Entrevista
“Farc buscan acuerdo táctico”
El embajador William Wood afirma que no tiene confianza en las declaraciones de las Farc sobre su voluntad de paz y de gestionar el intercambio humanitario.
Oswaldo Páez I El País |
| El embajador de EE.UU. en Colombia cree que habrá dilación en la aprobación del TLC, pero lo da como un hecho. Califica al presidente Uribe como un líder natural.
La química que existe entre los presidentes George W. Bush y Álvaro Uribe es bastante similar a la que tiene el embajador William Wood con Colombia. Tal vez sea porque, como el colombiano promedio, Wood es poco dado a hacer las cosas ‘políticamente correctas’.
Sí, a pesar de su larga experiencia en el ámbito diplomático, Wood es frentero y no tiene pelos en la lengua para llamar las cosas por su nombre. Tal vez desde Myles Frechette no se veía un embajador estadounidense de ese perfil.
Y por ello, una entrevista con Wood siempre dará noticia. Y esta, la que concedió a El Pais durante su reciente visita a Cali, no fue la excepción.
Embajador, entre los presidentes George W. Bush y Álvaro Uribe existe una evidente química. ¿Será que más allá de esa empatía hay una estrategia del Mandatario norteamericano por ubicar al Jefe de Estado colombiano como un líder en Latinoamérica para neutralizar otras tendencias en la región?
El presidente Uribe ya es un líder en América Latina y no es tarea ni necesidad nuestra ubicarlo así. Nos gusta trabajar con el Mandatario colombiano como líder de este país y como líder del hemisferio. Esa es una cualidad que él se ha ganado por sí mismo y no por EE.UU.
Yo estuve presente en la última conversación de Uribe y Bush en Washington, y puedo decir que ese fue un diálogo de dos líderes, de dos amigos, de dos personas que saben lo que es tomar decisiones difíciles.
¿Por qué es bueno para EE.UU. que el presidente Uribe haya sido reelegido?
Hemos trabajado con mucho éxito con la administración del presidente Uribe en estos cuatro años de gobierno. Eso no quiere decir que hayamos tenido candidato en las pasadas elecciones. Tampoco quiere decir que Uribe sea el único colombiano con el que podemos trabajar, pero sí estamos seguros de que con él logramos mucho éxito. Esperamos continuar esta misma cooperación en la segunda administración Uribe.
Hay cifras de la ONU y de EE.UU. que señalan que en Colombia han aumentado los cultivos ilícitos. ¿A pesar de estos resultados, el Gobierno norteamericano va a mantener su ayuda a nuestro país?
No creemos que hayan aumentado las hectáreas de coca. Lo que creemos es que nuestros sistemas de medición han mejorado y por eso hemos detectado más de lo que siempre se ha visto. El año pasado inspeccionamos más del 80% del territorio colombiano, precisamente porque teníamos dudas sobre nuestras propias cifras y la sorpresa fue que encontramos más siembras de coca.
Entonces, si hacemos la sumatoria de lo encontrado en el 2005 con lo del 2004, vamos a tener un incremento en los cultivos ilícitos, pero realmente hubo una reducción del 10% el año pasado. Esta es una explicación larga y complicada, pero es la explicación verdadera. No debe haber ninguna duda de que Colombia está avanzando en la fumigación de cultivos ilícitos.
Embajador, por muchos esfuerzos que hagan los países productores como Colombia para reducir la producción de estupefacientes, mientras el consumo se mantenga en las naciones ricas como EE.UU. esos esfuerzos serán inútiles porque siempre habrá alguien dispuesto a surtir ese mercado ansioso y rico...
Estamos convencidos de que el consumo de cocaína y de otras sustancias duras, como la heroína, ha bajado en mi país. Y a pesar de esa reducción en el consumo, los precios de la droga han subido en un 30% para la heroína y un 19% para el caso de la cocaína, lo que quiere decir que la oferta ha bajado en forma más rápida que la demanda y esa es la explicación del incremento de los precios. O sea, vamos ganando en Colombia y en EE.UU.
La búsqueda de capos productores de droga en Colombia parece ser el factor dominante. Pero ¿por qué uno no ve la captura de capos comercializadores en EE.UU.?
Hace dos semanas EE.UU., Colombia y otros países cooperaron entre sí para detener 59 miembros de una organización que traficaba heroína. Los nombres de la mayoría de esas personas no son conocidos por el público en general. La administración de Uribe ha aprobado 350 extradiciones; de esos nombres, sólo una docena son conocidos públicamente, pero éstos son trabajadores en la profesión sucia del narcotráfico.
Esto es importante, porque esas personas, que tienen un nivel bajo o medio en sus grupos delincuenciales, sirven para llegar a las cabezas de las organizaciones. Lo que es claro es que detrás de ese puñado de capos que se conocen hay decenas de desconocidos metidos en ese sucio negocio.
TLC. Se está especulando que EE.UU. extendería los beneficios del Aptdea. ¿Esto quiere decir que se prevén dificultades en la aprobación del TLC (Tratado de Libre Comercio) por parte del Congreso estadounidense?
Sé que el equipo colombiano estuvo en Washington la semana pasada y obtuvo algunos logros. Estamos cada vez más cerca de la finalización del texto y restan unas muy pocas diferencias. Una vez acordado el texto, la Rama Ejecutiva la tiene que informar a la Rama Legislativa en forma oficial de la existencia de dicho texto para que el Congreso empiece a estudiarlo. El Legislativo tiene un período de 90 días antes de empezar las audiencias.
