Que no se olvide

Que no se olvide

Enero 30, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

A pocos días de cumplirse el primer año del secuestro de la religiosa colombiana Gloria Cecilia Narváez ocurrido al sur de Malí, en Africa, se conoce una nueva prueba de supervivencia.

En él, la misionera nariñense hace un llamado al papa Francisco, a su comunidad religiosa y a su familia para que hagan todo lo que esté a su alcance para conseguir su liberación.

Es el clamor de quien el 7 de febrero del año anterior fue sacada a la fuerza de la parroquia en la que adelantaba labor pastoral y de educación, hecho reivindicado por un grupo rebelde yihadista, afín a Al Qaeda, que la acusa de pretender imponer el cristianismo entre los musulmanes.

Desde entonces se desconoce el paradero de la hermana Gloria, no se sabe si continúa en Malí o fue llevada a Burkina Fasso o Costa de Marfil, países limítrofes, como tampoco hay evidencias sobre su estado de salud.

La religiosa nacida en Pasto, Nariño, que vive desde hace un año semejante calvario, no puede ser olvidada por los colombianos.

El Estado debe hacer lo que esté en sus manos para lograr la liberación de quien ha dedicado la mayor parte de su vida a recorrer el mundo para ayudar quienes más lo necesitan y permanece secuestrada por sus creencias religiosas.

Para ello, Colombia debe hacer presencia, pedir el acompañamiento de la comunidad internacional y exigir a la autoridades de Malí que actúen para que se le ponga fin lo antes posible al sufrimiento al que la hermana Gloria ha sido sometida durante estos doce meses.

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