¿Qué pasó?

Diciembre 24, 2013 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Es inexplicable que un vehículo del Concejo de Cali destinado a realizar actividades de servicio público, haya sido usado para transportar licor y que éste resulte adulterado.Le corresponde a las autoridades investigar de dónde provenían y para dónde iban las 576 canecas de aguardiente falsificado que transportaba un guarda de tránsito en la camioneta del concejal Fernando Tamayo. Aunque el expresidente del Concejo aseguró que el carro estaba en un taller de mecánica y que desconoce por qué lo conducía el guarda Eliécer García, la ciudadanía reclama una explicación satisfactoria. Y que se aclare quién y cómo controla el uso que se le da a los bienes de la Corporación. Los funcionarios involucrados deben responder por los hechos. Y las autoridades judiciales deben encontrar los responsables de este caso para que reciban la sanción que merecen.

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