Convivencia
Debate por comercio en Parque del Perro
Los establecimientos se han instalado paulatinamente en el sector recibiendo a caleños y turistas. Algunos habitantes del barrio sostienen que es necesario ejercer un control en la zona para evitar problemas por la inseguridad.
Foto: Ernesto Guzmán Jr. I El País |
| Habitantes de San Fernando aseguran que el ruido, los espectáculos sexuales y la invasión del espacio público son consecuencia de los locales comerciales. Administradores de los establecimientos argumentan que respetan las normas y contribuyen en la economía.
Una polémica enfrenta a los habitantes de la zona próxima al Parque del Perro, en el barrio San Fernando, con los propietarios de los negocios que se han ido ubicando en el área.
“La zona del Parque del Perro ha dejado de ser residencial y tranquila para convertirse en un sitio de bullicio que nos quita el sueño”, aseguró Liliana Álvarez, habitante del sector.
Como ella, son muchos los ‘sanfernandinos’ inconformes con el notorio cambio de vocación del barrio.
Beatriz Jaramillo, vicepresidenta de la Asociación de Amigos del Barrio, lleva 30 años viviendo en el sector y afirma que “desde que llegaron a instalarse los establecimientos, el espacio público ya dejó de serlo y el ruido de los visitantes atraviesa las paredes de las casas”.
Asegura que, aunque esta situación es preocupante, lo es aún más el hecho de que los rincones de las casas se han convertido en moteles pasajeros.
“Hemos tenido que sacar de nuestros antejardines a los jóvenes protagonistas de espectáculos sexuales que cada vez son más explícitos”, sostuvo Jorge Zapata, residente del barrio durante 18 años.
Pero ahí no paran las preocupaciones de los moradores.
Las basuras y la inseguridad por la falta de iluminación del Parque del Perro los tiene preocupados.
“No es raro salir y encontrar junto a los árboles, las esquinas o en las bancas del parque bolsas y cajas de basura con botellas, papeles, vasos y colillas de cigarrillo”, dijo Astrid Guerrero, moradora del San Fernando.
Aunque esta situación saca de casillas a más de uno, son las peleas nocturnas entre borrachos las que colman la paciencia de los moradores.
Hablan comerciantes. Entre tanto, los dueños de los establecimientos defienden su presencia en la zona.
“Estos negocios contribuyen al desarrollo de la ciudad y no afectan la tranquilidad de los habitantes”, expresó Jorge Arboleda, de El Rincón de la Abuela. Y es que como él, son varios los administradores y propietarios que dicen que el problema está sobredimensionado.
Antonio Arbeláez, del restaurante Tales y Tales, afirma que “el espacio público se respeta”.
Por su parte, Angela Díaz, administradora del restaurante Primos, advierte que “las noches en la zona del parque son tranquilas y no es cierto que los habitantes tengan que caminar por las calles”.
Ante esta situación, Fabiola Aguirre, directora de Planeación Municipal, sostuvo que “aunque los locales generan un impacto en los habitantes, las licencias otorgadas por las Curadurías se basan en las normas y, en este caso, se trata de un sector residencial con actividades mixtas”.
Revisarán permisos
Mientras algunos concejales creen que es necesario buscar la forma de favorecer ambas partes, Ordenamiento Urbanístico dice que se estudiarán los permisos de los locales.
Ante la situación vivida por los residentes de San Fernando, la concejal María Piedad Echeverry afirmó que “el desarrollo comercial en la zona está muy consolidado y no es posible romper ese equilibrio”.
Por su parte, el concejal Milton Castrillón afirmó que “aunque los locales se fueron instalando de forma desordenada, se debe buscar la forma de hacer respetar la tranquilidad de los residentes”. Entre tanto, el subdirector de Ordenamiento Urbanístico, Alfredo Paya, dijo que “se estudiarán los permisos otorgados para velar que los locales respeten la condición del POT y cumplan las reglas”.
La voz de la calle
- “Sí se ve congestión en las noches. Los jóvenes a veces quiebran botellas y hacen mucha basura”. Albeiro Parra, motorista.
- “Este tipo de establecimientos en zonas como residenciales rompen con nuestra tranquilidad”. Miriam Hernández, ama de casa.
- “El mayor problema que se puede presentar es el de inseguridad. Sin embargo, creo que no es tan terrible”. Carlos Gualdrón, empresario.
Para recordar
La zona del Parque del Perro tiene uso comercial y, por ello, si los residentes presentan alguna inconformidad con la actividad de los locales, deberán acudir a la Secretaría de Gobierno.
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