Tragedia incalculable

Tragedia incalculable

Marzo 26, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

El derrame de petróleo en el Pozo Lizama 158 de Ecopetrol se convirtió en una tragedia ambiental y social de proporciones aún imposibles de calcular.

Los 9.000 barriles de petróleo netos derramados, dejan una mancha de 15 kilómetros de largo en el Río Sogamoso, que ahora amenaza con llegar al Río Magdalena.

Se calcula también que 2.400 especies animales han muerto, la contaminación afecta los terrenos aledaños, mientras varias decenas de familias que habitan cerca al lugar y en su mayoría vivían de la pesca, se han visto obligadas a evacuar.

Si bien se debe reconocer que Ecopetrol ha asumido la responsabilidad, trabajando sin descanso para contener el derrame -lo que se habría logrado en la tarde de ayer- y minimizar el impacto, a la vez que ha atendido a la comunidad que debió ser desplazada, su plan de contingencia no fue tan efectivo como se requería para controlar los daños ocasionados durante estas tres semanas.

Lo ocurrido requiere explicaciones: qué pasó, por qué brotó petróleo de un pozo inactivo, si se trata de fallas técnicas o se produjo por un efecto natural imposible de prever.

De igual manera que se haga claridad sobre si existe relación con los desperfectos mecánicos y de construcción avisados dos años atrás y que obligaron al cierre del pozo, como consta en informes internos de la empresa petrolera.

Mientras esas explicaciones llegan, se espera que los esfuerzos para impedir que se extiendan los daños ambientales surtan efecto, que Ecopetrol les responda a las familias afectadas y asuma el costo del desastre generado.

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