Cali
Moteles son refugios contra Ley Zanahoria
Redacción de El País
Nueva tendencia. Las habitaciones de los moteles donde se realizan las fiestas cuentan con una pista de baile, jacuzzi, baño turco, zona para bronceado, dos camas dobles, sala y bar.
Alexis Murillo / El País |
| Los jóvenes hacen fiestas en estos sitios para eludir la Ley. Existe preocupación por el descontrol de los menores de edad.
Julián se toma una cerveza al lado de la silla del amor, mientras Andrea ensaya sus movimientos de reggaeton bajo el espejo del techo. Ellos no son novios, ni siquiera se gustan, pero están en un motel.
Ninguno de los dos tiene intenciones sexuales con el otro y aunque la cama con forma de corazón que tienen en frente pareciera incitarlos a la lujuria, ellos sólo piensan en seguir ‘zandungueando’.
La idea de que varios hombres y mujeres acudan a la suite de un motel sólo a seguir la ‘farra’ puede parecer absurda, pero es cierta.
La nueva tendencia de los jóvenes caleños tiene lugar en estos sitios prohibidos, invadidos de erotismo y morbo. La diferencia es que ya no sólo van a darle riendas sueltas a su pasión, ahora los visitan para eludir la Ley Zanahoria, aquella que a las 3:00 a.m los deja ‘iniciados’, con ganas de más trago y rumba.
¿Vamos a rumbear a Kiss Me?
¡Respétame!, así le contestó Lina a sus amigos, cuando la invitaron por primera vez a una fiesta privada en el motel Kiss Me. A sus 19 años le parecía increíble que esta propuesta no incluyera sexo.
“Al principio no quería, pero al final me decidí, porque estaba muy temprano y no quería irme para la casa. Luego de estar más de una hora ahí, me dí cuenta de que cada uno estaba en su cuento y que no pasaba nada”, cuenta Lina, seguidora de las rumbas en los moteles.
Como en una finca, así afirman sentirse los asistentes a estas ‘discotecas’ modernas. Excepto por el tubo de stripper en la mitad de la pista o las imágenes de las películas pornográficas que se proyectan toda la noche.
Lo cierto es que la industria de los moteles encontró en el servicio de las suites múltiples otro buen negocio.
Porque es tan excéntrica como costosa esta nueva modalidad, en la que el solo ‘cover’ cuesta $110.000, incluyendo entrada para cuatro personas, durante tres horas. Las personas adicionales deben cancelar cerca de $20.000 y el licor debe pagarse aparte. La mayoría de estas habitaciones cuentan con jacuzzi, zona de bronceado, pista de baile, baño turco, sala y bar.
“En la semana las alquilamos unas cuatro veces y los fines de semana mantienen llenas”, manifiesta Clara Suárez, administradora de Moon Light, uno de los moteles que presta este servicio.
Aunque los remates sean la principal razón por la cual las personas alquilan una suite múltiple, algunos planean fiestas en estos sitios. La moda es hacer rumbas eléctronicas en los moteles, donde los organizadores llevan sus equipos y contratan varios DJ’s.
“Hacemos rumbas en las habitaciones, vamos cerca de 30 personas. Algunos de verdad no hacen nada, pero otros sí se antojan”, revela Juliana, otra cliente de las habitaciones multiplex.
Rumbas sin cédula, sin control
Detrás de esta innovadora tendencia se esconde una gran problemática. Niñas y niños, menores de 18 años, que no pueden entrar a las discotecas de la ciudad, encuentran en este tipo de rumbas la oportunidad perfecta para participar en la vida de la noche.
Tanto el consumo de alcohol como el de sustancias sicoactivas no tiene control. “En las rumbas eléctronicas de estos sitios, la mayoría de las personas mantienen trabadas”, asegura Juliana.
Juan cuenta que las dos veces que ha asistido a las fiestas en los moteles sus acompañantes han sido menores de edad, niñas entre los 14 y 17 años.
Ante este panorama, la secretaria de Gobierno, Eliana Salamanca, señaló que “aunque Cali tenga una cultura de diversión, es importante que los sitios nocturnos tengan un control sobre el consumo de las drogas, así sea en moteles. Es necesario investigar este tipo de conductas”.
En sus propias palabras
"Los más jóvenes tienen derecho a divertirse, pero es muy preocupante que lo estén haciendo en sitios donde no hay controles". Eliana Salamanca, secretaria de Gobierno de Cali.
El dato
Cerca de diez moteles en la ciudad brindan el servicio de habitaciones múltiples. La mayoría se sitúa en la vía que conduce a Menga y en el sector de Juanchito.
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