Regulación necesaria

Regulación necesaria

Junio 20, 2017 - 11:30 p.m. Por: Editorial .

Las fotomultas son una herramienta tecnológica eficaz para lograr que los caleños se disciplinen y entiendan la importancia de cumplir las normas de tránsito.

Reconociendo los beneficios que representan para la regulación de la movilidad en las ciudades, su uso debe tener límites para evitar que se vuelva sólo un negocio entre quienes manejan su operación.

Si bien el año pasado el Municipio recibió 34.000 millones de pesos por este concepto, ese valor sólo representa el 56% del recaudo total.

El resto va para las empresas a las cuales se les entregó en concesión la instalación y manejo de las cámaras, que en su afán de lucro las han convertido en trampas para los conductores, desvirtuando así su propósito de ayudar en la regulación del tránsito.

De ahí la importancia de la ley aprobada por el Congreso de la República, que determina la ubicación de las cámaras sólo en vías de alta accidentalidad y obliga a que estén debidamente señalizadas, no ocultas como sucede hoy en muchas calles urbanas y en carreteras del país.

Lo que se busca es garantizar la seguridad vial como prioridad y que el recaudo quede en manos de entes públicos para que los ingresos generados se usen en su totalidad para mejorar la infraestructura vial de las ciudades.

No es negarse a su uso sino reconocer las ventajas de esa herramienta, especialmente en una urbe como Cali que tiene problemas de movilidad y donde aún es necesario educar a los conductores en el respeto por las normas de tránsito.

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