Ver para creer

Ver para creer

Mayo 05, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Un crucero marítimo y un desfile de alta costura son representaciones del capitalismo más puro.Por eso, que tanto uno como el otro hayan coincidido con apenas un día de diferencia en La Habana hace pensar que el cambio sí está llegando a Cuba luego de cinco décadas de régimen comunista.El arribo del Adonia a la capital cubana estuvo cargado de simbolismos: fue el primero en 57 años de revolución castrista, el reencuentro con su patria para muchos cubanos exiliados e incluso el primer contacto directo de sus hijos nacidos en Estados Unidos.El recibimiento con vítores y banderas de ambos países también habla del anhelo de la gente de Cuba por abrirse al mundo y sentir ese soplo de libertad que comienza a esparcirse por sus pueblos y sus calles.Si el crucero denota apertura, realizar un desfile en las calles habaneras con las creaciones del modisto Karl Lagerfeld, que se codea con la realeza y las más reconocidas estrellas, y bajo una marca sinónimo de glamour como Channel, no deja dudas de que los aires de renovación ya son imparables en la isla. En eso ha terminado la dictadura, con Fidel y Raúl Castro ya de salida y un pueblo necesitado de libertad y de cambio de rumbo en su país. Es la demostración de que el modelo comunista -que pretenden imponer de manera desastrosa en Venezuela- fracasó, y el castrismo busca en el regreso al capitalismo el progreso que le negaron a Cuba

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