Espacio
Pesebre enciende un debate en San Antonio
La construcción de las 30 casas, que simularán un pueblo judio-árabe del Siglo I, comenzó la semana pasada. El pesebre estará abierto al público entre el 15 y el 25 de diciembre.
Ernesto Guzmán | El País |
| Algunos vecinos sostienen que el pesebre en vivo, que estará abierto entre el 15 y 25 de diciembre, traerá problemas de parqueo, inseguridad, ventas ambulantes y daños. Defensores cuentan con permisos, dicen que hay planes de mitigación y que será un sitio para la familia.
La construcción de un gigantesco pesebre en vivo, en el Parque del Acueducto, abrió un debate entre los moradores del barrio San Antonio y sus alrededores.
Se trata de un proyecto que lidera la Fundación María Sanford, con la financiación del Ministerio de Cultura, el cual recrea un pueblo judio-árabe del Siglo I y que estará apoyado por 60 actores que se vestirán a la usanza de la época y dramatizarán actividades pastoriles.
Sin embargo, lo que parecía ser una iniciativa para el reencuentro de la familia y la recuperación de valores religiosos y tradicionales se convirtió en una polémica que no termina.
Dirigentes de las juntas de acción comunal han cuestionado el proyecto navideño porque, aseguran, los afecta en su vida diaria.
Sostienen que habrá un impacto ambiental y urbanístico, representado en contaminación por ruido, impacto por luminosidad contra la fauna nocturna, proliferación de ventas ambulantes, parqueo sin control, inseguridad, vandalismo y contaminación del aire.
Jorge Garcés, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio San Antonio, sostiene que el proyecto no se socializó y se está realizando con permiso de la Secretaría de Gobierno, a pesar de que el Dagma emitió un concepto ambiental negativo.
También cuestionó que en el parque se habían hecho juegos infantiles, una cancha de microfútbol y hasta un gimnasio que tuvieron que darle paso a la construcción de las 30 casas de barro y esterilla.
Italia Bernardi, de la JAC del Peñón, respaldó la posición de Garcés y dijo que los doce dignatarios de la Comuna 3 se han opuesto a esta iniciativa porque se va a generar un impacto ambiental. “Por encima del querer de la comunidad van a construir este pesebre”, indicó.
RESPUESTA. Mirian Suárez, directora de la Fundación María Stanford y gestora del pesebre en vivo, sostiene que el proyecto sí se ha socializado, pero muchos líderes no fueron receptivos al mismo. Subrayó que los permisos están en regla y lamentó los problemas que se han generado con la comunidad.
Suárez explicó que este es un proyecto concertado con el Ministerio de Cultura y que la elección del parque no la hizo ella sino Planeación Municipal.
Reconoció que el Dagma dio un concepto negativo, pero explicó que para estos proyectos existen unos planes de reposición y recuperación que obligan a entregar la zona en iguales o hasta mejores condiciones que en las que se encontró.
La directora de María Stanford indicó que la ciudad no se puede privar de un espectáculo de esta naturaleza que persigue rescatar los valores básicos y la espiritualidad de la comunidad.
Explicó que para mitigar impactos se está trabajando para que los accesos sean por tres entradas (San Antonio, tanques del acueducto y por la Circunvalar). Además, Emcali y Emsirva harán presencia con iluminación especial y con recolección inmediata de los desechos. Al tiempo, con Tránsito y Gobierno se están diseñando los planes de mitigación.
“El objetivo de este proyecto es educar a la comunidad. No creo que cerrando las puertas o amenazando con destruir lo que hemos hecho vayamos a construir paz y tolerancia”, indicó.
Finalmente, subrayó que el proyecto está abierto a la comunidad y se comprometió a citar a los residentes en el barrio (no sólo a miembros de la JAC) para que conozcan los alcances de este pesebre que estará en el parque entre el 15 y el 25 de diciembre.
El dato curioso Hace 20 años, en el mismo Parque del Acueducto, el padre Alfonso Hurtado Galvis comenzó la tradición del pesebre en este sector. Sin embargo, los grandes trancones que se armaban hizo que se suspendiera el pesebre. | | Acuerdos
Jaime Gasca y Christian Garcés pidieron buscar un acercamiento que permita que la ciudad no se prive de una actividad como ésta.
Los concejales Jaime Gasca y Christian Garcés se mostraron dispuestos a mediar para buscar una solución. Gasca indicó que San Antonio es un patrimonio de todos y la ciudad no se puede privar de un espectáculo por una discusión.
Recordó que la entidad que va a hacer el pesebre tiene el compromiso de devolverlo como está y para ello cuenta con pólizas de seguro.
A su turno, Christian Garcés dijo que el Parque del Acueducto es un espacio de ciudad que debe poderse utilizar para este tipo de eventos, siempre y cuando la Alcaldía garantice el adecuado uso y la entrega en las mismas condiciones en que se encontraba el espacio.
También se ofreció a mediar en un acuerdo que permita que todas las partes ganen.
La voz de la calle
- “Nos oponemos porque donde lo van a construir es un sitio para la recreación. Hay pocos policías”. Jaime Rodríguez, comité de San Antonio.
- “El proyecto me parece bueno. Es importante recuperar un espacio que no cumple ninguna función”. María Eugenia Acosta, habitante de San Antonio.
- “La idea me gusta mucho porque por aquí atracan mucho y con el pesebre se le puede dar un uso más sano”. María del Mar Román, vecina de Bellavista.
- “Es una manera de poder disfrutar de este lugar sin correr ningún peligro. A veces uno no puede ni pasar por aquí”. Ana Flor Barbosa, residente en San Antonio.
El número
400 millones de pesos cuesta el proyecto del pesebre. 250 personas lo construyen. Además, 100 artesanos venderán sus creaciones.
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