Otro más

Marzo 18, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Con 13 periódicos cerrados por falta de papel para su impresión, 17 más obligados a reducir su circulación y con directores de medios condenados a prisión por destapar las verdades, ¿aún hay alguien que se atreva a hablar de libertad de prensa en Venezuela?La suerte, o mejor la mala suerte, le tocó ayer al diario El Carabobeño, que circuló por última vez como impreso luego de 82 años de existencia.Esa fue la muerte que le decretó el régimen de Nicolás Maduro al abstenerse de venderle papel periódico -un negocio que ahora controla el Estado- y al no aprobar la asignación de divisas para su importación.Negarles la materia prima es la forma trapera en que el Gobierno les cierra la boca a los medios de comunicación que se atreven a contar la verdad, a abrir las ollas podridas del régimen o a criticarlo por sus acciones.La otra manera es la que hoy tiene al director del Correo de Caroní pagando 4 años de prisión. Sin ninguna vergüenza ni intención de tapar que el poder judicial está a las órdenes del chavismo, a David Natera lo condenaron por atreverse a investigar y denunciar la corrupción en la empresa estatal Ferromineira Orinoco.Esa es la forma como el gobierno venezolano , que se muestra cada vez más como una dictadura disfrazada de democracia, interpreta el Estado de Derecho para asfixiar a quienes lo denuncian o critican y de paso para coartar el derecho a la información y la libertad de expresión.

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