No a la violencia en Univalle

Junio 11, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

La presencia de bandas de microtráfico y grupos violentos encapuchados que pretenden crear el caos tiene que erradicarse de la Universidad del Valle.

Por eso las autoridades deben intensificar la persecución, sacar del campus a los expendedores de drogas e impedir que unos pocos se tomen la sede o realicen desfiles que amenazan a toda la comunidad.

El negocio de venta de estupefacientes que se ha montado en la universidad pública más importante de la región se conoce desde hace años.

Pero ha sido imposible erradicarlo pese a los esfuerzos de sus directivos y de la Policía Metropolitana.

La autonomía universitaria que reconoce la ley, parece ser el argumento para establecer toda suerte de conductas que atentan contra la legalidad y son rechazadas por los estudiantes y el resto de la comunidad universitaria.

Por eso es obligación brindar el ambiente propicio y seguro a quienes llegan a la sede de Meléndez a formarse, a investigar y a realizar actividades académicas.

Nada tienen que hacer allí las organizaciones de narcotráfico ni quienes escondidos tras las capuchas hacen paradas militares, lanzan bombas y amedrentan a la comunidad estudiantil.

Al rector y a las directivas de la Universidad del Valle hay que apoyarlos en su decisión de rescatar el claustro académico de manos de los delincuentes, rechazar las amenazas de las que son objeto y garantizar su seguridad, así como la de profesores, trabajadores y estudiantes.

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