Responsabilidad y educación

Responsabilidad y educación

Noviembre 11, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Conducir un vehículo implica conocer las normas de tránsito, acatarlas y manejar con responsabilidad porque de ello dependerán la vida e integridad de quien maneja, sus acompañantes y de quienes circulan por las vías.Esa es la razón por la cual la licencia definitiva sólo se otorga a los 18 años y en la provisional, que se entrega a partir de los 16 años previo cumplimiento de los requisitos de ley, la responsabilidad civil o penal recae en los padres.Por eso es incomprensible que se presenten casos como el del domingo, cuando a medianoche un adolescente de 14 años, quien manejaba una camioneta familiar y portaba un pase de conducción falso, se estrelló contra un árbol, perdió la vida y dejó con heridas graves a sus tres acompañantes, también menores de edad.El accidente, que pudo ser peor, es el resultado de las actuaciones imprudentes de un muchacho, pero sobre todo de la irresponsabilidad de unos padres o adultos que son los encargados de ejercer el control, imponer límites a los menores y educarlos para que actúen de manera responsable.Por supuesto que las autoridades deben investigar cómo ocurrió el accidente y por qué un niño de 14 tenía una licencia falsa y descubrir cómo se cometió ese delito.Pero poco pueden hacer los guardas de Tránsito o la Policía frente a la permisividad de padres o adultos que promueven actuaciones irregulares en los menores de edad, sin importar los riesgos que ello conlleva y desconociendo su deber de formarlos en los valores y el respeto a las normas, creadas para proteger a todos y permitir la convivencia ciudadana.

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