Monseñor Epalza

Monseñor Epalza

Julio 17, 2017 - 11:30 p.m. Por: Editorial .

En medio del abandono y el olvido eterno que padece Buenaventura, de la falta de oportunidades para su población y de la crisis social que la afecta, monseñor Héctor Epalza fue un referente y el líder que necesita su comunidad.

Fiel a su misión pastoral como obispo de esa Diócesis, desde su llegada en el año 2004 vivió los padecimientos de la población, la desafortunada gestión de los gobiernos locales de turno, y entendió que debía hacer visible a Buenaventura y a sus graves problemas para encontrarles solución.

Lo hizo durante trece años honrando su misión, sin dudar en reclamar para que la atención se enfocara en la ciudad y sin perder oportunidad para exigir por el bienestar de sus feligreses y de los 450.000 bonaverenses sin distingo de ninguna naturaleza.

“¡Buenaventura, despierta!”, fue su llamado en la homilía del 21 de enero de 2014.

Así reclamó la atención de la Nación y envió un mensaje de esperanza a quienes padecen el abandono, la violencia y la indiferencia.

A monseñor Epalza, quien el viernes anterior celebró su última eucaristía como Obispo, se le debe reconocer que gracias a sus constantes llamados Colombia miró de nuevo a Buenaventura así aún no lleguen ni las soluciones ni el progreso que demanda su población.

Por ello, monseñor Héctor Epalza estará para siempre en la memoria de los vallecaucanos.

VER COMENTARIOS
Columnistas