Gobierno dé el paso para que los cubanos no debamos pedirle permiso a nadie para entrar y salir, como pasa en el mundo entero.

¿Por qué la persecución del Gobierno cubano contra usted?

Dicen que tengo secretos que iba a revelar apenas saliera de Cuba. No es cierto. La ciencia que se desarrollaba en mi institución, la restauración neurológica, no pertenece al Gobierno cubano ni a mí, es del mundo científico desarrollado. La ciencia es pública. Nunca fui médico de ningún dirigente. No fui mujer de Fidel Castro. No tuve poder ni privilegios. Los periodistas han visto cómo era mi vida: vivía mejor en el capitalismo que en la revolución.

¿Por qué actúan así?

Porque el Gobierno cubano identifica a la patria y la nación con ellos. En Cuba los científicos, los peloteros, los músicos, son diputados. Llegué a esa posición y rompí con ellos.

¿Por qué se alejó?

Dejé de creer a los 15 años. Hubiera querido seguir trabajando con mis compatriotas, pero hasta eso se me negó, porque el centro médico sólo era para extranjeros. No crean que lo discutí fuera, lo discutí dentro, pero cuando supe que eso no tendría solución dije: ‘bueno, hay que renunciar’.

¿Cuál piensa que debe ser el mejor sistema para Cuba?

No soy una igualitarista, ni estoy en desacuerdo del capitalismo, o de esas consignas vacías de aquellos que vociferan contra el capitalismo y viven como capitalistas salvajes. Eso es fariseo, ellos viven prendidos eternamente del poder, insultando a los demás, pero viviendo como capitalistas. Hay que empezar por predicar: si eres vocero de los desposeídos, no debes vivir como un indigente, pero tienes que ser consecuente con tus prédicas. Por eso me gusta la doctrina social de la Iglesia en la que el ser humano tiene las libertades con las que Dios nos creó.

Es facilito: justicia social, generosidad y libertades, pónganle el nombre que quieran. A veces pienso que soy más socialista que los fariseos estos, no me apego a los bienes materiales con los que viven los teóricos del comunismo.

¿Pensó quedarse en Argentina?

No. Son de esas cosas que uno no puede explicar con palabras. Siempre pensamos venir con mi mamá a Argentina y volver juntas a Cuba. Quiero vivir en mi país.

¿Cree que de haber libertad de entrar y salir, el régimen no duraría tanto?

No. Lo que creo es que no se hubieran destrozado las familias cubanas. Este año, el presidente Obama derogó las disposiciones que había impuesto el anterior gobierno de EE.UU., que eran inadmisibles: ningún ser humano puede regular cuánto dinero le mandas a una familia o cuándo visitarlas. Quiero que las familias cubanas tengan libertad, pero no para menoscabar al Gobierno. Esas son consignas que lanzan por ahí para decir que no dan libertad para entrar y salir.

Pero, ¿por qué las ancianas con hijos en EE.UU. deben ‘limosnear’ permiso para ver a sus parientes?

Eso no va a crear ningún problema; son falsas teorías que algunos desde Estados Unidos esgrimen para justificar cosas injustificables.

Perfil

Hilda Molina Morejon

Trayectoria: Esta médica neurocirujana fundó el Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren).

Fue diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular, al que renunció en el 2004.

En el 2005 creó la Fundación ‘En defensa de las familias’, para denunciar abusos del Gobierno de Cuba contra los derechos familiaresen la Isla.

Conozca más sobre la historia de Hilda Molina en su blog:

http://hildamolina.blogspot.com/




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LA VERDAD OS HARA LIBRES / usa
Soy testigo de fe de todo el oprobio que hemos vivido los cubanos bajo el Castrismo, si ese es el socialismo del siglo XXI porque enjaularte, la verdad os hara libres, ... (Ver Más)

Mario / cALI
Otra vez los Argentinos recibiendo torturadores y criminales de toda índole.

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El primer caso en la historia de los EEUU en que se le retira la ciudadanía a una persona naturalizada se dio en un enfermero Cubano llamado Heriberto Mederos que trabajo ... (Ver Más)

Maria / Cali
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Alicia / Cali
Vamos a ver que dice estos periodistas cuando la justicia internacional la juzgue como lo que es; una criminal al servicio de un régimen brutal. Que experimento en seres humanos ... (Ver Más)

Atila / Cali
Que forma tan abusiva de interpretar la historia. Lo que esta Patricia Lee trata de hacer es la peor ofensa contra un pueblo que cuando lo tomo el régimen de los ... (Ver Más)
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