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Colombia
¿Por qué el narcotráfico sobrevivió a Pablo Escobar?

Colprensa

Mito. Desde siempre la tumba de Pablo Escobar recibe cientos de visitantes diariamente. Toda clase de personas lo visitan olvidando que fue un gran delincuente.
Archivo / El País
Con motivo de los 15 años de la muerte del capo, analistas hablan sobre la actual realidad de ese delito.

Hace 15 años Colombia y el mundo recibían la que en su momento fue calificada como la noticia del año e incluso del siglo: la muerte de Pablo Escobar Gaviria, ‘El Capo de Capos’, ‘El Patrón’. El mítico narcotraficante que se enfrentó al Estado y utilizó el terrorismo como estrategia para evitar la extradición.

En esa época muchos alcanzaron a soñar que con su fallecimiento llegaba a su fin uno de los negocios ilegales más oscuros: el tráfico de drogas.

Hoy, tres lustros después, las expectativas que se tenían siguen vigentes: ¿Qué pasó en estos 15 años, sin Pablo Escobar, pero con el narcotráfico, al parecer más vivo que nunca?

Analistas consultados consideran que a pesar de que el fenómeno aún persiste, sí se han producido cambios sustanciales en la sociedad. Otros, escépticos, consideran lo contrario. En lo que sí coinciden es en que la legalización, como una salida a la vigencia del negocio de las drogas ilegales, no está ni remotamente cerca.

Tan vivo como hace 15 años

Para Armando Novoa, director del Centro de Estudios Constitucionales ‘Plural’, con la muerte de Pablo Escobar lo que desapareció fue el narcoterrorismo, pero no el narcotráfico.

En estos 15 años se produjo una mutación del fenómeno del narcotráfico, afirma Novoa, para quien con la desaparición del ex jefe del cartel de Medellín se terminó “la intención de doblegar la voluntad del Estado con actos de terror, para lograr una negociación”.

“Escobar fue el paradigma de ese tipo de estrategias (terrorismo). Sin embargo, el narcotráfico como tal, aunque fue debilitado, aparentemente, a los pocos años reverdeció”, añade el abogado constitucionalista. “Desde 1995, con la reimplantación de la extradición, se ha dado una versión más macabra del narcotráfico, esta vez entendida desde el “narcoparamilitarismo”.

“Murieron Pablo Escobar y Carlos Castaño, fueron extraditados Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, pero el narcotráfico sigue vivito y coleando” , manifestó.

Por estas razones Novoa considera que, para acabarlo hay que “emprender una lucha interinstitucional y multinacional, iniciada en los países de América Latina, para que se incentive la erradicación manual de cultivos de coca, que se apoye a los campesinos de las zonas afectadas y se propongan políticas públicas en favor de los habitantes de las regiones de frontera”.

Para el ex presidente de la Corte Constitucional Carlos Gaviria Díaz, actualmente director del Polo Democrático Alternativo, “con la muerte de Pablo Escobar se tuvo la percepción de que se acababa el narcotráfico, pero eso no fue así”. Gaviria cree que lo que sucedió de ahí en adelante fue que los grandes carteles se dividieron en muchos pequeños grupos, que se hicieron menos perceptibles.

Sobre lo que se debe hacer de cara a la lucha contra ese flagelo, el ex candidato presidencial considera que la legalización es algo remoto. “Hay que ambientar internacionalmente la posibilidad de renovar la Convención de Viena, sobre estupefacientes, para procurar una lucha integral”.

En ese sentido, señaló el jurista, Colombia no puede decidir sola que legalizará la producción y el consumo, u otro tipo de acciones, si no cuenta con el respaldo de otros países.

Se han dado grandes cambios

Para el analista Rafael Nieto Loaiza desde la muerte de Escobar se han generado grandes cambios. Uno de los reveses que sufrieron las organizaciones que trafican con drogas ilícitas ha sido el cambio de la permisividad que abrigó la sociedad en esa época, “se acabó con Pablo Escobar”, sostiene Nieto.

Quince años después de la muerte de Pablo, hay quienes aseguran que el país hoy esta lleno de ‘Pablo y Pablitos’, en referencia a que el narcotráfico sigue vivo.
Otro de los grandes cambios -dice Nieto- fue el desmoronamiento de los grandes carteles, “si se trata de hablar hoy de remanentes de carteles, sólo se puede hablar de las Farc”. Pero eso no es todo, desde hace un tiempo la distribución de droga en los Estados Unidos no está en manos de colombianos, como sucedía antes, “hoy ese negocio ilícito es controlado por mexicanos”.