Sin embargo, este es un año electoral en Estados Unidos. Hay comicios en noviembre, lo que quiere decir que más o menos en los primeros días de octubre los congresistas van a regresar a sus distritos para prepararse para la contienda. Entonces, si logramos un texto final en julio, lo que es posible, vamos a tener que esperar agosto, septiembre y octubre para que transcurran los 90 días. Pero en octubre no va a haber Congreso...
Lo que usted quiere decir es que se va a dilatar más la aprobación del TLC...
El dato clave El embajador de Estados Unidos en Colombia, William Wood, afirma que el promedio de condena en Estados Unidos para un extraditado por narcotráfico es de diez años, porque al llegar allí “cantan como aves”. | | El Congreso es dueño de su propio calendario, pero no estoy seguro de que vaya a reunirse después de las elecciones de noviembre, es decir, antes de que se forme el nuevo Legislativo, que sería en enero. Entonces, yo veo poca probabilidad de que el Congreso tome una decisión antes del 2007 y el Atpdea expira el 31 de diciembre del 2006. Esta es una situación que se está discutiendo, pero estoy seguro de que no se le va a causar daño a nuestro socio comercial Colombia.
Siempre nos preguntamos si el TLC es bueno o no para Colombia, pero ¿es bueno el TLC para su país?
El año pasado, con los beneficios unilaterales del Atpdea, el comercio colombiano hacia los Estados Unidos aumentó en mil millones de dólares; y las exportaciones nuestras hacia Colombia se aumentaron casi la misma cifra. Es decir, el comercio bilateral está fomentando trabajo, producción y ganancias en ambos países.
El TLC le va a dar a Estados Unidos un acceso más amplio en el mercado colombiano, pero también les va a dar a los inversionistas en Colombia una seguridad de la permanencia de su acceso al mercado norteamericano.
Yo estoy convencido de que el TLC, una vez entre en funcionamiento, les va a dar a ambos países ventajas económicas que no tienen ahora. Ya se ha visto: sólo la expectativa del Tratado está aumentando el comercio y la inversión bilateral.
Entonces, ¿por qué en el Congreso de Estados Unidos existe cierta prevención hacia el TLC con Colombia?
Esa es una pregunta para los congresistas que tienen esas inquietudes, pero es un hecho que a través del TLC con México, Canadá, Chile y algunos países de Centro América se ha perdido empleo en varios sectores, pero en otros se ha aumentado.
De variar las fuerzas en el Congreso y de consolidarse una mayoría demócrata, ¿cree que el TLC con Colombia correría un riesgo?
Difícilmente puedo hablar en detalle de un Congreso que no se ha conformado todavía. Pero estoy plenamente convencido de que el Legislativo va a aprobar el TLC porque les sirve a los intereses de Estados Unidos y de Colombia. Va a haber un debate fuerte, porque este no es un tema sólo comercial y económico, sino político y el dinamismo político nuestro es igual al colombiano.
En este momento se está discutiendo en el Congreso estadounidense una nueva ayuda militar para Colombia y algunos legisladores han afirmado que es probable que este apoyo se obstaculice por excesos militares como el que sucedió en Jamundí. ¿Qué espera Estados Unidos de esta investigación?
Lo que nos importa y lo que apoyamos nosotros es la institucionalidad colombiana. El caso de Jamundí es una tragedia que se tiene que investigar plenamente y si las entidades nacionales después de terminar este proceso encuentran culpabilidad, ya se sabe cuáles son las decisiones que se deben tomar. Queremos ayudar al Gobierno colombiano para fortalecer su institucionalidad.
Hace dos años fueron encontradas drogas en el buque Gloria y se sancionó a los responsables. Eso no fue una mancha para la Armada, sino una muestra de fortaleza institucional y de compromiso con la justicia. No se puede perdonar a los pecadores. Hay que responderles a los pecados con honestidad y justicia.
Ha habido muchas críticas al proceso de paz con los paramilitares por el renacimiento de nuevos grupos, entre otros aspectos. ¿Comparte Estados Unidos la manera con se ha dado esta negociación?
El Gobierno colombiano tomó la decisión de terminar con las desmovilizaciones antes de empezar la parte de la justicia y las reparaciones. El Ejecutivo ha hecho todos los esfuerzos necesarios para desarmar a los malvados paramilitares y la Fiscalía y la Comisión de Reparación están trabajando arduamente en el juzgamiento. Ha habido demoras y otras cosas más. Es cierto, no se ha llegado al final del viaje, pero se está andando por buen camino.
¿Estados Unidos está dispuesto a apoyar el intercambio humanitario con las nuevas condiciones que han puesto las Farc (la desmilitarización de Caquetá y Putumayo), teniendo en cuenta que hay tres ciudadanos estadounidenses entre los canjeables?
Ustedes conocen bien nuestra política: no les damos concesiones a los terroristas jamás. Tampoco estamos obstaculizando las políticas soberanas del Gobierno colombiano. Le agradecemos al Ejecutivo Nacional su colaboración en la liberación de nuestros ciudadanos.
Yo encuentro siempre la posición de las Farc un poco extraña. En sus últimas declaraciones el señor ‘Raúl Reyes’ ha acusado al gobierno de Uribe de cambiar su posición, mientras que, a mi parecer, son las Farc las que han cambiado su posición 180 grados.
Creemos que las Farc no buscan un acuerdo humanitario, sino un acuerdo táctico. Estoy dispuesto a que las Farc me convenzan con sus acciones, pero hasta ahora no lo han hecho. No le vamos a pedir al Gobierno colombiano que le dé concesiones a las Farc. Esa es una decisión soberana. Nuestra confianza en el Gobierno de Colombia pesa mucho más que nuestra confianza en las Farc.
El número
15 millones de dólares entregó EE.UU. a Colombia para fortalecer el proceso de desmovilización con las AUC, recordó el embajador Wood.
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