No se hará

Julio 01, 2016 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

Los problemas del servicio de energía en Buenaventura son una constante. Los daños en su red eléctrica y en ocasiones los atentados contra las torres, causan prolongados apagones, afectando tanto a sus habitantes como a la industria y el comercio. Es por ello que la Unidad de Planeación Minero Energética, Upme, aprobó en el año 2010 un proyecto presentado por la Empresa de Energía del Pacífico, Epsa, el cual tenía como propósito la construcción de una segunda línea de energía que garantizara el servicio en el Puerto.Sin embargo, debido a obstáculos como demoras en la obtención de los permisos, daños ambientales de terceros, pero sobre todo a la ocupación intencional en el trazado de la línea con construcciones informales para recibir beneficios adicionales a los pactados, la Epsa anunció que desistirá del proyecto cuya planeación empezó desde el año 2012 y en el que se habían invertido hasta la fecha 12.000 millones de pesos.Todos estos inconvenientes, incluida la pretensión de que a cada vivienda se le pagaran $30 millones, hicieron que la inversión de $36.000 millones que se planteó en un principio, pasara a $70.000 millones, haciéndola inviable. Así que la Upme deberá abrir una nueva licitación. Este es el ejemplo de cómo obras esenciales como la de expansión eléctrica hacia Buenaventura, terminan manipuladas o se hunden por la ambición de unos cuantos que han visto en las consultas previas con las comunidades una forma fácil de lucrarse.

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