¿Persecución?

¿Persecución?

Octubre 29, 2013 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

La acusación del alcalde Gustavo Petro ante el Comité Interamericano de Derechos Humanos por la investigación que le adelanta la Procuraduría por sus errores en el servicio de recolección de basuras, no es más que una estrategia para desconocer la ley.El alcalde de Bogotá no puede culpar de persecución al Estado cuando tanto la Procuraduría como la Justicia le están dando a su proceso las garantías que se le brindan a cualquier servidor público.En lugar de recurrir a un organismo cuestionado por decisiones como la de condenar a Colombia por la masacre de Mapiripán, que después resultó ser un montaje del colectivo de abogados que hoy lo defiende, Petro debe acatar la decisión que se tome en los procesos disciplinarios que le adelantan.Y en vez de evadir la Justicia o insistir en presentarse como mártir, debe responder como corresponde por sus actos y al juramento que hizo al asumir su mandato.

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