Por la convivencia

Octubre 28, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Las quejas por el exceso de ruido que se produce en zonas residenciales donde funcionan establecimientos nocturnos no son nuevas.Pese a ello, no ha sido posible que se ejerza la debida autoridad y se haga respetar el derecho que tienen los caleños a la tranquilidad y el descanso.Barrios como el Peñón, Juanambú o San Fernando, que fueron cambiando su vocación residencial para darle cabida al comercio, hoy sufren las consecuencias de un problema que es el reflejo de la falta de cultura ciudadana y del poco respeto que se tiene en la ciudad por las normas que permiten la concordia.Las campañas que se emprenden cada cierto tiempo para detectar los niveles de ruido producidos por los establecimientos de la noche y por quienes convierten las calles en el sitio para continuar la rumba, han dado poco resultado.Como han sido inocuos los compromisos a los que llegan los propietarios de esos locales para evitar que se altere la tranquilidad en los barrios.Frente a ello, la responsabilidad de las autoridades es aplicar las normas que se encuentran vigentes, imponer las sanciones a las que haya lugar y utilizar herramientas legales como el nuevo Código de Policía.Es el deber que tienen para preservar los derechos de las familias caleñas y garantizar la convivencia en las zonas de la ciudad que se ven afectadas por el exceso de ruido.

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