Alemania
60 años del chupo, chupón, chupete
Por: Petra Nicklis. Editor: José Ospina-Valencia, de Deutsche Welle
El chupete para tranquilizar a los niños existe, en la forma que conocemos hoy, desde hace 60 años. Unos médicos alemanes lo inventaron.
Nadie tiene muy claro cómo se llama: ¿chupo?, ¿chupón?, ¿chupete? Lo que sí es evidente para muchísimos es que sin ese trozo de silicona en la boca del infante, la vida –y sobre todo las noches- de millones de padres serían bastante más duras.
Dos médicos alemanes inventaron en 1949 el “chupete tranquilizador adaptado al maxilar”. Desde ese momento hubo guerra entre las madres y los dentistas. Antes de él, que los niños chupasen cosas era muy mal visto; nadie se acordaba que ya en tiempos de los egipcios se les daba a los niños figuritas de barro llenas de miel. Y que desde que la humanidad es humanidad se sabe que los bebés que no maman y no chupan se ponen nerviosos y gritan. En el siglo XIX, las madres en Europa les daban para tranquilizarlos bolsitas de tela, algunas rellenas de papilla de cereales.
Desgraciadamente, las consecuencias de las bolsitas eran fatales: los primeros dientes salían llenos de caries. A ello se sumaba que algunos bebés se ahogaron debido a que la bolsita de tela se les metía a la garganta. A mediados del sigloXIX llegó al mercado un “pacificador” de caucho que, lamentablemente, era demasiado duro para las bocas infantiles y, a menudo, no estaba libre de venenos.
Y lo inventaron
En agosto de 1949 sucedió. Wilhelm Balters y Adolf Müller, ambos médicos, inventaron el primer chupete natural y ergonómico. Éste NUK (natürlich und kiefergerecht, natural y adaptado al maximilar) sigue dominando el mercado. Entonces, ¿chupete o chupo? O ¿Schnuller o Nuki?
Como era dentista, Adolf Müller tenía que tratar a menudo deformaciones que provenían de de que los niños solían chuparse el dedo pulgar. Por otro lado, los niños que habían sido amamantados mucho tiempo solían no sufrir de deformaciones maxilares. Entonces, Müller se puso -en colaboración con el ortodoncista Wihelm Balters- a desarrollar una goma suave, que semejando el pecho maternal, se adaptara al paladar.
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