Y no aprenden

Mayo 31, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Tres días después de terminado el secuestro de la periodista colombo española Salud Hernández, la posición de sus captores frente a ese delito no parece modificarse. Ahora resulta que el Eln reconoce el plagio de la reportera y de los periodistas de RCN como “hechos fortuitos propios de la confrontación que vive el país”. Además, exigen al Gobierno la suspensión bilateral de hostilidades, como requisito para volver a dialogar. Van por muy mal camino esos diálogos si se acepta que secuestrar periodistas por el sólo hecho de visitar regiones como el Catatumbo para contar lo que viven sus habitantes. Y si se reconoce que la ciudadanía es objetivo militar, que puede ser víctima del terrorismo y el plagio. Así las cosas, la respuesta no puede ser otra que la condena universal a los delitos de lesa humanidad que comete el Eln. Y el rechazo de la sociedad colombiana a esa estrategia de tratar de sentar en una mesa a los representantes del Estado amenazando con continuar sus crímenes para lograr que la Fuerza Pública sea paralizada. Como lo han dicho sus voceros, el Gobierno Nacional no puede iniciar un diálogo con quienes tanto desprecio demuestran con la libertad y los Derechos Humanos. Y no puede aceptar que los ciudadanos sigan siendo objetivo militar de quienes han demostrado su desprecio por esos valores propios de una sociedad civilizada.

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