A la par de esos cambios, añade Nieto, están los progresos que ha tenido la Fuerza Pública, lo que genera en estos momentos una especie de juego ‘del gato y el ratón’, pues hay pequeños capos que se han hecho más escurridizos.

Respecto a posibles salidas, Nieto considera que lo que ha permitido que el narcotráfico permanezca es la ilegalidad que pesa sobre el mismo. “Estamos lejos de una discusión pública y global acerca de la mejor forma de combatir este fenómeno”, concluyó.

Sigue la doble moral

Muy crítica con el papel que ha cumplido en estos 15 años la sociedad, se mostró la senadora y ex ministra de Defensa Martha Lucía Ramírez.

En criterio de esta congresista el problema que hoy debe afrontar Colombia es la doble moral. La integrante del Partido de La ‘U’ dice que “el Estado ha avanzado en la lucha contra el narcotráfico, pero la sociedad sigue siendo aún muy permisiva, muchas veces por el amor al dinero fácil, como quedó evidenciado con las ‘pirámides’”.

Agrega que la muerte de Pablo Escobar no solucionó nada, no se acabó el narcotráfico, sino que por el contrario se atomizó su producción y tráfico en pequeños grupos que hacen más complicada la acción de las autoridades, pues “quizá son más eficaces”.

Lo que se debe hacer para remediar el problema que aún hoy carcome a la sociedad colombiana es dejar la doble moral. “En muchos casos quienes más tienen que ver con este fenómeno son las clases poderosas”, señaló Ramírez, mientras cuestionó el que en privado se consuman sustancias ilegales, y en público se cuestionen. “Esa, dice, es la brecha que hay que cerrar”.



Dos nuevos capos de la mafia

Aunque aún no se sabe con precisión si en la actualidad existe un capo como lo fue en su momento Pablo Escobar Gaviria, lo cierto es que el negocio del narcotráfico en Colombia está vivo, aunque concentrado en varias manos. ¿Quién manda hoy en el narcotráfico?

Daniel Barrera. Alias El Loco, es considerado un gran capo pues las nuevas generaciones le rinden cuentas en el manejo de rutas de los Llanos Orientales, la Costa Atlántica y Venezuela. Recibió un duro golpe en noviembre pasado cuando en Barranquilla la Dijín incautó 10,5 toneladas de cocaína de su propiedad.

‘El Loco Barrera’ es oriundo de San Martín, Meta, un llanero que ha tenido tanto éxito en el negocio ilícito de drogas y es tan querido por la gente que, según fuentes oficiales, es casi imposible ubicarlo.

Daniel Rendón. Alias Don Mario, nació hace 43 años en Amalfi, Antioquia. Usa reloj Cartier y lociones de marca, maneja prostíbulos y préstamos gota a gota y responde a todo tipo de excentricidades, tan propias de los antiguos jefes de este negocio ilícito.

El ex fiscal antiterrorismo Jorge Iván Piedrahita, aseguró que Daniel Rendón Herrera es claramente el sucesor del extinto narcotraficante Pablo Emilio Escobar Gaviria. “‘Don Mario’ puede ser considerado como un criminal más avezado que Pablo Escobar”. La razón pareciera ser sencilla, sin dejar de ser escalofriante: “Tiene más poder, ha logrado conjugar por primera vez a la guerrilla, las autodefensas y el narcotráfico”. (Colprensa / El País)

Las formas del ‘capo’

  • Bien sea que se le odie o se le ame, Pablo Escobar ha pasado a la posteridad no sólo como un caso judicial, sino como un inspirador de las artes y las letras.

  • El pintor Fernando Botero plasmó en un óleo el momento en que el capo cae muerto.

  • El listado de películas que giran alrededor del personaje es amplio, y aún se espera la superproducción de Hollywood, Killing Pablo.

  • Libros sobre su vida tampoco han dejado de salir. El de Virginia Vallejo, su ex amante, generó mucha controversia.

    Quince años después de la muerte de Pablo, hay quienes aseguran que el país hoy esta lleno de ‘Pablo y Pablitos’, en referencia a que el narcotráfico sigue vivo.





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    jose manuel / mexico
    la cultura de la plata facil es la que lo mantiene vivo. Cultura de muertos vivientes.
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