El nuevo Congreso colombiano entrará en funciones hoy para un período de cuatro años y con una amplia mayoría de legisladores afines al presidente Álvaro Uribe, reelegido el 28 de mayo pasado. El mandatario tendrá el respaldo del 60 por ciento de los escaños del Senado y el 56 por ciento de los de la Cámara de Representantes.
Con este Congreso, surgido de las elecciones del 12 de marzo pasado, entra en funcionamiento la nueva ley de bancadas, con la que se espera haya más transparencia en la labor de ese poder público y una mayor organización de los distintas fuerzas políticas presentes en él.
Tanto en el Senado (102 miembros) como en la Cámara de Representantes (166), los partidos y movimientos que apoyan a Uribe le garantizan en su nuevo mandato, que se inicia el 7 de agosto entrante, la aprobación de polémicas leyes y de reformas de la Constitución, que se han venido anunciando.
Los principales partidos que respaldan al Presidente, que han hecho públicas sus discrepancias por el reparto de los cargos directivos del Congreso, por la elección de nuevo Contralor y por otros nombramientos que ha hecho el mandatario, han reiterado su total adhesión al proyecto del jefe de Estado.
Respaldo parlamentario
El Partido Social de Unidad Nacional, más conocido como el partido de la "U", que lidera el ex ministro Juan Manuel Santos, con 20 senadores, es el mayoritario de la coalición "uribista", seguido por el Partido Conservador (PC), una de las dos colectividades históricas colombianas, con 18 escaños. Este partido no presentó candidato propio a las presidenciales de mayo pasado y respaldó a Uribe, con cuyas propuestas sobre seguridad democrática y economía de mercado ha tenido una gran identidad.
La tercera bancada, también con 18 senadores, es la del Partido Liberal (PL), la otra colectividad histórica y a la que perteneció Uribe. Este partido sufrió en las presidenciales, con Horacio Serpa como candidato, una de sus mayores derrotas, al ser superado en votos no sólo por Uribe, sino por Carlos Gaviria, del izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA).
De la bancada "uribista" forma parte también Cambio Radical, que lidera el senador Germán Vargas Lleras, con 15 parlamentarios, el Equipo Alas Colombia, con 5, y Colombia Democrática con tres, con lo que suman 61. El PDA obtuvo en los comicios legislativos del 12 de marzo diez senadores, en tanto que otros movimientos, que obtuvieron los sufragios suficientes para alcanzar el umbral y con ello escaños, si bien no son expresamente "uribistas" podrían apoyar muchas de las iniciativas del presidente.
La oposición estará a cargo del PDA y del PL, partido este último que atraviesa por una crisis interna tras los comicios presidenciales, en los que obtuvo apenas el 11 por ciento de los sufragios, la mitad de los de la izquierda. Dentro de las leyes que irán de inmediato al Congreso se encuentra la reforma tributaria, que si bien no busca un aumento en la tributación total, si significará gravámenes más onerosos para los estratos bajos y medios. Esta iniciativa rebaja la tributación para las grandes empresas y los sectores más ricos de la población.
Las principales reformas constitucionales previstas por ahora tienen que ver con un nuevo régimen para las transferencias de la Nación a los departamentos y municipios, además de facultar al Gobierno para controlar, intervenir e incluso asumir las funciones de gobernadores o alcaldes, en casos de extrema corrupción. Antes de que Uribe instale formalmente las sesiones del nuevo Congreso se espera la designación de las mesas directivas del Senado y la Cámara, en las que los movimientos y partidos "uribistas" tendrá el control, así como en las distintas comisiones.