¿Dónde están?

La pregunta, sin embargo, sigue siendo válida: ¿Dónde están esos 4.400 exguerrilleros? El señor Arnault, conocido por sus frecuentes declaraciones que contradicen el papel prudente que debe tener cualquier funcionario de la ONU que intervenga en la búsqueda de la paz, dice que muchos de ellos están con sus familias y en otros casos su salida se debe al incumplimiento en la adecuación de los sitios donde deberían concentrarse.